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Las excusas más frecuentes cuando pierdes un partido de pádel

01/09/2016 12:10 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

“¡Esa bola era tuya!”, “la pala me ha fallado”, “la pista no estaba bien”... son solo algunas de las frases más habituales que escuchamos al perder un partido de pádel

 

“¡Esa bola era tuya!”, “la pala me ha fallado”, “la pista no estaba bien”… Seguro que en varias ocasiones has escuchado algunas de estas frases -incluso pronunciadas por ti mismo- mientras disputabas un partido de pádel. No te preocupes. Es normal. Son excusas habituales a las que todos hemos recurrido en alguna ocasión.

Y es que, precisamente, el pádel es uno de los deportes que más se presta a escuchar todo tipo de pretextos con tal de justificar un punto perdido o, directamente, una derrota. Son muchas las variables que entran en juego (pala, pista, verja, bolas, cristales, mi pareja…) y cualquiera de ellas nos sirve para alegar que la culpa no ha sido nuestra.

Las excusas en el deporte de moda son especialmente habituales entre los aficionados más amateurs. Pocas veces se admite la superioridad de los rivales y se tiende a mirar hacia otro lado, sin reconocer errores propios durante el partido.

Es cierto que, en algún momento, la suerte puede no caer de nuestro lado (esa bola que queda muerta tras golpear el cristal y no tenemos opciones de llegar), pero por regla general en un partido de pádel se hace justicia a los méritos de unos y de otros y la victoria acaba siendo para la pareja que ha sido más regular en su juego.

Por eso, hemos querido recopilar en este texto las cinco excusas más frecuentes cuando perdemos un partido de pádel. Son estas:

1. Mi compañero no ha tenido su mejor día. Es la excusa más habitual. Lo fácil es echarle la culpa al compañero, sobre todo si éste ha estado especialmente ‘fallón’. Solemos acordarnos más de los fallos de nuestra pareja y tendemos a olvidar los nuestros rápidamente. Un error común sobre todo entre aquellas personas más intrasigentes.

Solemos acordarnos más de los fallos de nuestra pareja y tendemos a olvidar los nuestros rápidamente

2. La pala es nueva: ¡aún tengo que acostumbrarme a ella! Las palas de pádel son el elemento imprescindible para saltar a la pista. Sin ella, no hay juego. Por eso, al igual que nos producen una gran satisfacción cuando ejecutamos un remate perfecto y acabamos ganando el punto, también las miramos con recelo cuando fallamos una bola clara. El cambio de pala puede condicionar nuestro juego, pero no es suficiente para justificar una derrota.

3. La superficie de la pista no estaba en buenas condiciones. También es muy común echarle la culpa a la pista cuando perdemos un partido. Es cierto que hay pistas muy diferentes dependiendo de la arena y de la superficie en sí, pero no deja de ser siempre la misma para los cuatro jugadores. Hay que tener en cuenta que es probable que el mérito sea de los rivales por adaptarse antes y mejor al estado de la pista, por muy mal que ésta se encuentre.  

4. ¡Me han hecho la nevera! Un clásico del pádel. La nevera (tirar las bolas al rival más débil y dejar ‘congelado’ al jugador de mayor nivel) es una estrategia tan lícita como habitual. Incluso, se puede apreciar en partidos entre jugadores profesionales. Por eso, si en alguna ocasión la pareja rival nos hace una nevera, debemos adaptarnos cuanto antes a esta circunstancia y tratar de romperla cambiando el ritmo del partido o aprovechando alguna bola cruzada para ganar el punto. También podemos responder de la misma manera. ¡Actúa, no te quejes!

5. La inactividad me ha pasado factura. Otra frase muy propia del que acaba perdiendo un partido. Cuando estamos tiempo sin jugar al pádel y volvemos a la pista, solemos achacar la derrota a nuestra inactividad. “Me ha costado entrar en el partido” o “No estaba en forma” son algunas de las frases que se suelen escuchar en este caso. Y lo mismo sucede con todo tipo de lesiones: “Me duele el brazo”, “Acabo de recuperarme y no he querido forzar…”


Sobre esta noticia

Autor:
Pedropadel (38 noticias)
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Tipo:
Reportaje
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