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04/06/2021 20:28 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Voy a seguir caminando con mucho cuidado en el Paseo Colón, sana, saludable, a salvo y protegida por mi Dios

La Mujer Está Corriendo Por La Playa Foto de archivo - Imagen de corrida,  playa: 108523020

Hoy, 18 de mayo, al despertarme, me sentía demasiado cansada, no me lo explicaba porque había dormido bien, lo habitual, seis horas. Decidí levantarme e iniciar mis rutinas; una de ellas, revisar las crónicas que saldrán pronto en Globedia.com, denominadas: Los miedos de la Psicología Gestalt, Aplicación del ejercicio de los miedos y Miedo a lo que vendrá en los próximos meses de 2021. Con esto, me di cuenta que el cansancio matutino es causado por las noticias y los sucesos del día a día, aquí en Venezuela, donde padecemos una dictadura que después de 25 años, está en una etapa nefasta, inaguantable, semejante a una situación de post guerra (Leer en Globedia.com “Crónica N° 1 Denuncia de la situación socio política y económica de la actual Venezuela”) y todo lo que allí escribí, unido al confinamiento que padecemos por el COVID19, además de las noticias en los medios, (las verdaderas que nos llegan de afuera, así como las tergiversadas del régimen, nos agotan y producen en las personas, no solo cansancio y problemas en nuestro cuerpo, sino enfermedades y un abatimiento emocional.

Afortunadamente, al revisar los mensajes en mi teléfono, me encontré varios de una de mis hijas adoptivas: Magali, esos mensajes me subieron el ánimo, pues entre ellos, había una foto increíble de un mar inmenso, naranja tenue y verde azulado, sereno y bello, y en la orilla, un ser en estática contemplación. Esta foto trajo a mi memoria el recuerdo de un viaje a Tucacas y otras playas venezolanas que hice con un grupo metafísico. Una tarde, fui a contemplar el mar inmenso, increíble, en su infinitud plena. Se me acercó el compañero y buen amigo Héctor y me dijo: “¿Cómo es posible contemplar esa inmensidad y no creer en Dios? Esa visión nos demuestra que lo hizo para nosotros y Él está presente ahí”. Más o menos, estas fueron sus bonitas palabras. Y hoy, mi hija Magali, me envió esa foto de regalo, para hacerme sentir mejor y después ella me dijo que la sacó la hija de su primo Julio. También un querido amigo en Francia, donde está residiendo actualmente. Magali, vive ahora en Puerto La Cruz, Venezuela. Después de haber vivido 10 años en Norteamérica, donde le nació su segunda hija. La primera se la llevaron de tres años. Ella es una persona muy dulce, sensitiva y soñadora, que de jovencita fue novia de mi hijo Simón. Vivió en Caracas con su familia paterna, los Ramírez, amigos muy queridos por nosotros, la familia Torrealba. El noviazgo terminó, no así el cariño y la cercanía de ella con nosotros. Magali tiene comunicación constante con mis hijos y con Simón, pues quedaron como buenos amigos. Ella dejó la universidad y se dedicó a trabajar en Caracas en una Clínica Odontológica Infantil, hizo cursos para su nuevo trabajo y allí hizo una carrera profesional. Después se casó con Carlos, persona muy agradable y viajero incansable, que se la llevó a Estados Unidos. Estuvimos separados de ella por unos años, pero esporádicamente sabíamos de ella. En Norteamérica, vivieron en Atlanta, Georgia y luego en Florida, Boca Ratón. Se quedaron a vivir en Pompano Beach con su bonita familia. Una vez envió una foto a la familia de Caracas, para que nos la mostraran a nosotros. Estaba con el gordo De Molina, del Programa “El Gordo y la Flaca” de Univisión. Me contó posteriormente que ellos fueron muy gentiles, y Magali había ido ahí a un programa de concursos y conoció a Paulina Rubio y a su mamá, quines la impresionaron mucho por su sencillez. Magali me dijo: “tú sabes que eso lo hice porque soy farandulera“ Yo creo que esa no es la palabra que la define. Fue a ese programa porque es alegre y sociable, porque la diversión sana es parte de la sociedad y de su cultura. Cuando regresó al oriente de Venezuela, lo hizo porque ya su hija mayor estaba en Pre Universitario y en el norte, la Universidad es muy costosa. Vivieron en Puerto Ordaz, donde ella trabajó en una clínica hasta el 2018, y sus niñas siguieron estudiando, la mayor, que se llama Dalieska, se graduó de Ingeniero Industrial en la UDO, trabajó un año acá y una compañía se la llevó a Argentina, tanto por su trabajo, como por el dominio del inglés. Daniela, regresó a Miami, a su apartamento frente a la playa, con una preciosa panorámica, para contemplar el mar, donde reside actualmente, donde trabaja y sigue estudiando. Magali, con su marido, siguió en Oriente, sobrellevando como todos los venezolanos, esta situación increíble, que presenta Venezuela. Nos comunicábamos y ella planeaba venir al Estado Lara por una temporada, y pasarla con nosotros; pero su deseo y el nuestro, no se cumplieron, porque aparición en el mundo el COVID19.

A ella siempre le gustó vivir cerca del mar y yo la animaba para que viniera, aunque no tenemos mar; pero sí unos famosos y bellos crepúsculos por su colorido y por su brillantez, a las seis de la tarde, que con el ocaso del sol se contemplan, y lo único que se siente es el deseo de ser un pintor, para plasmar su colorido. Durante la pandemia, hemos seguido en comunicación con ella, cuando los sistemas de esta dictadura lo permiten. Ella va a ser siempre parte de mi familia. Últimamente había enfermado por haber estado encerrada mucho tiempo, tuvo taquicardia, desvanecimiento en las piernas, problemas para respirar y ansiedad y tuvo que entrar a control con un especialista. El médico, después de hacer exámenes y diagnóstico le dijo que sí tenía algunos problemitas; pero ella, por el confinamiento, los magnificaba, le dio tratamiento y le dijo: “tu corazón y tus pulmones estásn bien, además, ellos hacen su trabajo solitos, así que tranquila, lo dem´s lo vas a hacer tú cuidándote”. Y así lo hizo, caminó por el paseo Colón con todo cuidado, hizo Tai Chi en la playa y siguió practicando Reiki, al mejorar, me escribió lo siguiente: “Voy a seguir caminando con mucho cuidado en el Paseo Colón, sana, saludable, a salvo y protegida por mi Dios, como debe ser, para seguir viviendo con mucha energía”

Su mejoría en las piernas se debe a los ejercicios esquitotibiales y femorales, no ha vuelto a necesitar del médico.

Este último mensaje de Magali, ahora que está mejorando, es lo que necesitamos los venezolanos para dejar atrás las preocupaciones y ansiedades sobre dictadura y COVID19 y para esto envío un párrafo del gran Brian Weiss, para reflexionar y sentirnos mejor.

“Usted, lector, es más que su cuerpo, más que su mente. Usted es un ser maravilloso de luz y de amor, inmortal y eterno. Es usted más que sus temores, que sus ansiedades, sus amarguras y preocupaciones. Es, incluso, más que su propio sufrimiento. Siempre está rodeado de amor, un amor que puede protegerle y consolarle, que puede alimentarle y ofrecerle realización y puede visualizar el amor que le rodea. Puede encontrarlo en la profundidad de su propio ser, en su inmensidad interna desde la cual ha logrado mirar el mundo externo, confiado en poderlo convertir en su lugar más feliz para usted y para otros. Visualícese envuelto en la luz, siéntala como una bendición, de hecho, es una bendición y le pertenece, proviene de usted y está dirigida a usted desde el principio de los tiempos” Brian Weiss. “Meditando con Brian Weiss” p.38


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Autor:
Josefasuarez350 (73 noticias)
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