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El Efecto Placebo: la eficacia creciente de los fármacos fictícios

18/08/2010 12:21 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Sacamos a colación el efecto placebo de acuerdo a nuevos enfoques de los científicos de muchas universidades. La actitud activa del médico que receta cobra importancia y también los posibles efectos biológicos del placebo

Hasta ahora, mucha gente creía que los pacientes que reciben un tratamiento inactivo recibían de un médico de cabecera de su confianza simplemente un azucarillo untado en un agua azulada y que eso bastaba para que el enfermo se sintiera mejor. No obstante investigaciones realizadas sobre todo en universidades norteamericanas muestran que están haciendo exámenes rigurosos en vista de lo peligroso de la toxicidad de muchos medicamentos modernos.

Una investigación desarrollada por neurólogos de la Universidad de Michigan ha descubierto los mecanismos cerebrales que explican el efecto placebo, esa capacidad que tienen algunas personas para curarse o aliviar un dolor tomando una falsa medicina, inocua y sin eficacia alguna, y que es prescrita por muchos médicos. Cuando una persona cree que va a tomar una medicina, su cerebro activa una región vinculada a la habilidad de experimentar un beneficio o una recompensa, el núcleo accumbens, y segrega dopamina, provocando el alivio al dolor. El grado en que una persona responde a un tratamiento de placebo está vinculado íntimamente a la actividad que registre el área del cerebro destinada a obtener un beneficio o una recompensa.

Hace unos diez años los experimentos respecto al asma, úlcera duodenal y herpes demostraron que una tercera parte de los encuestados habían mejorado pero que el tratamiento había sido inútil en términos clínicos. Entonces se abandonó el estudio.

Pero hace relativamente poco se reanudaron en vista sobre todo de evaluar los efectos con enfoques nuevos y prometedores. Como hemos dicho se trataba sobre todo de iniciar la experimentación del placebo en sustitución de drogas nuevas y más tóxicas. Y no se utilizaron tantos grupos de control.

Descubren cómo funciona el efecto placebo

Un placebo es una terapia que no tiene eficacia médica, pero que puede tener efectos curativos o paliativos si el paciente cree que en realidad está tomando una medicina. El placebo puede ser una pastilla, pero también una operación quirúrgica o un tratamiento psicoterapéutico, que sólo tiene resultados por el mero hecho de que algunas personas creen que se están medicando.

El efecto placebo está constatado médicamente, pero hasta ahora no se sabía cómo operaba. Su eficacia se ha relacionado con diversos factores, como la forma de administrarlo (vía oral o intramuscular), el procedimiento de aplicación (por ejemplo después de escuchar largo tiempo a un paciente) o incluso el precio de un producto, que hace más creíble su eficacia terapéutica.

Parte de la comunidad médica para sacar el mayor provecho del efecto placebo trata de sacar el máximo poder autocurativo del organismo. El Dr. Frederick Evans de la escuela médica Robert Wood Johnson sostiene que el médico debe creer en lo que está haciendo y se lo debe hacer saber al paciente asegurándole que lo que le ha recetado es una buena medicina. El debe creer en esa afirmación. El efecto placebo comprende cualquier mejora en un paciente no derivada específicamente de un ingrediente particular en un tratamiento, como una droga o procedimiento quirúrgico.

Estos efectos no específicos tal vez se deban a causas diversas desde el deseo del paciente de satisfacer a su médico reportando alivios no del todo reales, hasta una mejoría biológica eficaz. El efecto de la sugestión que luego estudiaremos puede ser infinito.

‘ En estos estudios médicos hay que cuidar también de la propia psicología de los médicos tratantes sobre todo si evalúan los síntomas porque puede resultar que su entusiasmo lleve a un error de juicio’ ha dicho el Dr. Alan Roberts psicólogo de la clínica Scripps. Los resultados de esta encuesta sobre la subjetividad del médico tratante han sido publicados en la Clinical Psychology Revieuw.

De un total de 7.931 pacientes que recibieron uno de los cinco tratamientos ficticios alternativos un 40% tuvo resultados buenos otro 30% resultados pasables y el resto deficientes.

En opinión de los investigadores todo depende de que los problemas médicos tratados no sean graves y también de que el médico tratante sea suave y convencido de lo que está haciendo. Si se cumplen estas condiciones los resultados mejorarán.

El enorme y no muy explorado efecto de la sugestión. Región cerebral implicada

El aspecto psicológico del placebo, particularmente el poder de la sugestión, es lo que se ha considerado hasta ahora para explicar su éxito, y con esta suposición gran parte de la comunidad médica ha reconocido su eficacia y lo aplica en numerosos casos. Ahora hay más información para valorar su eventual utilidad médica.

La novedad es que neurólogos de la Universidad de Michigan han identificado una región del cerebro que está directamente implicada en la eficacia del placebo, la cual podría explicar cómo funciona a nivel biológico.

Estos neurólogos trabajaron con un grupo de voluntarios a los que les inyectaron una solución salina inofensiva, con la finalidad de provocarles dolor en la mandíbula. La mitad de los voluntarios eran mujeres, todas en los mismos periodos de sus ciclos menstruales, para evitar diferencias hormonales que pudieran afectar al nivel de tolerancia al dolor.

El grupo se dividió a continuación en dos: uno de ellos recibió un simple placebo y el otro grupo fue informado de que iba a recibir un analgésico, aunque en realidad recibió también un placebo.

Los cerebros de todos los voluntarios fueron escaneados durante el experimento y los resultados obtenidos fueron elocuentes, según explican en el artículo que han publicado los neurólogos de la Universidad de Michigan en la revista Neuron.

Los voluntarios que creían haber recibido un analgésico presentaron una actividad particular al nivel de una zona del cerebro llamada núcleo accumbens, acompañada de secreción de dopamina, un neurotransmisor utilizado en las conductas de recompensa. Esta estimulación se produjo incluso en los voluntarios que creían haber tomado un analgésico antes de que el dolor apareciera.

El núcleo accumbens es una pequeña región en el centro del cerebro vinculada a la habilidad de experimentar placer y recompensa e incluso de hacerse adicto a las sensaciones causadas por ciertas drogas.

La relatividad del dolor y del alivio

La investigación constaba de dos partes. La primera relacionada con la reacción cerebral al placebo, para lo cual realizaron Tomografías por Emisión de Positrones (PET) a cerebros de 14 voluntarios sanos.

Enfatizamos el factor sugestión, es decir, el enorme poder del cerebro sobre la enfermedad. No tratamos del tema drogas que requeriría otro trabajo

La segunda parte de la investigación estaba organizada como un juego, mediante el cual los ganadores podían ganar algo de dinero. La finalidad de esta fase era determinar si la dopamina estaba realmente implicada en la experiencia placebo, dado que está asociada a los mecanismos de recompensa que genera el cerebro. Esta segunda parte de la investigación se basó en imágenes de Resonancia Magnética Funcional FMRI.

Según explica la Universidad de Michigan en un comunicado, los escáneres PET se concentraron en la dopamina del cerebro, mirando la actividad generada cuando se sometió a los voluntarios a una inyección dolorosa y al suministro de un placebo en la forma descrita.

Las tomografías PET revelaron que los voluntarios sintieron un alivio importante del dolor con el placebo. Sin embargo, cuando los investigadores evaluaron resultados individuales descubrieron que sólo la mitad de los voluntarios informaron tener menos dolor cuando recibieron el "analgésico" (que era un placebo).

Los participantes receptivos al placebo tuvieron significativamente más actividad con dopamina en el área izquierda de su núcleo accumbens que los otros voluntarios, un proceso que empezó cuando se les anunció que el analgésico iba a empezar a fluir en sus mandíbulas: estos individuos anticiparon que el analgésico les proporcionó alivio del dolor incluso antes de recibirlo.

Asimismo, de las siete personas que creían no experimentar el efecto placebo, cuatro informaron padecer incluso más dolor cuando el supuesto analgésico era suministrado, un fenómeno conocido como "nocebo" y que ha sido observado en otras situaciones, como por ejemplo sentirse mal junto a una antena de telefonía móvil que todavía no ha comenzado a funcionar.

También hay que considerar las mejoras vinculadas no a premios y recompensas o juegos sino causadas por factores tales como pacientes que exageran inconscientemente el alivio de sus síntomas con el propósito de agradar a sus médicos o a sus familiares. Estos factores deben analizar los resultados obtenidos a largo o medio plazo. También hay que tener en cuenta que el efecto placebo se debe a veces a cambios realmente biológicos resultantes de las expectativas de los pacientes lo cual valora en mucho el Dr. Roberts, aunque otros médicos no estén de acuerdo con él.

‘ ¿a caso un médico entusiasta y un paciente crédulo pueden generar una mejora clínica?’ se pregunta el Dr. Ronald Glaser, biólogo de la Universidad Estatal de Ohio. Esta interrogante la formulan sobre todo científicos que estudian los problemas de las drogas. Sin embargo, es posible que en otros casos exista un efecto psicológico importante si extrapolamos datos que demuestran que factores psicológicos como el estrés puedan incidir sobre virus como el del herpes.

Todas estas opiniones demuestran que el efecto placebo no se debe dejar de lado en la medicina moderna tan llena de ‘ remedios duros’ pues por lo que hemos comentado hasta ahora el poder de la sugestión es mucho mayor que el que se suponía cuando se inventó el efecto placebo.

Juegos y recompensa

Siguiendo con otros experimentos apenas tratados hasta ahora se utilizó el scaner de Resonancia Magnética Funcional para estudiar genéricamente el capítulo de los ‘ juegos y recompensas’ . Se hicieron entretenimientos médicos como el de las apuestas y los juegos que no parecen muy terapéuticos, pero todo era un ensayo que entrañaba esas actividades aparentemente ‘ frívolas’ . Los cerebros de los voluntarios mientras jugaban a apostar antes de cada ciclo, aprendieron que la respuesta correcta podría hacerles ganar o perder una cantidad de dinero de hasta 5 dólares.

El núcleo accumbens apareció en el experimento del juego como un centro de actividad cuando a los voluntarios se les anunció cuanto dinero podrían ganar o perder en su próximo turno. También se activaba esta región cerebral cuando pulsaban el interruptor y se enteraban si habían ganado o perdido dinero.

Los más afortunados en el juego resultaron ser también los que mejor habían respondido al placebo en la primera fase del experimento.

Los neurólogos descubrieron así que el grado en que una persona responde a un tratamiento de placebo está vinculado íntimamente a la actividad que registre el área del cerebro destinada a anticipar un beneficio o una recompensa.

Nuevas terapias

Realizado por los mismo equipos universitarios y publicado años pasados. Aquello estudios fueron los primeros en demostrar que sólo pensar en un "fármaco", que llamamos placebo, alivia el dolor y es suficiente para que el cerebro despida sus analgésicos naturales, llamados endorfinas.

"Los receptores para endorfinas y dopaminas están agrupados mayoritariamente en el área del núcleo accumbens. Por lo tanto, tomados conjuntamente, nuestros estudios profundizan directamente en los mecanismos que determinan el efecto placebo" explica el artífice de una de estas investigaciones.

‘ Este es un fenómeno que tiene gran importancia para conocer la eficacia de nuevas terapias, porque numerosos pacientes responden tan bien a placebos como a tratamientos activos. Nuestros resultados también sugieren que la respuesta placebo puede ser parte de un mecanismo de resistencia mayor del cerebro".

"Los resultados de estos estudios ópticos moleculares indican que la actividad de dopamina es activada como respuesta a un placebo de una forma que va en proporción a la cantidad de beneficio que anticipa el individuo".

Para no seguir con capítulos o epígrafes sueltos del efecto placebo que requeriría un libro, digamos que en este reportaje hemos visto cosas que no se habían tratado antes. Una de ellas que el tratamiento general no es sólo algo inactivo por parte del médico sino muy activo en su actitud respecto al placebo. El placebo es un arma de la medicina moderna que se había dejado un poco de lado pero que vuelve dado el aumento de la toxicidad de los nuevos fármacos. La capacidad de aceptar el fármaco inocuo es muy superior a la calculada hasta ahora. Y el placebo es más o menos efectivo dependiendo de la enfermedad a tratar.


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