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El Inicio del ciclo del Pecado

14/06/2010 22:08 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Nos remonta al jardín del Edén, donde se forma el pecado original en base a la desobediencia de Adán y Eva, los humanos al ser creación de Dios, somos seres perfectos y nacemos como tales a la vida, pero por el pecado original de nuestros primeros padres caímos en desgracia

DIos en su infinito amor nos ha ganado la salvación, pero alguno de ustedes se pregunta, porque la humanidad necesito ser salvada en Cristo, cuando inicia el terror de la violencia del pecado,

La respuesta nos remonta al jardín del Edén, donde se forma el pecado original en base a la desobediencia de Adán y Eva, los humanos al ser creación de Dios, somos seres perfectos y nacemos como tales a la vida, pero por el pecado original de nuestros primeros padres caímos en desgracia, esta falta de gracia se genera por la desobediencia y esa desobediencia es fruto de la violencia del pecado, la cual luego se transforma en violencia física con el asesinato de Abel por parte de su hermano Caín.

Y vemos que este inicio del ciclo del pecado tiene 2 elementos marcados, que son la desobediencia y la violencia, estos 2 factores hacen que el hombre sea esclavo de su pensamiento y desgarra en conflicto a la humanidad. Cuanta violencia y desobediencia vemos ahí por el mundo, Guerras, Odio, Muerte, Consumismo, Socialismo, Libertinaje, todo esto hace que la carne le haya ganado la primacía del control del cuerpo al espíritu, ya entonces nuestros cuerpos no son una morada digna del Espíritu Santo, y esto nos convierte en presa fácil del demonio.

Pero que hay de los nuevos ídolos de la humanidad, la promiscuidad, la drogadicción y el divertinaje del pecado (si esta bien escrito, divertinaje, es la diversión empañado por el pecado) ahora se recurre a la violencia por la falta de un discernimiento de lo que es estar en estado de gracia y de lo que es estar en pecado, eso nos provoca en la Iglesia, una falta de compromiso dentro del cuerpo místico de Cristo y por eso viene los ataques provocados por los malos sacerdotes, malas religiosas, malas familias y malos laicos, en estos momentos de tribulación para la Iglesia la violencia del pecado la quiere hacer tambalear, más la Iglesia al ser el cuerpo místico de Cristo y al tener permanentemente la acción santificadora del Espíritu Santo se renueva constantemente, como el cuerpo de los animales que invernan, así mismo la Iglesia pasara de estar dormida como estos animales, a tener acción, pasara de tener grasa, a estar purgada de estos malos elementos.

¿Pero acaso la Iglesia peca?, pues eso es algo imposible, la Iglesia al estar fundada por Cristo, ser el cuerpo místico de Cristo y seguir la tradición dejada a Pedro y a sus sucesores, es santa de principio a final como institución, pero quienes la componen si pecan, nosotros no estamos exentos de pecado hasta encontrarnos con la muerte. Y entonces el porque de las criticas, ¿porque los ataques?, la humanidad esta en un proceso estéril donde la violencia del pecado a invadido cada segmento de la sociedad, cada lugar y cada habitante de este mundo se encuentra tentado y perseguido por el pecado. Pero la humanidad aun estéril y falta de Fé, busca y quiere encontrar una luz fuera del túnel, tiene alguna esperanza de frenar la violencia del pecado y es ahí donde los ojos del mundo están puestos en la Iglesia.

Pero como detenemos este ciclo perverso del pecado, como detenemos a la desobediencia y a la violencia fuentes de todo pecado, la solución sin duda la tiene Cristo por medio de su Iglesia a la cual dejo armas muy poderosas como los sacramentos. Es aquí donde hacer énfasis para romper el ciclo del pecado.

La confesión sin duda es una herramienta importante para reconocer nuestras culpas y limpiar nuestros espíritus, pero como llegamos a esta confesión, para esto es prioritario llegar arrepentido de nuestras faltas, haciendo un pleno examen de conciencia, escarbando en lo más recóndito de nuestro ser, donde se aloja enquistado el pecado. Porque muchas veces la confesión es nula, porque el individuo llega al confesionario como un mero acto de compromiso de él con la Iglesia, cuando la verdadera confesión es algo más elevado, es un compromiso del Hombre con Dios. Es imperativo entonces prepararnos para una buena confesión donde el arrepentimiento haga despertar al Espíritu Santo que se halla dormido en nuestro ser, levantarlo y llenarnos de la fortaleza suficiente para llegar al confesionario con la convicción de no pecar más.

Pero seguro dirán ¿como es posible no volver a pecar? El problema del hombre y su temporalidad lo hace presa fácil del pecado, pues debido a esa premura del tiempo el hombre siempre esta a la expectativa de experimentar cosas nuevas, es ahí donde muchos malos cristianos pierden la capacidad de discernimiento es decir por su poca Fé no diferencian el bien del mal, cuando ocurre esto se pone en peligro el libre albedrio y la libertad que nos gano Cristo, la salvación en sí esta condicionada cuando el hombre se aleja de la gracia.

Comunión también debe ser un proceso donde el espíritu y la gracia doblegan al cuerpo

Es así que el verdadero arrepentimiento viene junto a la humildad, la obediencia y el temor de Dios, sin estos elementos el arrepentimiento se diluye y somos presa fácil del demonio que zarandea a la tierra. Pero seguro dirán ustedes quienes pueden obtener este tipo de arrepentimiento, muchos de ustedes dirán que los santos son los únicos que lo alcanzaron, pues no el hombre común también lo puede alcanzar en cualquier momento y etapa de su vida, pues todo hombre al ser creación de Dios cuenta con algo de gracia, la cual se va perdiendo por el pecado original y por los pecados subsiguientes que este individuo tuviere pero aun así cuenta con algo de gracia, hasta el día que se extingue su cuerpo y en el caso de no haber tenido arrepentimiento y perdón mediante la confesión, este espíritu y la gracia contenida en el se pierde por acción del pecado.

Otra de las grandes armas para luchar contra el pecado y su violencia es sin duda la comunión, Cristo el verdadero cordero fue inmolado por nuestras culpas y con ello nos gana la salvación y nos hace parte de la Iglesia que es su cuerpo místico, así de generoso Dios que se nos brinda pasando del verbo a la carne, mostrando su grandeza y humildad a la vez.

Es por eso importante la comunión después de la confesión, esta comunión también debe ser un proceso donde el espíritu y la gracia doblegan al cuerpo y al pecado, tácticas básicas como la oración nos hará capaces de mantener la gracia que nos llega cuando recibimos a Cristo en la eucaristía.

Cada vez que recordamos la inmolación de Cristo, recordamos el amor, Dios se nos revela hecho hombre se iguala en semejanza física con los pecadores, nos muestra su misericordia y nos enseña la grandeza de su espíritu con el cual cubre todo el universo, siendo omnipresente y atemporal, cuando recordamos a Cristo en la cruz padeciendo por los pecado nuestros y futuros, recordamos sin duda el amor de Dios al hombre su creación y ese amor tan grande es uno de los regalos que nos deja Cristo al resucitar, el regreso del hombre a la vida eterna.

Nosotros Jóvenes Misioneros del Santo Padre, somos participes de esta Iglesia la cual debe fortalecerse y romper el ciclo del pecado, y como hacemos esto, tal cual como nos dice San Pablo en su carta a los romanos, “El espíritu nos guía” “los que viven según la carne van a lo que es la carne, y los que viven según el espíritu van a las cosas del espíritu. Pero no hay sino muerte en lo que ansia la carne, mientras que el espíritu anhela vida y paz”. “Todos aquellos a los que guía el Espíritu de Dios son hijos e hijas de Dios, entonces no vuelvan al miedo, ustedes no recibieron un espíritu de esclavos, sino el espíritu propio de los hijos que nos permite gritar ABBA ósea Padre”.

Y ese espíritu debe transformarse en acción para romper el ciclo del pecado, los lideres debemos ser mansos en el espíritu, practicando la obediencia, la humildad y el amor pues somos peregrinos en este mundo somos seres temporales y en la misión vamos a ser peregrinos y multiplicadores del amor de Dios y de la confianza de esta Iglesia viva, que te llama a ti joven a tener las mismas características, en este Cristo que te llama a servir y no a ser servido.

El primero de nosotros tiene que ser el que sirve, no hay espacio para conflictos mientras la Iglesia sea atacada por el pecado, no hay tiempo para demostrar falsas grandezas ni falsos compromisos, pues no es a nuestro tiempo, sino al tiempo de Dios que llevamos esta misión.

¿Pero acaso la Iglesia peca?, pues eso es algo imposible, la Iglesia al estar fundada por Cristo, ser el cuerpo místico de Cristo

En Cristo Joven y María Nuestra Madre de Amor,

José Isidro


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José Isidro (65 noticias)
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