Un extraño concepto de educación...
Alberto Pinteño trabaja para la revista Vanity Fair (edición española), sale muy guapo en sus fotos de Facebook con Carmen Lomana y gentes de ese pelaje, y en el último número de aquella publicación nos regala una entrevista con un tal Sebastián Palomo Danko, que según parece es hijo de Palomo Linares y su hasta hace poco esposa. Es el mozo que sale en la foto de David Dunan que ilustra esta entrada y la propia entrevista.
Yo, que no ando muy versado en estos temas cardio-informativos, no le veo el interés periodístico a la figura de este chico por ninguna parte, por más que asegure en la citada entrevista ser torero, además de abogado, pero allá Lourdes Garzón y sus decisiones como directora de este medio que tan acertadamente parece dirigir, aunque a veces resulte tarea ímproba encontrar textos entre tantos anuncios... para que luego digan que hay crisis. No me meto ni con la publicación, ni con el presunto torero, que conste. Que me da igual, vaya. Pero lo que sí me parece discutible es el criterio del compañero Pinteño a la hora de calificar a su entrevistado como "exquisitamente educado, paciente e imperturbable" tras nueve páginas de fotos y entrevista donde el Palomo se despacha a gusto con perlas como las que a continuación transcribo de manera literal... Solo en una página y a dos columnas con un enorme ladillo, nos regala estas perlas: "Si dentro de algún tiempo me tocan los cojones, quien sabe..."; "el querer por cojones a alguien (...) se llama obsesión", "no tengo ni puta idea", "eso es una gilipollez absoluta" y "si me pareces un gilipollas te lo digo". Mira, en eso coincidimos. A ver si consigo tu teléfono, hombre. Se ve que no contento con tanta "exquisita educación" (Pinteño dixit) y azuzado probablemente por un representante que sabe lo que vende, el diestro (es un decir) nos sigue regalando finuras: "La felicidad perfecta es un polvo"; "no he ido nunca de putas, pero algunas noches me han salido más caras", "a mí me parece divino ir de putas, es la oferta y la demanda", "nunca he pagado a una puta pero seguramente me haya acostado con varias", "era por joder", "no hago un carajo por los pobres, miro y digo ¡que putada, que no me toque!, "a mi no me da un crédito ni Dios" (tampoco me extraña, me atrevo a señalar)... En definitiva, todo un dechado de exquisita educación en palabras del redactor de la noticia, que por si no nos había demostrado con esto su capacidad de análisis y su criterio valorativo, nos lo mejora con otra lindeza propia de una mente privilegiada: "No parece responder al cliché de machista, celoso, ultraconservador y católico, no es un torero al uso". Bueno, al menos se atisba cierta sombra de duda... Además de un profundo desconocimiento del mundo taurino, este periodista necesita una revisión urgente de conceptos básicos, si nos ocupamos de las otras prendas que nos regala el matador-abogado: en relación a esa imagen a la que Pinteño nos dice que no responde y sin tener en cuenta lo referenciado hasta ahora (la reiteración del término "puta" por definición y por extensión puede dar pistas, por no hablar de la siguiente burrada: "pegar a una mujer... no se puede decir nunca jamás"..) pasemos a reproducir más declaraciones de este catalogo de virtudes: "¿Católico? Sí, creo en Dios Santo todopoderoso, que está en el cielo. Y en el Papa también". Así mismo, y sin asombro de ironía. Recordemos a Pinteño: "No parece responder al cliché de machista, celoso, ultraconservador y católico..." En fin. ¿Necesitas más pistas? Vamos a dártelas: "Cuando el cura dice la homilía me echo a dormir. Quizá estoy pensando más en lo guapísima que es la chica de al lado o en la que está tres bancos más adelante" Ahí es nada. Y pocas líneas después, demagogia política nada conservadora: "El 15 M se ha quedado en una pataleta propia de una rebeldía adolescente (...) me fastidian aquellos que van de progres y no se rascan el bolsillo para darle una propina a un pordiosero". De manera que Pinteño considera que semejante cascada de improperios de barra de bar cutre se corresponden con una exquisita educación, pero ¿dónde han educado a este tío? ¿lee lo que le contestan? ¿lee lo que escribe? No soy persona indicada para demonizar unos tacos de los que uso con demasiada asiduidad, pero no asumo que cataloguen de "exquisitamente educado" a quien con tanta alegría los utiliza. Cuando nos arriesgamos a calificar a alguien en nuestros textos, arriesgando nuestra presunción de objetividad, debemos dedicar unos minutos a repasar lo que tenemos escrito, de lo contrario nos podemos encontrar con barbaridades como la descrita. Porque al lector se le debe un respeto. Y a las posibles mentes aún por formar que alcancen estas páginas no se les puede transmitir la idea de que un caballero con tal gusto por la palabra puta sea un modelo de conducta ni de educación.
Añade tu comentario
Comentarios de Un extraño concepto de educación...
Sobre esta noticia
Autor: Oscar Sl. (18 noticias)
Fuente: oscarsanudo.blogspot.com
Visitas de esta noticia: 154
Esta noticia se publica con licencia:









