Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Dante Bobadilla Ramírez escriba una noticia?

EEUU en la tormenta intercultural

14/09/2012 19:10 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Los ataques a la embajada de EEUU en Yemén son las últimas muestras de un enfrentamiento intercultural que tiene a los EEUU en el centro de la discordia

Una ves más la quema de banderas norteamericanas es la escena más difundida por la prensa internacional. Pero en esta ocasión se ha llegado al crimen, pues han asesinado al embajador de los EEUU y a otras personas más por el solo hecho de ser norteamericanos o estar en la embajada norteamericana. ¿Cuál es la razón de este odio a los EEUU?

La primera piedra del sentimiento antinorteamericano fue puesta por Karl Marx cuando sustentó su tesis sobre el capitalismo, afirmando que este era un sistema fundado en la explotación de los trabajadores. Claro que para entonces era Gran Bretaña el principal representante del naciente capitalismo industrial. Pero la tesis quedó y al incio del siglo XX los EEUU se convirtieron en la principal potencia mundial basada en la economía que había sido señalada como un sistema explotador. Desde entonces los EEUU ocuparon el sitial del enemigo público para quienes se adscribieron a las ideas marxistas.

Con el surgimiento del socialismo en lo que llegó a ser la URSS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas) y más tarde con la China de Mao, se instauró un nuevo orden mundial en el que los países socialistas predicaban el anticapitalismo colocando a los EEUU como el enemigo principal a derrotar. No se trataba de retórica. En los hechos todo lo que fuera norteamericano fue atacado por los seguidores del marxismo. Así fue como se dio inicio al ritual "revolucionario" de la quema de banderas norteamericanas.

El descalabro mundial del comunismo no significó la paz para Norteamérica porque enseguida surgieron los radicales religiosos que señalaron a los EEUU como el principal enemigo de su fe. Eran los efectos de la globalización y, en cierta medida, del triunfo del capitalismo que logró capitalizar a muchos de estos grupos fundamentalistas religiosos, así como a diversas tiranías que, encaramadas sobre la riqueza del petroleo, asumieron el papel de potencias en sus miserables regiones.

Lo que dejó el fin de la Guerra Fría fue una nueva legión de lunáticos aspirando al paraíso, pero ya no era el paraíso prometido por los profestas del comunismo, un paraíso a conquistar en este mundo bajo la forma de una nueva sociedad y un nuevo hombre reformado a base de doctrina socialista y tras la erradicación del viejo orden, sino en el paraíso prometido por los profetas religiosos, más allá de la muerte, en un escenario celestial donde el mismo Alá y su profeta Mahoma aguardaba al mártir con 77 vírgenes a su disposición.

El enemigo de estos nuevos delirantes seguía siendo EEUU por ser el máximo representante de occidente y el país más permisivo con toda clase de ofensas a la moral prohibidas por el profeta. La lucha ideológica dejó de ser política para convertirse en religiosa. Ya no eran las cruzadas del siglo XIV sino del siglo XXI, cuando el Islam invade Occidente con infiltrados especialmente adoctrinados y programados para ejecutar las acciones más demenciales que se hayan visto en la historia. Todo eso en nombre de Alá.

Algunos países de Oriente supieron mezclar con habilidad una dosis de islamismo con socialismo para formar un moderno coctel venenoso cuya única misión era eliminar de la faz de la Tierra a los EEUU. El máximo representante de esta logia de dementes fue Osama Bin Laden. Pero el moderno ejército de lunáticos antinorteamericanos es muy amplio. No todos son árabes extravagantes. En este club de locos de remate podemos hallar a conocidas estrellas de Hollywood como Sean Penn y a intelectuales reputados como Noam Chomsky, aunque sus días de gloria como lingüista estén ya en el olvido.

Para completar el escenario de la epidemia mental de antinorteamericanismo tenemos hoy a la nueva expresión del socialismo latinoamericano regentado por el no menos delirante Hugo Chávez, jefe de esa logia de extravagantes jefes de estado del subdesarrollo, donde brillan con luz propia Evo Morales y Cristina Fernández de Kirchner, quien actualmente hace nobles esfuerzos por llevar a la Argentina a la miseria.

Lo que ha ocurrido en estos días es, a pesar de las m, uertes, tan solo una pequeña muestra de lo que significa la enfermedad mental del antinorteamericanismo mundial, una patología social y cultural que ya podría estar plenamente identificada y definida en los catálogos de enfermedades, si es que los conceptos de salud alcanzaras los niveles del comportamiento social.

Si duda los EEUU tienen todavía serios motivos para hacer los exorbitantes gastos que tienen en defensa. El hecho de ser la primera potencia del mundo y poseer las mayores riquezas de la Tierra parece generar toda clase de resentimientos y enconos. No hay duda que la especie humana es paradójica y contradictoria, pero sobre todo, conserva aun grandes dosis de estupidez y vesanía.


Sobre esta noticia

Autor:
Dante Bobadilla Ramírez (52 noticias)
Visitas:
1174
Tipo:
Opinión
Licencia:
Creative Commons License
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.