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¿Quién dominará el mundo cuando los humanos no existamos?

02/04/2016 21:10 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Las mismas barreras que superar a diario es un camino duro y no adivino tu futuro, del recuerdo de tu tierra- "Se abrió la vela " La Raíz

Por: Jean Bernstein

En un futuro postapocalíptico, ¿Qué pasaría si los humanos ya no existiéramos más? Después de todo, los humanos serían tendientes a desaparecer mucho antes de que el sol se expanda y se convirtiera en una estrella gigante roja y extermine todas las cosas vivientes en la Tierra.Asumiendo que no hemos extinguido toda la demás vida como nosotros desapareceremos (Una hazaña poco probable, a pesar de nuestra propensión única para conducir a la extinción), la historia nos dice que esperemos algunos cambios fundamentales cuando los humanos no sean la especie animal dominante, Así que si tuviéramos la posibilidad de viajar en el tiempo, rumbo al futuro de la Tierra unos 50 millones años después de nuestra desaparición, ¿qué sería lo que encontraríamos?¿Qué animal o grupo de animales tomaría el mando como la especie dominante?¿viviríamos en un Planeta de los simios como ha sido diseñado por la ficción?¿o podría la Tierra ser dominada por los delfines, o ratas, o castores, o cucarachas o cerdos u hormigas?La pregunta ha inspirado a muchas especulaciones populares y muchos escritores han ofrecido listas de especies que podrían ser candidatas. Antes de ofrecer especulaciones, como sea, necesitamos cuidadosamente explicar a que nos referimos con especie dominante.Uno podría argumentar que en la actualidad estamos en la era de las plantas florecientes. Pero mucha gente no esta pensando en la planta de la Tiendita de los horrores cuando tratan de visualizar la vida en el futuro (aún cuando los trífidos tienen características del reino animal: comportamiento predatorio y habilidad de movimiento). Es bueno recordar que la biomasa de las plantas en la tierra ha sido estimada en alrededor de 1.000 veces mayor que la de los animales. Y mientras que otras formas de vida pueden ser más numerosas individualmente, gran mayoría no podría existir sin el oxígeno que las plantas.

Las angiospermas, o plantas con flores, representan alrededor del 90% de todas las especies vegetales. Cubren una gran proporción de las tierras del planeta, representan mucho más biomasa que los animales terrestres y proporcionan el lienzo estructural de la gran mayoría de los ecosistemas terrestres.

Así que mantengamos la visión en los animales. Esto es por razones más prácticas que filosóficas: por algunos estándares el mundo ha sido ahora y siempre dominado por las bacterias en vez del término nominal de la “era de los microbios” cerca de 1.2 mil millones de años. Esto no porque la bacteria haya cedido, o declinado en prevalecencia, en vez de eso porque en nuestra miopía tendemos a darle más importancia a organismos pluricelulares que llegaron después.

Según algunas versiones cuatro de cada cinco animales son nematodos (lombrices), y desde esos ejemplos está claro que ninguno domina, en abundancia o diversidad es el primer requisito para ser la forma “dominante” de vida. En su lugar nuestra imaginación se cautiva por organismos mucho más carismáticos.

Hay un innegable grado de narcisismo en la designación humana de la especie dominante y una extraña tendencia a privilegiar con el título a sus parientes cercanos. El planeta de los simios imagina que nuestros parientes primates más cercanos pudieran desarrollar el habla y adoptar nuestra tecnología si nosotros les damos el suficiente tiempo y espacio para hacer eso.Pero las sociedades primates no-humanas son improbablemente las herederas de nuestra dominación sobre la tierra, porque los simios son más bien los siguientes en seguirnos en la extinción. Somos actualmente el único homínido viviente cuyo status de conservación no está en peligro o críticamente dañados y la clase de crisis global que extinguiría nuestra especie es improbable de sobra que las restantes frágiles poblaciones de otro gran simio nos supliera. De hecho, cualquier evento de extinción que afectara a los humanos sea probablemente los organismos que compartan nuestros requerimientos básicos fisiológicos.Incluso si los humanos sucumben en una pandemia global que afectara relativamente a otros pocos mamíferos, los grandes simios son precisamente la especie que están en más riesgo de contraer cualquier nuevo mal que estuviera en la Tierra.

¿Podría otro pariente más distante (primate, mamífero, o cualquiera) desarrollar inteligencia en una sociedad parecida a la humana?. Eso parece ser también muy improbable. De todas las especies que podríamos argumentar animales dominantes en algún escenario en la historia de la Tierra, los humanos están realmente solos en su sobresaliente inteligencia y destreza manual. Ninguno de los rasgos cumplen con el requerimiento para denominar al ser el dominante entre los animales, no particularmente como evolucionan estos rasgos. La evolución no favorece a la inteligencia para su propio motivo, pero solo si este lleva a un éxito reproductivo o de mayor supervivencia. Consecuentemente, hay un error profundo al imaginar que nuestros sucesores sean especialmente inteligentes o seres sociales, o que tengan la capacidad de hablar, o adopten una tecnología humanoide.

¿Así que podríamos con seguridad especular acerca de las especies dominantes, en los futuros 50 mil años posteriores a la humanidad. La respuesta es escalofriamente e insatisfactoriamente las dos y todos a la misma vez: cuando nosotros podríamos ser confiados razonablemente que no va a ser un chimpancé parlante, nosotros no tenemos de otra manera como se vería.El mundo ha visto un número de eventos de extinción masiva en el transcurso de su historia.

La diversificación de la vida que sigue cada evento ha sido relativamente rápido- y la “radiación adaptativa” de las nuevas especies producidas incluirían algunas improbables del linaje ancestral que los hubo generado antes de sobrevivir la extinción anterior. Las pequeñas criaturas parecidas a las musarañas que se pudieron escabullir entre los pies de los dinosauros en el Periodo Cretáceo tardío se veían muy diferentes a los osos cavernarios, mastodontes y ballenas las cuales descienden en la era de los mamíferos. De otra manera, los reptiles han sobrevivido la extinción del periodo pérmico unos 250 millones años atrás, el cual mató al 90% de las especies marinas y 40% de las terrestres no presagiaban claramente a los pterosaurios y dinosaurios que los pájaros y mamíferos evolucionarían de ellos.

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En Wonderful Life: the Burgess Shale and the Nature of History, el científico Stephen J. Gould argumenta que la oportunidad o contingencia, como el le llamaba. Jugaba un gran rol durante las mayores transiciones de la vida animal. No hay duda que el argumento acerca de la importancia relativa de la contingencia en la historia de la vida, la cual permanece hoy en día como un sujeto controversial. Como sea la perspectiva de Gould de que difícilmente podríamos preveer el éxito de los linajes modernos más allá de una futura extinción es una humilde reminiscencia de la complejidad de transiciones evolutivas.Así que cuando sea posible que, como muchos han especulado, las hormigas sean las dominantes en la Tierra después de nosotros, nosotros solo podamos imaginarnos como serían sus descendentes dominantes.

Las hormigas son ganadoras en el juego de los números, con una estimación de 10.000 billones a un cuatrillón (un millón de billones) de su población mundial. Si bien es difícil contar las hormigas y estas estimaciones podrían estar fuera por unos cuantos ceros, es bastante seguro decir que las hormigas son los insectos más numerosos en el mundo."Las hormigas controlan cada milímetro de la superficie de la Tierra dondequiera que vivan, que es la mayoría de los lugares", dice Mark Moffet,  un entomólogo en el Instituto Smithsonian en Washington DC, Estados Unidos, que en 2011 publicó un libro llamado Aventuras Entre Hormigas.

No obstante los expertos no dudan en afirmar que llegará el momento de que el Homo Sapiens sapiens ceda su domino a nuevos herederos que podrían contarse a las especies creadas por la propia humanidad. Estas son algunas de las criaturas que podrían gobernar el planeta en un futuro lejano:

Fauna 'inteligente': expertos, como el bioético canadiense George Dvorsky, sostienen que el ser humano tiene el imperativo moral de aumentar el nivel de inteligencia de otros seres, tan pronto las herramientas técnicas lo permitan. Señalan que es preciso ayudar a los animales a razonar, para terminar con la injusta ventaja que sobre ellos tiene el hombre.

Plaga gris: la hipótesis de la plaga gris, es decir, el creciente desarrollo de la nanotecnología molecular, plantea la posibilidad de que la raza humana perezca, víctima de un conjunto de robots miniaturizados, que podrían replicarse sin control, consumiendo para ello toda materia viva del planeta.

Castas genéticas: el politólogo estadounidense Francis Fukuyama, opina que la idea de un 'transhumanismo', o sea, seres humanos mejorados a través de tecnología genética, es en extremo peligrosa. Plantea que su desarrollo implicaría el fin de la igualdad y de las ideas liberales, representado por la generación de castas genéticas, originadas por personas con altos recursos materiales para diseñar hijos con capacidades superiores.

Inteligencia artificial: expertos, como Elon Musk y Stephen Hawking, coinciden en señalar su preocupación acerca de la inteligencia artificial, que podría reemplazar a los seres humanos. "Las formas primitivas de la inteligencia artificial resultaron útiles. Pero considero que el siguiente desarrollo de la inteligencia artificial significará el fin de la humanidad. La gente, en su lenta evolución biológica, no será capaz de competir y será reemplazada", sostiene Hawking.Especies humanoides: si bien algunos científicos lo consideran poco probable, dado el proceso evolutivo de la humanidad, es posible que, de aquí a unos miles de años, surjan nuevas especies. El habitar otros planetas y sistemas estelares abriría la puerta a la irrupción de nuevas especies humanoides, adaptadas a múltiples y diferentes condiciones planetarias.


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Jean Bernstein (168 noticias)
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