Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Dr. Pedro Galo Aguilar escriba una noticia?

Estrés y Nutrición

27/09/2009 17:48 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El estrés es el factor que más acelera el proceso de envejecimiento y enfermedad, es importante contar con una buena alimentaicón que nos permita adaptarnos antes situaciones alarmantes

El estrés es un fenómeno tan antiguo como la propia humanidad. De hecho, fue ya definido por los griegos (proviene del griego stringere que significa provocar tensión). Y aunque fue en el siglo XIV cuando por primera vez se utilizó el término estrés sería el Dr.

Hans Seyle quien lo definiría como "el factor que acelera el ritmo de envejecimiento a través del desgaste de la vida diaria" además de lograr -merced a distintas investigaciones- probar los efectos que ejerce en la vida diaria de las personas. En suma, cualquier factor que altera negativamente el organismo y obliga a éste a reaccionar.

Desde el punto de vista bioquímico una situación estresante produce toda una reacción en cadena que comienza cuando el Sistema Nervioso Simpático -parte del Sistema Nervioso Autónomo- se activa por acción del hipotálamo -la parte del cerebro que controla las emociones y los procesos inconscientes (como la temperatura corporal, la frecuencia cardiaca, la respiración, el equilibrio de líquidos y la presión arterial)-, éste segrega una hormona llamada Factor Liberador de Corticotropina (FLC) que activa la glándula pituitaria y ésta, a su vez, segrega Adrenocorticotropina (ACT) lo que induce en las glándulas suprarrenales la secreción de cortisol y otras hormonas como la adrenalina y la noradrenalina. Pero no sólo eso: el hipotálamo provoca también la liberación de endorfinas-beta -los analgésicos naturales del organismo- para permitirnos resistir la tensión, el dolor y el malestar físico.

Su efecto es ponernos en alerta. Así, las pupilas se dilatan para dejar entrar más luz, el vello corporal se eriza para hacernos más sensibles al tacto y la sangre fluye hacia los músculos estriados retirándose del sistema digestivo.

Y eso ocurre tanto si existe un peligro real como si no ya que si nuestra mente cree que es real... nuestro cuerpo también. Así, si verdaderamente existe peligro estaremos más despiertos, en estado de alerta, pudiendo rebasar los límites normales a la hora de reaccionar.

El problema reside en que para algunas personas ese estado de excitación se ha convertido en normal. Se han hecho adictas al estrés y lo necesitan en un grado cada vez mayor para mantener la misma sensación. Y es que el estrés actúa como una droga y sus inconvenientes son igualmente serios como luego veremos. Es más, tras una situación de estrés el cuerpo necesita tiempo para recuperarse y reponer el suministro de hormonas y neurotransmisores ya que de lo contrario puede llegar al agotamiento y las consecuencias pueden ser graves.

Podemos resumir los acontecimientos que se producen para compensar los efectos producidos por el estrés en tres fases:

Fase 1. Es la llamada de "combate o huida", la fase de adaptación en la que los cambios bioquímicos provocan un incremento de nuestras capacidades físicas. Así,

-Se produce un aumento de los niveles de azúcar y ácidos grasos con el fin de garantizar la disponibilidad de energía.

-El ritmo cardiaco y la contracción se incrementan para asegurar a todos los órganos las sustancias que requieran.

-Aumenta el ritmo respiratorio para garantizar el aporte de oxígeno necesario.

-Se incrementa el suministro de sangre en algunos órganos como el cerebro y los músculos.

-Aumenta la sudoración con la finalidad de eliminar con rapidez las toxinas generadas por el estrés.

Fase 2. Se conoce como fase de adaptación. En ella el organismo se prepara para mantener por un tiempo prolongado la misma situación. Sin embargo esta fase no se puede mantener por mucho tiempo ya que provocará daños causados por los efectos secundarios de la liberación de las hormonas que participan en el estrés. Aparecerán síntomas como dolores de cabeza, insomnio, alteraciones digestivas, fatiga, dolores musculares, irritabilidad, dificultad para la concentración, miedos, fobias, etc.

Fase 3. Pocas cosas son tan debilitantes como el estrés crónico ya que el organismo no está diseñado para soportar un estrés permanente. De hecho, en esta situación se produce mayor necesidad de hormonas suprarrenales que las que nuestro cuerpo es capaz de producir y eso tiene un coste: la imposibilidad de enfrentarse a ese estrés y el colapso de una parte o de la totalidad de las funciones corporales. Su traducción en patologías puede abarcar una lista muy larga: hipertensión, ataque al corazón, accidentes cerebrovasculares, asma, migrañas, cáncer, etc.

EFECTOS DEL ESTRÉS

Sobre la función inmune.Se produce una disminución en la actividad de las células Natural Killer (células asesinas naturales) así como en la respuesta de las células T y un incremento del cortisol plasmático lo que genera una respuesta inmunitaria deficiente. Produce daños sobre el timo, un elemento absolutamente fundamental para el sistema inmune. Además esta situación produce mayores necesidades de algunas vitaminas lo que en determinadas situaciones puede provocar daños sustanciales. Por ejemplo, en una situación de estrés se requieren dosis de calcio cuatro veces superiores a las normales. Sucede algo parecido con el zinc, la vitamina C o la coenzima Q-10.

El estrés sostenido o distrés es una causa importante de fatiga adrenal, el motivo más común de consulta y que requiere atención inmediata por parte del médico

Sobre la función cardiaca. Aumento de la tensión arterial provocado por la presencia de hormonas como la adrenalina, la aldosterona o el cortisol que, en circunstancias normales, se resolvería sólo pero en una situación de estrés crónico puede conducir a una peligrosa hipertensión. Provoca también un aumento del ritmo cardiaco y vasoconstricción lo que puede dar lugar a bloqueos cardiacos, arritmias y otras alteraciones cardiacas.

Sobre la función gastrointestinal. Se pueden presentar alteraciones como dispepsias, úlceras, colon irritable, colitis ulcerosa, hiperclorhidria, estreñimiento, diarrea, etc.

Además de todas estas alteraciones el estrés continuado está relacionado con la depresión, el síndrome premenstrual, las alergias, las crisis asmáticas, la diabetes y alteraciones de la piel y las mucosas -como la psoriasis y la alopecia areata o las aftas-, la disminución del deseo sexual, las migrañas, el síndrome de fatiga crónica, etc.

RECOMENDACIONES GENERALES

Intente identificar qué sucesos o elementos le producen estrés para procurar evitarlos. Elimine completamente la ingesta de café porque estresa las cápsulas suprarrenales e incide directamente sobre la respuesta que éstas tienen ante el estrés. Sepa además que dosis superiores a siete tazas de café producen ataques de pánico. El tabaco aumenta la secreción de adrenalina por lo que, como en el caso del café, altera la función de las cápsulas suprarrenales. Plantéese en serio dejarlo si fuma. Elimine el alcohol ya que es un estresante y estimula la liberación de adrenalina. Aumente la ingesta de fibra ya que el estrés incrementa el nivel de colesterol. Cambe de actividades y escenarios a menudo. Sería idóneo que paseara por la montaña, fuera a la playa, nade, dedique tiempo a leer y oír música.... Busque tiempo para efectuar actividades que le satisfagan o le generen sensaciones agradables. Es decir, dedique tiempo a sus hobbies. Plantéese la práctica de la meditación, la visualización, las técnicas de relajación, el yoga, el taichi, etc.

ALIMENTOS BENEFICIOSOS

Frutos secos.Son fuente de minerales, ácidos grasos esenciales y vitaminas del grupo B, todos ellos fundamentales para mantener en buen estado el sistema nervioso.

Cereales integrales. Aportan hidratos de carbono complejos, vitaminas del grupo B y fibra.

Frutas frescas y hortalizas en general. Compensan las pérdidas de nutrientes provocadas por el estrés.

Legumbres. Contienen proteínas, hidratos de carbono complejos y vitaminas del grupo B.

Aguacate. Contiene vitamina B6 y ácidos grasos esenciales.

COMPLEMENTACIÓN

Vitamina B1.Su deficiencia está asociada a irritabilidad, inestabilidad emocional, nerviosismo y depresión.

Vitamina B3. Interviene en el proceso de síntesis de determinados neurotransmisores, entre ellos la serotonina cuya deficiencia puede provocar cuadros de inestabilidad emocional, irritabilidad, fatiga, depresión, confusión mental, etc.

Vitamina B5. Es importante porque interviene en la síntesis de hormonas corticosuprarrenales (aldosterona, corticosteroides y estrógenos).

Vitamina B6. La formación de serotonina a partir del triptófano y ácido gammaaminobutírico (GABA) a partir del ácido glutámico requiere sustancias dependientes de la vitamina B6 lo mismo que la formación de tirosina. Es esencial para la formación de hormonas por parte de las glándulas suprarrenales.

Vitamina B9. Interviene en la formación de algunos neurotransmisores, entre ellos la serotonina -que regula el estado de ánimo y el sueño- y la noradrenalina. Hay estudios que hablan de la relación entre la deficiencia de esta vitamina y la aparición de trastornos psiquiátricos.

Vitamina B12. Es una vitamina con actividad protectora sobre las terminaciones nerviosas; además, su ingesta unida a la de la B6 minimiza considerablemente los daños causados por el estrés.

Vitamina C. El estrés produce pérdidas considerables de esta importante vitamina y por tanto es adecuada su utilización es los casos de estrés crónico con el fin de prevenir posibles trastornos cardiovasculares e inmunológicos y ayudar a mantener en buenas condiciones la actividad de las glándulas suprarrenales y el timo.

Calcio y magnesio quelados. Ambos minerales son necesarios para una buena transmisión del impulso nervioso y son reguladores de la actividad de los nervios y músculos.

GABA (Ácido Gammaaminobutírico). Su actividad es sedativa y ansiolítica aunque es importante no tomarlo cuando se consumen benzodiacepinas.

L-5 HTP. El 5-hidroxitriptófano incrementa los niveles de serotonina, fundamental -como ya se ha dicho- para regular el estado de ánimo.

Adaptógenos. Hablamos de las llamadas por la Medicina Tradicional China "plantas superiores". Las principales para tratar el estrés son la Rhodiola o Raíz Ártica en casos de estrés severo que genere ansiedad, el Eleuterococo -también llamado Ginseng Siberiano- y la Schizandra Chinensis en casos de estrés moderado y la Leuzea Carthamoides cuando se trata de estrés físico. También son útiles el regaliz, la uña de gato, el pau de arco y la maca. El Aloe Vera (sábila) también es un magnífico adaptógeno.


Sobre esta noticia

Autor:
Dr. Pedro Galo Aguilar (54 noticias)
Visitas:
20818
Tipo:
Opinión
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.