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Diabetes Infantil peor que el cáncer

23/11/2009 20:16 1 Comentarios Lectura: ( palabras)

¿Como evitarla? ¿Cómo puedo saber si mi hijo es diabético?

“Es peor que el cáncer porque con el cáncer te morís o te aliviás, pero esta

enfermedad te mata de a poquito”

Este extracto es una realidad vivida por muchas familias alrededor del mundo. La diabetes, segunda enfermedad crónica más común en la infancia, se creía que solo afectaba a los adultos, pero con el crecimiento del índice de obesidad infantil, asociada a una vida sedentaria y a los malos hábitos alimentares, los casos de Diabetes aumentaron considerablemente entre los niños y las niñas.

No existe unidad de criterio en cuanto a la denominación de la diabetes que aparece en los distintos períodos del desarrollo infantil. Los autores americanos denominan diabetes infantil a la que aparece durante el primer año de vida, y diabetes juvenil aquélla que se manifiesta durante la niñez y la pubertad, o sea desde los 2 hasta los 15 años de edad.

¿Qué causa la diabetes en los niños?

La Diabetes se caracteriza por una alteración en la producción de la hormona insulina por el páncreas o una resistencia a la acción de la insulina por el organismo. Es la insulina la que ayuda al organismo a transformar el azúcar (o glucosa) en energía, promoviendo así un buen funcionamiento del cuerpo humano.

Se pueden citar muchas causas entre ellos, el no dar pecho materno a los niños, la introducción temprana de alimentos diferentes a la leche materna y las infecciones respiratorias de repetición.

Asimismo, los niños con padres o abuelos diabéticos, tienen un mayor riesgo de padecer la enfermedad cuando lleguen a ser adultos.

No hay una relación tan directa entre malos hábitos alimenticios y la diabetes infantil, no obstante, los malos hábitos conducen a los niños y jóvenes a la obesidad y la obesidad conduce a la diabetes tipo II, que es la de los adultos.

¿Como evitarla?

Se puede prevenir esta enfermedad a partir del nacimiento de los niños. La prevención puede empezar con la lactancia materna, evitando así la alimentación artificial, rica en azúcares innecesarios durante esta fase.

Para evitar la obesidad infantil así como la diabetes, es necesario que los niños disfruten de una alimentación saludable así como de actividades físicas, evitando que lleven una vida sedentaria, permaneciendo mucho tiempo delante de la televisión, ordenador, o videogames.

Los niños necesitan una dieta rica en fibras y pobre en azúcar. Lo ideal sería disminuir la ingesta de azúcares de absorción rápida como el azúcar refinado, moreno, cristal y de miel, y sustituirlos por los azúcares que ya existen en las pastas, y frutas.

Un examen de rutina les dio el diagnóstico que cambiaría para siempre, su vida y la de su familia. Su hija tenía diabetes.”

¿Cómo puedo saber si mi hijo es diabético?

Lo primero que puede llamar la atención es que el niño, a pesar de lo bien que come, adelgace. En otras ocasiones, a pesar de que se da con menos frecuencia, el niño pierde gana de comer (anorexia) y también adelgaza.

Principales síntomas

1- Las células utilizan la glucosa como fuente de energía. La glucosa se almacena en los músculos y en el hígado y ha de pasar a la sangre para que llegue a las células de todo el organismo. Ante la ausencia de insulina, se acumulan cantidades importantes de glucosa en la sangre.

2- Cuando aumenta la glucosa en la sangre (hiperglucemia), por encima de un determinado nivel, aparece glucosa en la orina. La presencia de glucosa en la orina se denomina glucosuria. (Orina Dulce)

3- Para que la glucosa pueda eliminarse por la orina es necesario que se disuelva en cantidades importantes de agua. Por esta razón el niño diabético orina con frecuencia y en gran cantidad. A este fenómeno se denomina poliúria.

4- Para compensar la pérdida de agua por la orina, el niño diabético siente mucha sed y bebe mucha agua. Este síntoma se conoce con el nombre de polidípsia.

5- Como la glucosa no puede ser utilizada por la falta de insulina, las células reclaman energía y el niño diabético trata de compensarlo aumentando la cantidad de comida. Este aumento de la ingesta de alimentos se denomina polifagia.

6- Como la insulina no facilita el paso de la glucosa a las células, estas no tienen energía suficiente. Por tanto, han de quemar las grasas de reserva del organismo, que sirven de fuente de energía. Las sustancias de desecho del metabolismo de las grasas son los cuerpos cetónicos que se eliminan por la orina (cetonúria) y le provocan un olor acentuado.

El niño que no es diabético también puede presentar cetonúria sin no toma suficientes alimentos ricos en hidratos de carbono.

7- A pesar de que el niño diabético come más, las células no tienen energía suficiente y se produce la movilización de sus propias reservas energéticas. Por esta razón, el niño diabético adelgaza y se cansa (astenia).

Todos estos síntomas son los que nos harán sospechar de la existencia de una diabetes. Para confirmarlo es necesario hacer un análisis de la glucosa en la sangre y en la orina. El médico será quien confirme el diagnóstico.


Sobre esta noticia

Autor:
Xavi López (9 noticias)
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Tipo:
Reportaje
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VIOLETA (26/11/2009)

La diabetes es una la enfermedad del siglo XXI. Conozco a tantas personas que tienen está enfermedad, que me da hasta miedo pensar que a mi me pueda pasar. Es un sufrimiento que termina hasta que te moris. Tantos cuidados que uno necesita. Aparte de esto lo caro que son las medicinas. Es increible que hasta de estres te puede dar diabetes. Aprendamos a cuidarnos, los malos habitos en la juventud pueden repercutir en enfermarte en la madurez, y ahi ya no hay vuelta de hoja.