Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Diasporaweb escriba una noticia?

El Homo Cosmicus ya está aquí

11/05/2009 18:43 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

En el siglo XXII el 90% de los terrestres viviran en el cosmos, el hombre llegará a vivir más de años el Homo Sapiens desaparece. Nuestros hijos conocerán solo al Homo Cosmicus. Será algo diferente más alto, cara redonda, y no habrá más guerras.

Nuestra generación no conocerá al “homo cosmicus”, la de nuestros hijos sí. En el Siglo XXII el 90% de los terrestres vivirán en el cosmos. Serán totalmente diferentes al “homo sapiens”- No habrá guerras. Muchas enfermedades desaparecerán. El hombre llegará a vivir más de 150 años. Ya Estados Unidos y la URSS están entrenando médicos y hombres para el cambio material, moral y psíquico. Los detalles en este reportaje.

 

El “homo sapiens” va a desaparecer para dar paso al “homo cosmicus”

¿Cuándo se producirá el cambio? Preveerlo es una operación con riesgo. En el 2010 vivirá una colonia permanente de 30 hombres y la expedición conjunta ruso-norteamericana deberá llegar a Marte entre el 2010 y el 2020, partiendo de una base lunar o de la plataforma Fobos. Según el ex administrador de la Nasa Thomas O Paine, profesor de la Universidad de Wiscosin, para el 2040 habrán sido visitados todos los planetas internos del sistema solar y en algunos habrá bases permanentes. Una colonia vivirá en Marte “para siempre” a partir del 2050 y los futurólogos de la Universidad de Princeton predicen que para el siglo XXII el 90% de los habitantes de la tierra que se establezcan allí arriba vivirán en colonias espaciales. Habrá según James Fletcher, director de la Nasa en el cosmos, ciudades hasta de 100.000 habitantes, con montes, ríos y gravedad artificial.

 El hombre cósmico tendrá otro físico.

El “homo sapiens” irá cambiando  a “homo cosmicus” con el tiempo, pero con bastante rapidez y tenderá a ser más alto (unos dos centímetros más), con el tórax más corto, el cuello más largo y grueso y el corazón más pequeño, tipo asiáticos, parpados hinchados las manos más largas el rostro más redondo, a semejanza de una luna llena. Tendrá una característica fundamental: no podrá habituarse a vivir en la tierral. Su patria será el espacio “cuarta frontera” de la especie humana que tras unas decenas de millones de años dominará el cielo, la tierra y la luna. No habrá guerras cósmicas aunque si terrestres en el tercer mundo, en que no se verá involucrado.

 

 El doctor italiano Gaetano Rotondo, experto en medicina aeroespacial ,incide en el cómo será nuestro hombre cósmico: “el cerebro será bastante más grande; venas yugulares dilatadas, la piel lisa y turgente en todo el cuerpo”.

El problema de la gravedad será uno de los más espinosos. Por eso las músculos reducirán su masa en un 40% y perderán células y los huesos tenderán a descalcificarse, por lo que el papel de los médicos cósmicos será –o es ya fundamental-. Habrá otras funciones que también cambiarán. Se reducirá la destreza de movimientos del nuevo hombre con las manos(será muy torpe), cambiará su metabolismo , bajarán los glóbulos rojos. Los peligros de una operación quirúrgica en condiciones de pesantez son todavía  parcialmente desconocidos y tendrán que ser replanteados. 

Claro que si echamos mano de la  ingeniería genética y la aplicamos al “Homo Cosmicus” el panorama podrá ser totalmente diferente, increíble. El gran científico y novelista de ciencia ficción Isaac Asimov, decía que “por primera vez en la historia los seres humanos dominarán los rudimentos del diseño de los seres vivos. Ahora podemos ajustar los genes. Podemos decidir lo que queremos e intentar esculpir las cosas vivas para que se adapten a ello. De hecho, incluso podemos preguntarnos qué tipo de seres humanos nos gustaría ser, qué clase de habilidades nos gustaría tener, cuales nos faltan y cómo podemos conseguirlas y qué tipo de peligros implica todo esto.

Inquietantes las expresiones de Asimov, pero ciertas. Eso es impredecible, se pueden elaborar teorías, pero no se sabe a ciencia cierta  a qué llevarán. Porque, por otro lado, los científicos sostienen que uno de los puntos débiles del cuerpo humano es la columna vertebral y que la evolución ya cumplió su tarea, que ahora entra a jugar su papel el ingeniero humano, a quien en el futuro, probablemente, le toque rediseñar la espina dorsal para que sea lo suficientemente resistente para el cosmos, sin perder su flexibilidad.

Esto así dicho no toma en consideración aspectos morales, éticos, religiosos o filosóficos, aunque  ese es otro aspecto a tomar en cuenta y muy importante, por cierto. Como dice el premio Nóbel, Jean Causset, “nuestro deber es ponernos de acuerdo en que la herencia genética humana no debe modificarse”.

Causset, es el abuelo de los inmunólogos del mundo, a sus 93 años, con descubrimientos científicos asombrosos a lo largo de su vida, es un admirador de muchas de las teorías del “Homo Cosmicus” aquí expuestas, siempre con la condición expresada por él mismo:”dejar el código genético en paz”. 

En contraposición, Leary especula al decir que “espero estar vivo cuando el sistema solar se destruya dentro de unos cinco mil quinientos millones de años. Nadie de esta generación debería morir, a menos que lo deseara”.

El nuevo hombre pasará los años por lo menos.

En el espacio este hombre “cósmico” envejecerá despacio y podrá reproducirse sin dificultades. Llegará al siglo y medio con facilidad El feto humano no encontrará obstáculos en su desarrollo. Tampoco el parto deberá presentar problemas. En un ambiente sin gravedad  la dilatación abdominal de la madre se realizará normalmente. Rusos y norteamericanos no se han atrevido, todavía, a simular un parto cósmico... pero lo harán.

No habrá guerras. Muchas enfermedades desaparecerán. El hombre llegará a vivir más de 150 años.

Después del nacimiento, el recién nacido cósmico podrá tener al principio ciertas dificultades en las relaciones de contacto afectivo y físico madre-hijo tan esenciales en los primeros meses de la vida. Después, en esos  primeros meses la alimentación será un problema a resolver no a base de leche sino de carne y verduras picadas, aunque los animales podrán criarse y reproducirse bajo cúpulas artificiales. Los alimentos vegetales ya florecen hoy con cultivos en invernadero en cuatro bases ruso-norteamericanas.

El doctor Frank Salisbury, de la Universidad de Utah, realizó diversos experimentos sobre el cultivo de cereales, legumbres y otras variedades alimenticias en el espacio “El grano, la lechuga, la patata, la soja, los arácnidos y las remolachas han mostrado condiciones de adaptación y de crecimiento increíbles” asegura el Doctor.

Ha realizado, junto con científicos como Nan Rubin ,John G.Carman,  W.R.McManus, I.Chernova,I.Podolski y  trabajos en profundidad durante un cuarto de siglo sobre la vida en Marte y otros mundos de hombres y plantas, análisis de largos vuelos interespáciales y su influencia en nuestro organismo,  otros sobre la biósfera ,publicados en “Interantional Journal of Earth” en el año

.

Con los alimentos estará el problema del agua, que se obtendrá comprimiendo el aire y enfriándolo, cosa que se hace desde hace tiempo. Incluso la atmósfera rarificada de Marte puede producir agua por compresión.

El envío de alimentos de nuestro planeta será casi imposible ni en viajes de larga duración. El reciclaje del aire y del agua y de algunos sólidos deberá hacerse en las estaciones cósmicas.

Los médicos cósmicos: ¿hasta dónde llegar?

En suma se vivirá bien en el espacio. Las enfermedades graves serán diferentes. Las infecciones bacteriológicas serán más graves. Todavía disponemos de inadecuados conocimientos de la patología del hombre en el espacio. Antes de mandar a nadie a vivir para siempre en el espacio -dicen rusos y norteamericanos- tenemos que resolver en la tierra una serie de problemas. De esos estudios se enriquecerá en breve en la tierra la cardiología.

El homo sapiens no ha sufrido sustanciales cambios desde hace aproximadamente 400.000 años, algunos científicos sostienen que se acerca la era de los humanoides mutantes adaptados a ecosistemas hostiles. Porque, por un lado, la conquista oceánica originaría hombres con branquias y agallas.

Los que se vieran obligados a huir de la tierra hacia el espacio exterior, controlarían avanzadas técnicas de manipulación genética para adaptar la especie a otro mundo y colonizar el espacio, en tanto, los que siguieran en la superficie, expuestos a las radiaciones, desarrollarían caparazones protectores.

Hemos supuesto en este trabajo que la tierra sigue más o menos como está y se proyecta la conquista espacial; para pasar del homo sapiens al homo cosmicus; como lo definen algunos científicos la adaptación humana al espacio pasará por dos variantes; la de los mutantes genéticos y los ciborg:

los primeros se someterán a “reparaciones” de su ADN para resolver el problema de la descalcificación ósea producida por la ingravidez y los ciborg serán seres humanos aliados con las máquinas que contarán con ordenadores implantados desde su nacimiento.

¿Hasta dónde se llegará con la manipulación genética? ¿Estamos preparados psicológicamente para ello? Los avances científicos son tan rápidos que es difícil predecir qué nos depara el mañana.

La vida de nuestros descendientes, es seguro, pertenece a Marte y a la Luna. Los marcianos estarán naciendo en el año 2500 entre nosotros en pasaje solamente hacia el Cosmos.


Sobre esta noticia

Autor:
Diasporaweb (1230 noticias)
Visitas:
4048
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.