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Dieta: hábitos y trucos para espantar el hambre

08/11/2009 19:56 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Respetar tiempos, qué hacer para no comer fuera de horario, recurrir a las fibras, el problema del jugo o la gaseosa, el apetito y los estados de ánimo, "picar, pellizcar y olvidar", tentempiés saludables

DIETA: HABITOS Y TRUCOS PARA ESPANTAR EL HAMBRE

En toda dieta es imprescindible respetar los tiempos necesarios entre las comidas y las meriendas de media mañana y media tarde.

"El intervalo ideal entre comidas es como mínimo de tres horas", aseguró Roseli Rossi, especialista en el tema de la Clínica Equilibrio Nutricional de Brasil. El tiempo es suficiente para que el hambre no se acumule, ni aumenten las posibilidades de un descontrol alimentario, y también para que la persona no recurra a bocados diversos, que suman más calorías a su ingesta diaria.

Primero hay que identificar cuál es el factor que abre el apetito antes de tiempo. Después, adoptar hábitos que prolonguen la sensación de saciedad y hagan que la dieta arroje buenos resultados.

Los pequeños tropiezos ocurren por "hambre leonina".

Incluso, siguiendo al pie de la letra el menú de la dieta, algunos errores tontos se transforman en hambre antes de tiempo.

Qué hacer para no comer fuera de horario

-No ponerse a comer mientras se realizan simultáneamente otras actividades.

-Romper con el hábito de comer cuando se lee un libro, se navega o se ve televisión. Es un motivo para que el hambre se

intensifique.

La nutricionista Rossi explicó que a la hora de comer -dentro del horario correspondiente- es importante atender a lo que se está ingiriendo. Masticar bien y despacio para sentir la textura y el sabor de cada alimento, con lo cual el cerebro recibe informaciones que contribuyen a activar el centro de la saciedad. Con esta actitud la persona siente satisfacción aún con porciones reducidas.

Recurrir a las fibras

Se encuentran en las verduras, frutas y cereales y contribuyen a que la sensación de saciedad aparezca y se

mantenga durante más tiempo. Además, tienen la capacidad de absorber el agua y formar una especie de gel, haciendo que el vaciamiento gástrico se vuelva más lento y prolongue la saciedad. Al contrario, si el menú es pobre en fibras, los alimentos se absorben muy rápidamente y el hambre regresa pronto.

El problema del jugo o gaseosa

Acompañar las comidas con un gran vaso de jugo o gaseosa genera, en efecto, una sensación de estómago lleno. La sensación, sin embargo, es momentánea. En tanto no se ingiera la cantidad adecuada de alimentos, el apetito regresa más rápido y se dificulta la rutina digestiva.

El apetito y los estados de ánimo

Factores sicológicos como la ansiedad y la depresión pueden ocasionar conductas compulsivas con relación a la comida, puntualiza la experta Roseli Rossi. Cuando se deja que los sentimientos controlen el apetito, se abre el camino para un descontrol alimentario; cuando se está triste, por ejemplo, se suelen consumir alimentos de baja calidad nutricional y altísimo valor calórico, como los dulces. Se trata de alimentos exentos de fibras y compuestos por carbohidratos simples. En suma, alimentación de rápida absorción.

Por eso, lo mejor es buscar ayuda para reestablecer el equilibrio emocional, en lugar de consolarse con la comida.

Picar, pellizcar y olvidar

La necesidad de tener siempre algo que masticar se transforma en un círculo vicioso. La necesidad de pellizcar a toda hora surge cuando la persona no se alimenta adecuadamente en las comidas principales, o si el menú es dominado por alimentos de baja calidad nutricional.

Pellizcar todo el día hace que uno pierda la noción de las cantidades que se comieron a lo largo de la jornada y estimula cada vez más la necesidad de comer, alerta la especialista Rossi.

Trucos

Abandonar los malos hábitos, pero también echar mano de algunos trucos que hacen que la sensación de saciedad dure más tiempo. Según la nutricionista Rossi, lo ideal es hacer entre cinco y seis comidas por día, en un menú balanceado entre comidas principales y meriendas. Las comidas deben hacerse, preferentemente, en los mismo horarios para acostumbrar al organismo adeterminada rutina. Así el hambre llegará siempre a las mismas horas; y sabiendo los horarios en los cuales el hambre aparece, es difícil que tome a la personas por sorpresa.

El truco aquí es tener a disposición tentempiés saludables como barritas de cereales, frutas, frutas secas y galletitas integrales.

Para calmar los sentimientos que pueden llevar a conductas compulsivas en relación a la comida, nada mejor que realizar actividad física. Los ejercicios -sin excepción- queman calorías, generan bienestar y calman las ansiedades y la depresión.


Sobre esta noticia

Autor:
Marcela Toso (3015 noticias)
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Tipo:
Nota de prensa
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