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Divorcio a los 50

02/09/2009 23:26 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La mujer en sus 50 años está ya de por sí en una etapa de cambios y ajustes. ¿Quién soy yo ahora y qué quiero hacer con mi vida de aquí en adelante?

En cualquier etapa de vida, el divorcio es una experiencia de pérdida que necesita un proceso de sanación. Emociones básicas de sobre vivencia se activan tales como el coraje, la tristeza y el miedo. Estos sentimientos sostenidos por demasiado tiempo, sin tener estrategias de auto cuido emocional y auto estima, se convierten en estados de ánimos difíciles de superar. Especialmente, en mujeres que no tienen conciencia de quiénes son, a parte de su función de esposa y madre.

La mujer en sus 50 años está ya de por sí en una etapa de cambios y ajustes. Se ha alterado la química hormonal de su cuerpo y ha ido cambiando su imagen corporal. Su estilo de vida familiar ya no es el mismo. La etapa de la crianza de los hijos menores con sus funciones, responsabilidades y estructura de tiempo, ha llegado a su fin. Su estado de ánimo es reflexivo: ¿Quién soy yo ahora y qué quiero hacer con mi vida de aquí en adelante?

Es normal esta nostalgia de hacer inventario personal, en esta etapa de los cincuenta. Si le añadimos la realidad de un divorcio, podemos entender cuán importante es la relación consigo misma, para asimilar el impacto de esa desilusión. ¿Quién soy yo en este nuevo y diferente estilo de vida de mujer divorciada, a mi edad?

Cada mujer responde desde su unicidad y establece su estrategia de superación, dependiendo de sus creencias, auto estima y valores. Una mujer que crea que el divorcio es una injusticia para la mujer, se quedará en conciencia de víctima. Si piensa que a su edad es tarde para rehacer su vida de una manera diferente, todavía peor.

En generaciones pasadas, una mujer sola era vista con pena, como si algo le faltara para ser una persona completa La mujer moderna ha evolucionado como ente interdependiente y funcional. Se siente capacitada y está preparada para asumir, con valentía, las riendas de su propia vida, su familia y su profesión en cualquier etapa y circunstancia. Es una mujer de inteligencias múltiples, de recursos internos y talentos.

Con una actitud positiva atraen nuevas amistades, experiencias de vida y, quizás también, un nuevo amor

Usa el coraje como energía emocional para romper con cualquier abuso o injusticia. Pero no se queda rumiando el pasado con resentimiento como un estado "normal" de una mujer despechada en la edad madura. El factor fundamental para la valorización de sí misma no está basado en tener una relación de pareja, sino en su propia identidad y dignidad.

Por su madurez, sabe validar su tristeza sintiendo y llorando su vulnerabilidad, pero reconoce que el poder para cerrar su período de "luto", radica en ella. Tiene voluntad y carácter para dejar ir la relación, evitando el drenaje de energía emocional que causa la tristeza sostenida. Puede auto motivarse más allá de frustraciones y desilusiones porque es emocionalmente inteligente. Pide ayuda a profesionales cuando la necesita para salir adelante.

Una mujer madura con auto estima es sabia. Es conciliadora en medio de la crisis de ajuste que vive su familia. Busca las soluciones de ganar-ganar para todos. En momentos de incertidumbre no es parte de los problemas sino de las alternativas sanas. En el perdón ha descubierto su gran secreto: la libertad de vivir nuevamente su propósito de vida: amarse y amar al prójimo.

Con genuina curiosidad, le pregunté a algunas cincuentonas viudas, divorciadas y mujeres profesionales que están en el entre-tiempo (entre una relación y otra), si les gustaría volver a casarse o volver a tener una relación seria. Casi todas contestaron que sí, que les hace ilusión, aún en esa etapa de vida, pero con unas reglas de juego diferentes.

Aunque desean una nueva relación, viven desapegadas de la neurosis de un resultado inmediato. Fluyen en el presente con esperanza y alegría en el corazón. Están aprovechando la oportunidad que tienen ahora de cultivar el amor propio en su alma de mujer. Se sienten bien con ellas mismas. Cultivan un círculo de familiares y amistades que se apoyan mutuamente. Con una actitud positiva atraen nuevas amistades, experiencias de vida y, quizás también, un nuevo amor.

¿Cuáles serían tus nuevas reglas en el juego del amor, después de un divorcio?


Sobre esta noticia

Autor:
J. C. T. (10 noticias)
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Tipo:
Nota de prensa
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