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España es corrupta

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25/11/2019 08:04 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Tras la sentencia de los EREs, resulta indígnante el blanqueo que hace Podemos de la corrupción del PSOE ;quien por conformar un gobierno de coalición no repara en suavizarla, a pesar que tal actitud conduce a la ignominia más vejatoria e inmunda

Hay coincidencias reveladoras, concurrencias que por confusas, ponen de manifiesto la difícil relación entre ética y política; son situaciones que dejan al descubierto la falta de escrúpulos de la clase política, quien salvando matizadas excepciones, mas que identificarse con acciones de correcta actitud en provecho del interés general; independientemente de ideas y de siglas, sus protagonistas, funcionan como un colectivo de individuos despolitizados, una casta corporativa cohesionada, cuya única pretensión es la autoperpetuación en el cargo, para desde tal posición ejercer en exclusiva la defensa de sus propios intereses.

Indecente conducta de quien, además de abandonar su compromiso de representación, prodiga el triunfo de lo ilícito facilitando que se imponga la barra libre de la corrupción, que por el relajamiento de los principios éticos y la violación del deber institucional ha alcanzado carácter orgánico.

Por eso que en la actualidad, cuando cómo en el caso de los EREs judicialmente se hace patente la identidad corruptora y corrompida, aún a sabiendas de estar delante de una práctica contraproducente para el desarrollo económico y social del país; las fuerzas políticas, lejos de proceder en evacuación de responsabilidades a través de acciones de lucha contra esta pandemia; a pesar de la contundencia de lo evidente, prosiguen en su obstinación de restar trascendencia a su existencia, sin caer en la cuenta, que la aquiescencia tácita de la corrupción es idéntico a compartirla.

Sin llevar a cabo un proceso de catarsis cívica y política será materialmente imposible su erradicación, pues resulta incuestionable que en la actual coyuntura mas allá de una excepcionalidad la corrupción lejos de ceñirse a casos aislados está implantada de forma general en el ámbito económico y político, conformando un sistema donde las confabulaciones, la transigencia y las componendas se hacen dueñas de la situación.

Por eso, que aunque desde él foro político se niegue que España es un país corrupto, o se manifieste que tal afirmación es terriblemente injusta por inadecuada y aleatoria, lo cierto es, que nuestro país tiene 1.661 causas judiciales abiertas por corrupción política.

La corrupción es una transferencia del franquismo que tras burlar los filtros de la transición tomó arraigo como parte de la democracia, hasta el extremo de consolidar su institucionalización,

Siendo por ello totalmente inaceptable que en vez de afrontar la realidad de los hechos y con toda firmeza poner remedio a la situación, los miembros de la familia política intenten aliviar la responsabilidad de los encausados a través de versiones absurdas para convencernos de su inocencia, cuando el camino pasa por la instauración de un cambio dirigido a reconquistar la honestidad en la función pública; pues la persistencia de la corrupción además de crear inestabilidad política deteriora el ámbito de las actividades económicas afectando a factores clave en la salida de la crisis y muy especialmente a las Pymes, motores de desarrollo y de creación de empleo, pero extremadamente vulnerables cuando entra en juego la corrupción.

El drama de la corrupción es una transferencia del franquismo que después de burlar todos los filtros de la transición logró arraigarse como parte estructural de la democracia, hasta el extremo de consolidar su institucionalización, y eso motivó que desde la oficialidad del nuevo sistema, las malas praxis del continuísta y siempre dominante poder económico del antiguo régimen (verdadero poder de Estado), hiciera quiebra en una clase política disoluta, siendo esa la causa fundamental que ocasionó que en el transcurso de cuarenta años, al margen de siglas partidistas, la casi totalidad del sistema político apareciera explícitamente connotado con la corrupción

Hablando por si misma la interminable sucesión y diversidad de escándalos que como el recién sentenciado caso de los EREs, aún con distinto hilván llegaron al extremo de uniformar la dinámica del hacer político, siendo muestra tangible de tal compleja concurrencia, además del anteriormente citado, el caso Filesa y la trama Gürtel; hitos de referencia de una extendida e inacabable relación de escándalos intermedios (Campeón, Palma Arena, Malaia, Pokemon, Noós, Pallerols, Brugal, Pretoria..... ), que conjuntamente, sin distingo de implicación hay que circunscribir en el contexto de una sincrónica defraudación de la confianza pública, que en suma es el auténtico propósito de la corrosiva corrupción política, de esa intriga subversiva que además de desvalorizar el entusiasmo social por la democracia ponen en serio peligro la estabilidad del Estado de Derecho.

Todo un turbio proceder de los representantes institucionales, con la sórdida finalidad de satisfacer su ilegítimo enriquecimiento personal, ánimo lucrativo que al parecer es el único centro de censura de los casos de corrupción, y cuya reprobación desaparece para las mismas voces críticas cuando la infracción cometida reporta algún tipo de "ventaja" para la comunidad, pues al producirse tal circunstancia, acontece, que todos los actos de corrupción derivados de una conducta ilegal pasan a tomar condición de inadvertidos o son percibidos como inocuos; todo un exponente de excedida tolerancia que da cabida a comportamientos de doble moral y de adulteración democrática que sin atenuante que valga vienen a delatar la mala pedagogía de nuestra cultura política.

La corrupción no tiene distingos ni color político, y mal vamos se optamos por tomar percepción subjetiva de este flagelo al margen de una perspectiva global, adjudicando categorías de admisión o reprobación de los hechos de forma aleatoria, pues se mire por donde se quiera, tan corruptos son los protagonistas de actos de trasfondo lucrativo, como los autores de prácticas de extorsión, degradación ético-moral, sin excluir el favoritismo en la contratación pública o el tan llevado nepotismo, ese trato preferencial reservado a miembros de la familia política sin calificación de idoneidad para el cargo.


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Galdo Fonte (402 noticias)
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