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Extranjeros

16/07/2009 13:34 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

En todos los países, cada día más, vive gente que no ha nacido en el mismo

Hoy emprendí un viaje al rincón más inhóspito de mis recuerdos: La armonía.

Esa sensación que se palpa, se percibe y se comparte con tu gente: tu familia, tus amigos, incluso esa o esas personas por quienes sentimos una pequeña porción de antipatía, pero que los conoces de toda la vida.

Recordar es volver a vivir; pero, no es mejor… ¿vivir y recordar menos?

Ese sentimiento perdido en un lejano y casi gélido rincón de mi pasado, la quiero instalar en mi presente. Quiero que ocupe mi día a día… ¡Ya no quiero sentirme extraño!

Incontables son los días que tu mirada refleja pena, compasión, burla e incluso, por fortuna, pocas veces, desprecio. Anhelo una mirada sin sentimientos compasivos o despectivos; una mirada como a uno de los tuyos: abierta, serena y limpia. Así quiero mirarte; así intento mirarte. No quiero que mis ojos sigan huyendo de los tuyos por recelo, miedo o temor.

Ese sentimiento perdido en un lejano y casi gélido rincón de mi pasado, la quiero instalar en mi presente

Mi presencia te resulta extraña, ya lo sé, desde que aparecí en tu camino o… nuestros caminos se cruzaron, que también puede ser. Tú sabes que no elegimos el destino. Lo tenemos que vivir como nos viene. Y parece ser, que últimamente viene muy agorero. Lo tenemos que afrontar, luchar contra el y vencerlo, claro.

Por eso estoy aquí, para derrotar el que tenía en mi país; para brindarles a los míos lo mismo que buscarías darles tú a los tuyos si te hubieses encontrado en mi situación.

La gratitud está presente en mi espíritu y no quiero que sea sólo por la solidaridad, la compasión o la lástima, quiero agradecerte porque vivamos tranquilos, relajados, confiando el uno en el otro sin el mínimo riesgo ni peligro.

A pesar de venir de tan lejos, he empezado a amar esta tierra y a apreciarte a ti, que la habitas. Aquí está mi mano, te la ofrezco, deseo compartir contigo la ilusión de la vida, quiero encontrar ese punto de equilibrio que, quizá, hace falta para que nuestra convivencia sea el ejemplo para los demás. ¿La tomas?


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