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"A la escuela vamos en autocar"

25/11/2012 22:42
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image En Cataluña el 13% de desplazamientos al colegio se hacen en transporte público. Viajar en autocar también educa.

David (11 años) y su hermano Sergi (8 años) van al colegio en autocar cada día del mundo. Viven en Sant Julià de Ramis, pero estudian en la escuela pública Montserrat de Sarrià de Ter, que está situada encima de una montaña. Lejos del núcleo urbano. Si fuéramos en coche particular, "provocaríamos un caos circulatorio, porque hay poco espacio para maniobrar, invadiríamos la zona de autocares, no sería nada práctico", explican los padres, Montserrat Lladó y Xavier Font.

Es cierto que cuando David y Sergi hacían P-3, los padres los veían pequeños para hacer el trayecto en autocar, porque era "como si golpe hicieses una actividad para más mayores", pero Montserrat y Xavier se tranquilizaron cuando se dieron cuenta que los dos iban contentos y seguros:"Siempre nos fijamos que en el autobús hubiera cinturón de seguridad para que se lo pudieran abrochar".

Como los padres entran a trabajar a las 8 de la mañana, una abuela y una tía son las encargadas de llevar a los niños a la parada del bus de Sant Julià, y el autocar y los monitores hacen el resto. "Los monitores son el enlace entre las familias y la escuela", explica ahora la directora de la escuela de Sarrià, Montserrat Xandrich. Son los encargados de que se cumplan unas normas generales de comportamiento. Las más importantes son el respeto entre lso compañeros. "No se pueden agreder, ni insultar. Además, claro está, de deben sentar bien, cada uno en el asiento que se le asigna desde el principio de curso y deben bajar y subir siempre en la misma parada", dice Xandrich. Si alguna de estas normas no se cumple, los monitores preparan unos informes de comportamiento a los padres. De todas formas, lo que "es seguro es que ningún niño va de pie en el autocar, ni tampoco sin el cinturón desabrochado", continua explicando la directora de la escuela.

Cada día 7 autobuses llevan 370 alumnos a la escuela Montserrat de Sarrià. El resto, unos cien más, van caminando porque el Ayuntamiento ha condicionado la montaña con unas escaleras. "Además de que es un problema enorme que los padres vengan con sus coches porque estamos en medio de un bosque y no hay espacio posible para que 7 autocares y coches particulares maniobren, hay que decir que somos una escuela verde". Dicho con otras palabras:"Pensamos que es más ecológico el transporte publico porque reduce el volumen de tráfico que supondría transportar el total de los 475 alumnos de la escuela".

¿Transporte seguro?

Por su parte M Ángeles Miranda , vicepresidenta de la Asociación Nacional de Seguridad Infantil (www.seguridadinfantil.org), opina que "el transporte escolar no incorpora los mismos requisitos de Seguridad obligados por normativa que los automóviles privados" . Los asientos con cinturones o sin ellos, no disponen de una silla adecuada al peso y talla del niño, tal y como se debe de llevar en coche particular. "Una postura totalmente ilógica, ya que son las mismas carreteras, con los mismos peligros y riesgos para los niños ". Además los cinturones, que es el único sistema aceptado en transportes públicos, "no llevan todos los autobuses, porque la norma no es retroactiva, así que dependiendo de la antigüedad del autocar, no hay obligación".

Por todo ello, la Asociación Nacional de Seguridad Infantil tiene en marcha varias campañas de difusión y divulgación, así como recogida de firmas para conseguir que en el transporte escolar sea obligatoria la incorporación de sistemas de retención infantil que evite que el menor salga disparado del autocar en caso de accidente. "El cinturón no hace su función de retención si el niño tiene 3 años, ni en el autobús ni en el automóvil –dice Miranda-. Nosotros apostamos por colocar en los asientos del transporte publico las sillas tipo arnés, adecuadas a los menores y cómodas par las compañías, que ofrecen la seguridad que necesitan.

Momento de relación

Finalmente, la psicóloga Mercè Conangla, coautora del libro Les raons que la raó ignora (Pòrtic), piensa que los trayectos en transporte escolar suponen para los niños "una oportunidad de crear vínculos y relacionarse con otros niños, un hecho que puede ser positivo como socialización". En este sentido, los hermanos David y Sergio aseguran que el momento del autocar es uno de los preferidos del día. Van con sus compañeros, porque aunque son hermanos, se sientan en sitios diferentes, y en el recorrido les encanta mirar por la ventana. Es una manera de comenzar en compañía, con los amigos del autocar, que no siempre son los de la misma clase, porque van niños de edades diferentes. "A ellos les gusta mucho ir sobre todo por los amigos, pero también porque nunca han conocido otro medio de ir al colegio", explica la madre. Respecto a los trayectos a pie, fomentan - según Conangla- otros aspectos, "como la comunicación, porque son espacios para hablar, para comentar y para educar en civismo". En cambio, ir en coche es una opción que "conlleva más tráfico, estrés, gasto económico, contaminación, aunque hay familias que tienen otra opción por horario o sitio".

La Normativa

¿Qué dice?

El Real decreto 965/2006, del 1 de septiembre, modifico el reglamento general de circulación, de forma que se estableció, literalmente, la obligación de que el conductor y los pasajeros de más de 3 años que ocupen asientos equipados con cinturón de los vehículos de más de 9 plazas, incluido el conductor, utilicen los cinturones de seguridad u otros sistemas de retención homologados. Además, los asientos enfrentados al pasillo en los vehículos de más de 9 plazas dedicados al transporte escolar solo podrán ser ocupados por menores de 16 años cuando lleven instalados cinturones de seguridad. ¿Gasto o seguridad?

"uno de los problemas de los autocares escolares es que no están obligados a tener cinturón de seguridad si están fabricados antes de la aprobación de la normativa reglamentaria, en 2007", afirma Lluís Puerto, responsable técnico de la Fundación RACC. Así que actualmente hay autobuses que circulan sin cinturón mientras otros si que los llevan, y los dos cumplen la normativa. "Desde la Fundación RACC habíamos previsto que, al cabo de 16 años de haberse aprobado la legislación, se habrían sustituido las unidades viejas, por otras nuevas con cinturones", explica Lluís Puerto. Pero "con el actual contexto económico hemos alargado más los años; se tardará más en renovarlos".

Por otra parte, el técnico de la Fundación RACC opina, "no es viable que los autobuses dispongan de sillas plegables para los niños porque es muy caro". Además hay que tener en cuenta que las empresas utilizan las mismas unidades para diversos usos, no siempre son para el transporte escolar, de manera que las empresas no "pueden hacer una inversión tan importante para uno solo de sus servicios".

Así pues, desde la Fundación RACC entienden "que no hay una fácil solución". Eso sí, recuerdan que cuando se trata de un servicio escolar se puede exigir que haya cinturones. I precisan que "los menores de 3 años deberían evitar los trayectos en transporte público, porque la normativa no exige que lleven cinturón". De hecho, concluye Lluís Puerto, "en la sociedad no hay alarma social, porque no hay cifras de accidentes con transporte escolar que lo indiquen".

Fuente: Trinitat Gilbert Diario Ara.cat

Si te preocupa la seguridad de tus hijos/as en el transporte escolar , te invitamos a visitar nuestra página Seguridad Infantil en el Transporte Escolar.

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