Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Pensamiento Alternativo escriba una noticia?

Economía y Desarrollo: Microfinanzas ¿alternativa para la pobreza?

08/04/2009 05:15 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Economía y Desarrollo: Microfinanzas ¿alternativa para la pobreza?

Por: Tomás Rosada Villamar

Opinión

Aún cuando las microfinanzas se han convertido en un instrumento potente para incorporar segmentos de población de escasos recursos a los mercados crediticios es necesario reconocer que son una condición necesaria, pero no suficiente para superar nuestros rezagos sociales.

En otras palabras, y como casi todo en la vida, no deben verse como la panacea para salir del subdesarrollo.

En esta columna quisiera continuar esbozando algunos de los retos que tiene esta industria, muchos de los cuales pueden ser abordados con intervenciones desde la regulación económica y legal, desde la investigación académica, o desde la institucionalización de la industria misma al procurar un mejor funcionamiento del mercado.

Comienzo con el tema de la graduación de clientes. Eso que la semana pasada identificamos como el proceso por medio del cual microempresarios accedían primero a préstamos pequeños y otorgados a grupos más o menos extensos de personas (20 ó 25) que solidariamente se hacen responsables del repago.

La idea original (teórica al menos) que se manejaba cuando se imaginó esta industria era que a medida que los clientes fueran documentando buena reputación en el repago de sus préstamos ante las instituciones de microfinanzas (IMF) en esa misma medida podrían ir accediendo a préstamos por montos mayores y con una restricción cada vez menor en términos de cuántas personas podían formar parte de su grupo.

Eventualmente iban a poder tener préstamos individuales garantizados por su reputación ya sea dentro de una IMF o pasándose a un banco comercial.

Con el tiempo la evidencia ha demostrado que lo que termina ocurriendo es una "graduación incompleta". Es decir, aquellos clientes que van creciendo en la escalera de tecnologías en montos y plazos, llegado el momento de la migración hacia la banca formal no lo hacen. ¿Por qué? Quizás (¡otra vez!) por un tema de capital social.

A la gran mayoría de nosotros nos da "miedo" ir a pedir un préstamo a un banco, probablemente porque no mucho entendemos de lo que nos hablan ni de cómo es que hacen sus cálculos para "calificarnos" como clientes. En su lugar preferimos confiar en una persona que no nos va a jugar la vuelta. Somos aversos al riesgo.

La microfinanza es una tecnología crediticia que reconoce este fenómeno y por eso es intensiva en las relaciones personales entre el microempresario y su asesor de crédito.

Aquí muchas veces es más importante la confianza que tengo en mi asesor o en la institución que me da crédito que en cuánto entiendo todos los detalles del préstamo mismo.

Pero también la evidencia mostró que hay otro tipo de cliente, aquel que no pasa de los préstamos grupales pudiendo hacerlo.

De nuevo la pregunta, ¿por qué? Una posible explicación podría ser los usos distintos que el crédito tiene en un hogar. Y por lo tanto la necesidad de reconocer que la lógica que acompaña a los préstamos grupales (sobretodo a nivel de bancos comunales) no tiene por qué ser la misma que la de los préstamos a grupos más pequeños y/o individuales.

En el primer caso puede ser una fuente complementaria (secundaria) de ingreso versus el segundo caso donde el crédito puede ser fuente de generación y consolidación del ingreso principal del hogar.

Ahora bien, hay otro tema que es fundamental (¡quizás el que más!) para la consolidación de una industria de microfinanzas sana: la moral de repago en la cartera de clientes.

Así como la confianza es algo fundamental, pero también intangible, lo mismo pasa con la moral de repago de los usuarios de la microfinanza.

Lo delicado con este tema es que es muy sensible a percepciones y expectativas que se hagan los clientes sobre el compromiso que están adquiriendo al momento de tomar un crédito.

Si por alguna razón se genera la percepción de que puedo dejar de pagar y "no pasa nada" eso hace mucho daño a la industria y por consiguiente el acceso futuro a opciones de financiamiento que estos hogares puedan tener más adelante.

Aquí apelo a la responsabilidad de nuestra élite que comprende un poco más estos temas a no contaminar esta tecnología crediticia con promesas políticas populistas, con mensajes confusos e incompletos sobre programas de Gobierno que sólo contribuyen a esa percepción equivocada de "lo público" como algo que es gratis.

Está ampliamente documentado que construir una cartera de clientes sana y en crecimiento toma muchos años mientras que generar expectativas poco realistas e insostenibles en el tiempo se logra con un par de gritos irresponsables desde una tribuna.

Hay otros temas que considerar al momento de evaluar la microfinanza como una de las estrategias para la reducción de la pobreza. Algunos de ellos serán tratados en mi siguiente columna con la cual esperaría, además concluir con algunas reflexiones para el caso de Guatemala.FUNETE: http://www.prensalibre.com

___________________________________


Sobre esta noticia

Autor:
Pensamiento Alternativo (22 noticias)
Fuente:
teoriaypracticaeconomica.blogspot.com
Visitas:
6299
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.