Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Valm escriba una noticia?

Como evitar las tentaciones cuando hacemos dietas para adelgazar

03/08/2009 08:49 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Resistir a la tentación no es una tarea fácil cuando se trata de hacer dietas o simplemente evitar los alimentos que engordan. Todos hemos tenido victorias y fracasos en ese campo. Entonces, ¿de qué depende que en algunas ocasiones logremos resistirnos a la tentación y en otras, no?

Resistir a la tentación no es una tarea fácil cuando se trata de hacer dietas o simplemente evitar los alimentos que engordan. Todos hemos tenido victorias y fracasos en ese campo. Entonces, ¿de qué depende que en algunas ocasiones logremos resistirnos a la tentación y en otras, no?

Hay varios factores que inciden en la decisión de ceder a la tentación o resistirla.

Señales ambientales:

Las comidas tentadoras tienen características, como su olor y apariencia, que se han asociado con la satisfacción que produce comerlas.

Cuando estas señales están presentes, se puede sentir el impulso de comer algo, para obtener satisfacción. Aunque esto parezca obvio porque lo experimentamos a diario, es importante porque si un olor provoca en nosotros la tendencia a comer algo, debemos empezar a esforzarnos por resistir la tentación.

Cada señal nos impulsa a comer con diferente fuerza, la fuerza de la señal será mayor entre más grande sea la relación biológica entre el alimento y la señal. Por ejemplo, percibir el olor de una comida o ver a alguien comiéndola puede hacer que sintamos más deseos de comerla que si la vemos. En este caso, como especie tenemos el instinto de elegir los alimentos que otros eligen para evitar intoxicaciones y el olor está fuertemente asociado al sabor que es el que nos da parte de la satisfacción de comer.

Hay señales que no son características del alimento. Como, una hora del día, un lugar específico, o una acción propia. Por ejemplo, si está acostumbrado a comerse un helado en las tardes (una hora), al llegar la tarde puede sentir muchas ganas de comer helado, o si siempre va a la tienda después de almorzar y compra una chocolatina (una acción propia), una vez almuerce puede sentir unos fuertes deseos de comerse una.

Entonces, el primer factor ambiental que influye en la tentación es la fuerza que tenga la señal para tentarnos y la cantidad de señales presentes.

Cambios de juicio debido al paso del tiempo:

Somos victimas de impulsividad cuando los costos de hacer algo se dan en el largo plazo y cuando el placer de hacer algo está muy cercano en el tiempo. Esto es muy claro cuando pensamos en las dietas para perder peso. La consecuencia de dañar nuestra dieta se va a ver reflejada un tiempo después de haber roto la dieta, por eso en el momento en que rompemos la dieta no es tan importante.

Somos victimas de impulsividad cuando los costos de hacer algo se dan en el largo plazo y cuando el placer de hacer algo está muy cercano en el tiempo

Usted puede, por ejemplo, despertarse pensando que ese día va a mantenerse en su dieta. Esto es normal porque la satisfacción de romper la dieta está lejos en el tiempo. En ese momento las consecuencias de ceder a la tentación son más claras y la satisfacción, menos importante.

Sin embargo, el juicio que hacemos de la importancia de las cosas varía a medida que pasa el tiempo. Por eso, a la hora del almuerzo, cuando una hamburguesa está frente a sus ojos, su valoración de los hechos cambia. En ese momento la satisfacción de comerse una hamburguesa, está muy cerca en el tiempo y las consecuencias, que aún están lejos, dejan de ser importantes. En ese momento comerse esa hamburguesa parece la opción más aceptable, puede darse excusas como que es solamente una hamburguesa. Sin embargo, esa hamburguesa puede tener suficientes calorías para dañar la rutina de ejercicios que ha llevado durante toda la semana.

Dificultad para comer un alimento:

El valor de una opción depende de lo difícil que sea conseguirlo y de la satisfacción que nos da obtenerlo. Entonces, la dificultad le resta y la satisfacción le suma valor a la opción. En el momento de elegir, la mayoría de los casos inconscientemente, comparamos la relación costo-beneficio y con base en esta decidimos.

Gracias a esto, podemos manejar nuestro comportamiento controlando la dificultad de conseguir los alimentos. Si debe esforzarse más por conseguir algo que no le hace bien, va a comer menor cantidad. Por ejemplo, si lleva dulces y golosinas a su casa, la dificultad de comerlos va a ser muy pequeña y puede hacer que coma más, pero si en lugar de eso debe ir hasta la tienda por ellos puede que esté menos dispuesto a hacerlo.

Con base en estas características de la tentación puede controlar su entorno para evitar caer en ella.

Siga estos sencillos pasos con ese fin:

- Evite sitios en los que sabe que las pistas ambientales van a hacer que quiera comer cosas que no debe.

- Trate de hacer fácil el acceso que tiene a los alimentos saludables.

- Trate de buscar la manera de que los alimentos saludables estén disponibles antes que los alimentos que van en contra de su dieta.

Las comidas tentadoras tienen características, como su olor y apariencia, que se han asociado con la satisfacción que produce comerlas

- Evite tener la opción de elegir los alimentos que no debe comer cuando aún falta tiempo para elegir, para que su juicio no se nuble por la impulsividad.


Sobre esta noticia

Autor:
Valm (10 noticias)
Visitas:
25545
Tipo:
Opinión
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.