Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Clubdeloshistoriadores escriba una noticia?

"Explico algunas cosas" de Pablo Neruda

16/11/2010 22:28 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Pablo Neruda (1904-1973) fue un poeta que vivió buena parte de su vida en España, trabajando como diplomático chileno.

Su poesía daría un giro inesperado, tras el golpe de estado que varios generales fascistas perpetraron contra la II República Española, contra la legalidad democrática.

Un golpe en los que hay quienes piensan, se produjo para frenar al gran monstruo rojo, los comunistas rusos, que pretendían apoderarse de España y controlar el Mar Mediterráneo.

Sin embargo, los fascistas, lo que pretendían era buscar un enemigo por el cual obtener apoyos para justificar su imposición en el poder. Algo muy parecido estuvo ya haciendo Adolf Hitler en Alemania, culminado en 1933, momento en el que accedía notoriamente al poder. Su enemigo, la forma de provocar miedo y conseguir apoyos, los judíos.

Pero, volviendo a Neruda, la Guerra Civil española provocó en su poesía una transformación. Sus versos se hacían melancólicos y amargos. Su poesía nacía desde el compromiso con el pueblo, con la libertad. Su pluma era fusil con el que denunciar los horrores que contemplaba sin poder esquivar. Se veía, en España, sumido en la desolación, viendo como una tierra a la que amaba pasaba de un lugar idílico a un puro infierno, donde las palomas eran bombas que traían muerte, donde el destino terminaba en el casquete de una bala.

Todo ello quedó reflejado en, una triste pero bella obra, "España en el corazón". Recordamos, hoy, algunos de sus versos reflejo del dolor que le ocacionaba su patria madre, España.

Explico algunas cosas...

PREGUNTARÉIS: Y dónde están las lilas?

Y la metafísica cubierta de amapolas?

Y la lluvia que a menudo golpeaba

sus palabras llenándolas

de agujeros y pájaros?

Os voy a contar todo lo que me pasa.

Yo vivía en un barrio

de Madrid, con campanas,

con relojes, con árboles.

Desde allí se veía

el rostro seco de Castilla

como un océano de cuero.

Mi casa era llamada

la casa de las flores, porque por todas partes

estallaban geranios: era

una bella casa

con perros y chiquillos.

Raúl, te acuerdas?

Te acuerdas, Rafael?

Federico, te acuerdas

debajo de la tierra,

te acuerdas de mi casa con balcones en donde

la luz de junio ahogaba flores en tu boca?

Hermano, hermano!

Todo

eran grandes voces, sal de mercaderías,

aglomeraciones de pan palpitante,

mercados de mi barrio de Argüelles con su estatua

como un tintero pálido entre las merluzas:

el aceite llegaba a las cucharas,

un profundo latido

de pies y manos llenaba las calles,

metros, litros, esencia

aguda de la vida,

pescados hacinados,

contextura de techos con sol frío en el cual

la flecha se fatiga,

delirante marfil fino de las patatas,

tomates repetidos hasta el mar.

Y una mañana todo estaba ardiendo

y una mañana las hogueras

salían de la tierra

devorando seres,

y desde entonces fuego,

pólvora desde entonces,

y desde entonces sangre.

Bandidos con aviones y con moros,

bandidos con sortijas y duquesas,

bandidos con frailes negros bendiciendo

venían por el cielo a matar niños,

y por las calles la sangre de los niños

corría simplemente, como sangre de niños.

Chacales que el chacal rechazaría,

piedras que el cardo seco mordería escupiendo,

víboras que las víboras odiaran!

Frente a vosotros he visto la sangre

de España levantarse

para ahogaros en una sola ola

de orgullo y de cuchillos!

Generales

traidores:

mirad mi casa muerta,

mirad España rota:

pero de cada casa muerta sale metal ardiendo

en vez de flores,

pero de cada hueco de España

sale España,

pero de cada niño muerto sale un fusil con ojos,

pero de cada crimen nacen balas

que os hallarán un día el sitio

del corazón.

Preguntaréis por qué su poesía

no nos habla del sueño, de las hojas,

de los grandes volcanes de su país natal?

Venid a ver la sangre por las calles,

venid a ver

la sangre por las calles,

venid a ver la sangre

por las calles.

Enlace: Comentario del poema.Por David Domínguez.


Sobre esta noticia

Autor:
Clubdeloshistoriadores (26 noticias)
Fuente:
clubdeloshistoriadores.blogspot.com
Visitas:
12463
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.