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España y Europa contra Marruecos abren las puertas a Al Qaeda en el Magreb

03/12/2010 19:39 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Las mediocridad de políticos y medios de comunicación en relación el conflicto en el Sáhara Occidental son alarmantes. Quieren poner por encima de la ‘real politik’ unos valores, en un ejercicio de hipocresía bárbaro, pues en petit comité dicen abiertamente que no se fían del Frente Polisario

Chema Gil*

Ante el conflicto del Sahara Occidental no cabe mantener posiciones equidistantes respecto de los actores. España, ni Europa puede tratar por igual un grupo como el Frente Polisario, que no dejó de ser nunca un grupo guerrillero con tácticas terroristas, defendiendo una pretendida y autoproclamada República Saharaui que no tiene razón de ser.

Es verdad, todo se hizo mal en el año 1975, con una salida de España de la zona, de forma precipitada y con unos acuerdos tripartitos que luego fueron declarados ‘alegales’ por los organismos internacionales. Pero tratar de recuperar el nostálgico espíritu revolucionario marxista que inspiró e inspira al Frente Polisario, que no es más que un grupo organizado desde intereses personales y tribales, hoy, desde la realidad actual, y que eso lo hagan nuestros políticos es la confirmación de que el espectro político, de derechas e izquierdas, español, es el más mediocre que ha pasado en nuestra corta –todavía- historia democrática.

Jorge Reinaldo Vanossi, exministro de Justicia y Derechos Humanos de Argentina. Que fue exvicepresidente de la Cámara de Diputados, juez de la Corte Suprema de Justicia es, actualmente, presidente de la Academia Nacional de Ciencia Morales y Políticas describió, con claridad meridiana, a uno de los actores del diferendo del Sahara, a Marruecos. En este sentido señaló que “El régimen constitucional del Reino de Marruecos establece un sistema de derechos y garantías individuales y sociales que satisfacen ampliamente las exigencias propias de una democracia constitucional dotada de las características propias de un ‘Estado de Derecho’ en el sentido más estricto de esta caracterización”. “ La evolución –añade- de este proceso ha sido constante y perseverante, continuando siempre en la misma dirección de ampliar y perfeccionar la protección de las libertades y garantías de todos los habitantes del Reino. Desde principios de los años noventa del siglo anterior, Marruecos se comprometió a consolidar los derechos humanos […] La creación de la Instancia ‘Equidad y Reconciliación’, por primera vez en los mundos árabes e islámicos, constituye un enorme paso en el proceso de búsqueda de la verdad y de la reconciliación de Marruecos con sí mismo, partiendo de la transición democrática”.

Pues bien, frente a Marruecos, los primeros nuestros partidos políticos, están actuando con una carga de hipocresía digna del mayor de los desprecios. Por un lado reivindicamos que nuestras relaciones con Marruecos son estratégicas, han de ser de buena vecindad, y de mutua confianza. Firmamos un tratado de relación preferente con la Unión Europea…pero no faltan elementos de la extrema izquierda (la misma que sirvió de base para la creación del Frente Polisario) que consiguen extender una constante sombra de duda sobre el Reino de Marruecos.

Se ha instalado entre nuestros políticos, y fomentado entre los ciudadanos, la desconfianza al ‘moro malo’, encarnado para estos irresponsables por Marruecos y el ‘moro bueno’, papel al que, directamente, sin la más mínima información confirmada, se le otorga al Frente Polisario.

Francia e Inglaterra, pero especialmente la primera potencia, junto con Estados Unidos tienen claro con quién se están jugando el futuro y, de ninguna manera, están dispuestos a que en el escenario entre en juego una imaginaria república saharaui, organizada tribalmente y dirigida por la dictadura del único representante, el Frente Polisario, de cuyos elementos hay más que serias sospechas sobre su vinculación con actividades vinculadas a las acciones terroristas y criminales que en el sahel occidental desarrolla Al Qaeda en el Magreb Islámico, dirigido en la zona por Moctar Belmoctar, quien trata directamente con militares del Polisario para el desarrollo de actividades criminales convergentes con los intereses del comando magrebí de la Al Qaeda de Osama Bin Laden.

Con demasiada rapidez se desprecian los análisis que se realizan de forma extremadamente complicada. Para realizar el informe que el Instituto Criminológico ‘Manuel de Lardizabal’ presentó de forma resumida ante la IV Sesión de Naciones Unidas tuvimos que contar con un grupo de entre cuatro a seis personas realizando un trabajo de campo delicado, arriesgado, pero que fue suficiente para suministrar la información para lograr un análisis prospectivo en materia de seguridad internacional, más que prudente.

La conclusión es clara “si se cayera en la tentación de crear un estado en la zona del Sahara occidental como el que pretende el Frente Polisario, estaríamos ante un más que probable estado fallido, que sería penetrado en sus estructuras de poder por Al Qaeda en el Magreb Islámico y estaríamos abocados a un proceso similar al experimentado por Afganistán, desequilibrando una zona como el Magreb con todo lo que ello implicaría”.

Los datos que vamos obteniendo desde el lugar de los hechos recientes de El Aaiun confirman que en la ‘guerrilla urbana’ que se desplegó en la ciudad tras el desalojo del campamento, hubo una dirección clara, selección de objetivos, utilización de recursos propios de la guerrilla, había miembros del Frente Polisario identificados, alguno de los cuales fue sometido a entrenamiento en Argelia y en Cuba, nos lo dicen propios saharauis.

Les estamos abriendo las puertas por el sur y por el norte a lo peor del terrorismo yihadista, y a sus aliados coyunturales o estratégicos

‘Real Politik y valores’ no son términos contrapuestos, pero pretendiendo ‘vender una imagen’ de apego a valores que luego ni se critican a otros países, se olvidan los políticos de que el actor con el que tenemos que estar es Marruecos.

Naciones Unidas no puede alargar la situación del conflicto más tiempo, pues prolongarlo es darle espacio a Al Qaeda para que lo patrimonialice, con la ayuda de las corrientes salafistas que se están asentando junto a los tabligh en las aldeas de la zona del Sahel y con un chiísmo violento y destructor que se está extendiendo, no sólo en África, sino también en América Latina, apoyado estructuralmente por el régimen de Venezuela y financiado por Irán, financiación que también está llegando a los movimientos que en España se están radicalizando.

Marruecos está desplegando todos sus esfuerzos en ser una frontera segura de sus aliados europeos y está recibiendo a cambio desprecios que son inadmisibles. Pues bien, pensemos por un momento, solamente, que Marr7uecos deja los brazos caídos en relación a cuestiones como el narcotráfico internacional, los movimientos islamista radicales y el terrorismo, las mafias de la inmigración, etc…Pensemos eso por un momento. ¿Acudiríamos al Frente Polisario?, a una banda que carece de credibilidad en las potencias más serias.

España está jugando a mantenerse en una postura cobarde y medicocre, tanto el PP como el PSOE, por miedo al escenario electoral, es decir, no están defendiendo los intereses del Estado, están tratando de lograr pescar votos, mientras que nuestras relaciones exteriores con un país clave se deterioran a pasos forzados y dejamos que otras potencias como Francia y Estados Unidos, se conviertan –ya lo son de hecho- en las potencias hegemónicas en la zona.

El ridículo de ciertos discursos del PP, el patetismo reflejado en las caras de los gobernantes, que, si en principio fueron prudentes, ahora, cuando se les saca el tema les tiemblan hasta las calandracas.

Esta mediocridad en Europa –salvando a Francia y a Inglaterra- y en España es jugar con fuego, les estamos abriendo las puertas por el sur y por el norte a lo peor del terrorismo yihadista, y a sus aliados coyunturales o estratégicos; mientras despreciamos a un país cuya sociedad quiere y respeta a España. Marruecos ha mostrado una generosidad en el desarrollo de sus políticas con España que no se ha visto compensada adecuadamente.

Pues bien, aun a riesgo de seguir escribiendo a contracorriente y a tener que aguantar los insultos de los Willy Toledo de turno, de personajes que se sienten autorizados a interrumpir sesiones de un parlamento –ese es su apego a nuestra democracia- creo que es el momento de que quienes tenemos la posibilidad de escribir lo hagamos con claridad, alcemos la voz para decir a nuestros políticos, de un bando y de otro, que no pueden jugar con las cuestiones de seguridad como lo hacen y si por culpa de esos juegos ocurriera algo, habría que demandárselo. Parece mentira que con la experiencia que tenemos en España, todavía se dediquen a jugar con fuego.

Chema Gil Es subdirector de www.gacetaforense.es, Vpte. Instituto Criminológio 'Manuel de Lardizábal' para la Seguridad, la Justicia y la Información. Diplomado en Ciencias del islam (Liceus), Diplomado Internacional UNESCO en estudios sobre terrorismo y Diplomado Superior por la administración pública en Seguridad Ciudadana, Terrorismo y Libertades Públicas. Es autor del libro 'Lo que el Frente Polisario Esconde (I)'


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