Ecuador, un Golpe de Estado fallido
Los únicos que han estado en sus papeles, los únicos que han asumido sus responsabilidades, han sido el pueblo ecuatoriano y su presidente.
Han brillado por su ineficacia, y está por demostrar, su posible complicidad, por activa o pasiva, los servicios de inteligencia (si es que existen), el Ejercito y sobre todo la oposición, aunque nadie duda, a estas alturas su implicación en el fallido golpe de Estado.
Un fallido golpe de Estado que claramente pretendía derrocar al presidente Rafael Correa, y expulsarlo del país.
El Ejercito tomo a primeras horas de la mañana el aeropuerto, sacó de su hangar el avión presidencial y un helicóptero, mientras los milicos portaban pancartas enrolladas, que no llegaron a desplegar. Que decían esas pancartas? posiblemente nunca lo sabremos, pero nada bueno para los ecuatorianos.
El Ministerio de Defensa no ordenó salir a la calle a las tropas, conociendo como era público el secuestro del presidente de la república y la insubordinación de la Policía Nacional en todo el país.
La oposición en pequeños grupos, salió a la calle pidiendo su expulsión del país (la del presidente), en una serie de acciones claramente coordinadas de los golpistas. (ver enlace)
Mientras tanto, los que se definían como leales, estaban a la espera de la consolidación de un Golpe de Estado chapucero, dirigido por aficionados. (ver enlace)
Al final la lealtad al Estado de Derecho y la eficacia de los cuerpos de élite de la policía, rescataron a su presidente en medio de una trifulca entre miembros del mismo cuerpo de seguridad del Estado. (ver enlace)
Durante los próximos días se irá descubriendo el calado y la extensión de la trama golpista, que tiene todos los ingredientes de una chapuza doméstica, carente de apoyos exteriores y dirigida por tuercebotas.
Que no nos hagan pasar más vergüenza
Por esta vez, no hemos tenido que revivir los imborrables y desagradables recuerdos del Palacio de la Moneda y la muerte heroica de un presidente, defendiendo su legitimidad democrática.
Hay que reconocer a Rafael Correa, el coraje y la gallardía que ha tenido, al presentarse a dialogar ante los uniformados y mantener la dignidad que supone encarnar el Estado de Derecho.
No como otros, que se han escondido, sin dar la cara, esperando que sus sirvientes resuelvan una situación que ellos mismos han demostrado ser inútiles para planificar he incapaces de dirigir, en un esfuerzo por nadar y guardar la ropa.
Que los descubran, que los procesen y que sean puestos en la picota de la plaza mayor, para que el pueblo pueda escupirles a la cara su estúpido e inútil intento de violentar la democracia. Para que las viudas y los huérfanos de los caídos desahoguen su ira y sirva de ejemplo para el futuro.
La voluntad popular que sale de las urnas en un proceso legítimo, es inviolable, no somos una manada de lobos para ganar a dentelladas el liderazgo, esa es la diferencia entre la civilización la barbarie.
Aún quedan muchos lobos por domesticar.
Añade tu comentario
Comentarios de Ecuador, un Golpe de Estado fallido
Sobre esta noticia
- 1El Gobierno dice que no puede obligar al Banco de España a que cumpla con su deber de remitir información a la Fiscalía
- 2El presupuesto de CyL de Sanidad, Educación y Familia cae por debajo de la media y sólo sube Economía
- 3Un miembro del GIG de Currin defenderá en la Cámara Vasca "acabar con el juego de matar en nombre de la ideología"
- 4Javier Fernández nombra un Gobierno paritario en Asturias formado por ocho consejerías
- 5La ejecutiva de IU analizará mañana los pactos en Andalucía y Asturias y la política económica del Gobierno
-
1Libertad de prensa; la farsa
-
2[Rio+20] Organizaciones forman una Alianza para desenmascarar la economía verde
-
3Ricardo Luque - El falso llamado al voto nulo
-
4Los Eurobonos distancian a los presidentes de Francia Hollande y de Alemania Merkel
-
5Egipto decide
-
6Egipto: alta participación ciudadana en la elección presidencial









