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Los desafíos de una nueva edad de la historia-1ª parte

22/09/2009 23:10 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Globalización. Hegemonía político-económica

Análisis de los principales rasgos y problemas que presenta el actual proceso de articulación de bloques continentales -la región americana, la Gran Asia Oriental, la Unión Europea-, tomando en cuenta los impactos y potencialidades de la Revoluciòn Científico-Técnica.

En principio, debemos ubicarnos en el momento histórico en el que se está desarrollando nuestro mundo. Circunstancia difícil. si las hay, pues no todos tenemos la posibilidad de poder comprender y abarcar los sucesos que lo conforman mientras ejercemos el complejo arte de vivir.

Muchas veces, inmersos en ese devenir histórico, es imposible tener la perspectiva que otorga el paso del tiempo. Lo que hoy, probablemente, nos parece una locura, en un tiempo mediato podemos, tras una mirada retrospectiva, descubrir lo acertado, o desacertado, de los distintos comportamientos humanos, sobre todo, aquellos vinculados con el poder político.

Pareciera ser, que desde mediados del siglo XX, se ha dado inicio a una nueva era histórica, que desde los ámbitos intelectuales de la cultura fue catalogada como 'posmodernidad'.

Por otra parte, asistimos a un incesante progreso en el campo científico- técnico cuya consecuencia, fue una transformación civilizadora que produjo un corte cualitativo en el desarrollo histórico.

Desde la Revolución Industrial y a partir de 1950, se fue desplegando esa transformación, en algunos casos, en forma subterránea y en otros, ostentosamente abierta, cuyas características políticas, culturales, económicas, militares, etc., impulsaron los adelantos de la ciencia y la tecnología, que dieron en llamarse la Revolución Científico-Técnica.

Este salto cualitativo, acelerador del proceso de desarrollo, ha tenido tal magnitud, que nos permite hablar de este corte que conlleva el cambio de edad histórica.

Daría la impresión que en la Historia de la Humanidad, tal como los ciclos vitales de todo ser viviente, se producen períodos de crecimiento, apogeo y decadencia. Así sucedió con Egipto, Grecia, la Rusia zarista, etc. y con todas las culturas de los grandes imperios.

El análisis del actual proceso de articulación del poder político a nivel mundial, lleva necesariamente a dirigir una mirada retrospectiva, como mínimo, desde lo acaecido durante el período comprendido del s.XIX al s.XX.

En ese lapso, la Revolución Industrial se focalizó en los países centrales de Occidente, con efectos paradojales tales como la implementación en el imaginario colectivo de valores de ética solidaria, sustentados en el lema de “Libertad, Igualdad y Fraternidad”, surgido de la Revolución Francesa que, con menor sofisticación que en la actualidad, fueron utilizados desde el poder político para desarrollar nuevas formas civilizadoras.

Al mismo tiempo, desde el campo filosófico las nuevas corrientes, con la arenga kantiana, dirigida al ser humano de la Ilustración, para que se atreva a ser y pensar libremente, pero sin dejar de obedecer, legitiman desde ese discurso el inicio del proceso de dominación burguesa a través del individualismo más acérrimo, paradigma de la Modernidad.

Sin caer en facilismos, uno no alcanza a comprender muy bien, como se produce esto, tal vez desde lo psicológico, estos procesos simultáneos a nivel mundial, le brindarían a Karl Jung la demostración empírica de los mecanismos que tiene el Inconsciente Colectivo, mediante la cual hasta se podría dar el lujo de que esta disciplina adquiriera la categoría de ciencia.

Los factores de dominación: religión, filosofía, política, economía, utilizados por los tenedores del poder han manipulado al ser humano manteniéndolo, durante siglos, al servicio del sistema.

La contra-cara de esos factores, elaborados desde otros puntos de vista, van a la zaga, sin lograr superarlos, para lograr implementar sistemas que estén al servicio del Ser Humano, sobre la base del respeto mutuo, la solidaridad y el cooperativismo.

En 1914, se desató la 1ra. Guerra Mundial cuyo resultado provocó un reordenamiento geopolítico de importancia, con un equilibrio de poder entre las principales potencias capitalistas y, con el triunfo de la Revolución Rusa, la evidencia de un enemigo con capacidad destructivo para ellas.

A partir de la 2da. Guerra Mundial, se inició un nuevo período de reformulación política del poder.

Los ‘popes’ políticos –Churchill, Roosvelt y Stalin- se repartieron la dominación mundial en Yalta y Potsdam, estableciendo una estructura neocolonialista.

Por su parte, los continentes de África, Asia y América, con vastos sectores sometidos a dicha estructura, comienzan a tener procesos de descolonización.

Desde ese momento hasta el inicio de la década del setenta el equilibrio del poder se definió en términos bipolares, consagrados por las hegemonías de EUA y la URSS, con el repliegue asiático logrado luego de Nagasaky e Hiroyima.

Marcaron hitos históricos y condicionantes de la época:

a) La “Guerra Fría” o de contención ente ambas potencias que culmina en 1957 con el lanzamiento del Sputnik por parte de los soviéticos y que fuera precedido por la muerte de Stalin en el año 1952.

b) El apostamiento de bases atómicas por parte de EUA alrededor de la URSS (Afganistán, etc.) y la creación por parte de esta última de la bomba atómica (1946-1958).

c) Comienzo de la ‘Convivencia Pacífica’ –Conferencia de Camp Davis-Crecimiento sostenido de la economía de Europa occidental y de EUA, “Años de Oro”, desarrollo del ‘Estado de Bienestar’( películas de Doris Day y Rock Hudson incluidas).

d) Triunfo de la Revolución Castrista en Cuba.

e) ‘Alianza para el Progreso’ JFK.

A partir de la década setentista, surge la Revolución del Tercer Mundo. En Latinoamérica, Velazco Alvarado, Torrijos y Salvador Allende son precursores de un proceso de conmoción.

Sudamérica renueva los valores de ética solidaria, sostenidos ya por sus antepasados y los padres libertadores del continente, reivindicando el principio de identidad y cuestionando a los grandes grupos de poder occidental. Es la época del revisionismo histórico.

Los ejemplos de Vietnam, la postura de la OPEP, los Países No Alineados, Argelia y los ‘condenados de la tierra’, tan bien descriptos por el Dr. Frantz Fanon y tan sentidamente prologados por Sarte, el movimiento negro estadounidense y la organización de la salud (Almaata), provocan una contraofensiva norteamericana restauradora de su hegemonía.

Se da entonces, la llamada ‘Globalización’ definida por la actividad de apropiación

Así es que, sobre Latinoamérica desata una ola sincronizada de gobiernos militares, basados en procesos dictatoriales, cuyo poder radica en el terrorismo de estado, con expreso adiestramiento de los cuadros militares, detentadores del poder, en las escuelas del norte.

Se establece una reformulación de la estrategia asiática, buscando la alianza con China, cuyo objetivo es neutralizar a la Unión Soviética.

Esta política proyectada por Kissinger, tuvo un éxito relativo. Al síndrome de Vietnam, le siguió el Watergate y la caída de Nixon.

Por otra parte, el aumento del precio del petróleo por parte de los países árabes, implicó un crecimiento en la economía soviética (productor de este combustible) y la emergencia de implementar como estrategia que EUA, reconociera otros dos polos capitalistas en occidente: Europa y Japón/URSS.

En el año 1978, las nuevas tecnologías aplicadas por Japón posibilitan la producción de petróleo a un costo ocho veces más barato que hasta ese momento. Así, este país se apropia del 30% del mercado Norteamericano, ingresando a él automotores, textiles y equipos electrónicos. El porcentaje no fue mayor dadas las restricciones establecidas por EUA como prácticas proteccionistas.

Es en este momento donde comienza la Revolución Científico Técnica, que implica para EUA un mayor endeudamiento económico y para la URSS un retraso frente al resto del mundo, dada su falta de tecnología de punta.

Esto estableció un nuevo esquema productivo a partir de sistemas flexibles, culminando así la etapa de la Revolución Industrial.

Nuevamente, EUA, constante en su pretensión hegemónica, da nacimiento al ‘Proyecto liberal neo-conservador’ de Reagan, que se basa en tres ejes principales: la ‘Guerra de las Galaxias contra el reino del mal’; la reconversión

Tecnológica, cuyo objetivo es neutralizar a Japón, y la redefinición de la orientación económica, hasta ese momento basada en la teoría keynesiana,

dando lugar al neo-liberalismo de los Chicago Boy’s. Estos tres ejes daban inicio a la Tercera Guerra Mundial de Reagan.

La carrera armamentista desatada entre las dos potencias -EUA/URSS- culmina con el estallido del Challenger y la inteligente aparición de Gorvachov, que con una visión más realista acerca del futuro de su propia nación, dada la pobreza social originada por el desproporcionado gasto en equipo bélico, intenta descomprimir la situación del bloque soviético dando inicio a la Perestroica y la Glasnov.

En 1987 Reagan y Gorvachov se reúnen en Camp Davis y pactan el fin de la Guerra de las Galaxias.

Dos años después, cae el Muro de Berlín, se produce la desarticulación de la URSS y llega el fin de la bipolarización.

El unicato va estar dado por una polarización mundial, con un modelo económico neoliberal.

Para Latinoamérica, el Consenso de Washington al que arribaron los dos partidos del país del norte, Republicanos y Liberales, consistió en establecer lineamientos estratégicos para aplicar sobre los países periféricos, esto es sobre nosotros y el resto de Sudamérica.

El alerta fue dado por lo sucedido en Irán y Nicaragua, que demostró al país del norte, que las dictaduras militares generaban movimientos de resistencia que se oponían a ellas y en consecuencia, se oponían a la hegemonía norteamericana.

La nueva estrategia implementada, consistió en establecer democracias controladas, con modelos económicos neoliberales, obviamente favorables sólo a las minorías. Los Institutos de Investigación de EUA, creados al efecto, idearon sistemas y métodos para garantizar la gobernabilidad de esos países, con procesos de cooptación y dependencia económica.

Se da entonces, la llamada ‘Globalización’ definida por la actividad de apropiación, desarrollada por grupos económico/financieros, locales y extranjeros, con fines de lucro y especulación, sin responsabilidad sobre el impacto social producido por sus maniobras económicas, en los países en los que la implementan.

En esta actividad, mucho más compleja que las famosas maniobras monopólicas de otrora, se mezclan la Biblia y el calefón. Los ‘rubros’ que abarca van desde la industria farmácologica hasta el narcotráfico, pasando por la venta y la prostitución infantil, el ‘narco-terrorismo’, las fluctuaciones bursátiles, provocadas por el ingreso y egreso de grandes sumas de capitales producto del lavado de dinero en distintos países, el tráfico de armas y demás, todo ello bajo la pátina de honorabilidad y prestigio de empresas, que ya no son multinacionales, sino internacionales, O sea, no le hacen asco a nada.

EN el campo de la globalización hay tres núcleos económicos/financieros principales: las transnacionales duras, con producción armamentista y espacial altamente calificada; las transnacionales blandas, dedicadas a la producción automotriz para determinados sectores económicos y, los grupos financieros, dedicados a las ya descriptas operaciones bursátiles y lavado de narco-dólares.

La globalización funciona sólo en América Latina y África.

En los otros polos de poder, esto es: 1) Unión Europea, 2) China, 3) Asia Oriental y 4) países islámicos; la globalización no funciona o funciona parcialmente.

Las razones son, en el primer caso por la implementación de políticas proteccionistas sobre los medios agropecuarios e industriales, el espacio audiovisual y el origen público del PBI en un 51%.

En el segundo, el 90% del PBI es público, medidas proteccionistas frente a las inversiones externas del orden del 92% y además, selectivas.

En el tercero, el 90% de la economía es de autosubsistencia, con un potencial tecnológico y de crecimiento productivo tan fuerte que, si llegaran a articularse China y Japón, el dominio amarillo no tendría límite.

El Islam, ha incorporado tecnología de avanzada, tiene petróleo y fundamentalmente (valga la metáfora para el ‘fundamentalismo’) a través de la religión como punta de lanza para el dominio político, son opositores al lema occidental ‘civilización o barbarie’. Tienen un sentido de identidad inmanente que les da fuerza y poder.

Dos años después, cae el Muro de Berlín, se produce la desarticulación de la URSS y llega el fin de la bipolarización


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