Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Blas Ramòn escriba una noticia?

Delirio de amante

19/01/2019 00:00 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El amor es una de las emociones más profundas que podemos experimentar, especialmente cuando se produce reciprocidad. Existe, no obstante, algunos trastornos que tienen que ver con esta emoción que puede acarrear sufrimiento significativo, como ocurre con la erotomanía

Foto: Mercurio (Foto: Mercurio)

La erotomanía es un trastorno psicológico de tipo delirante, en el que una persona está convencida de ser amada por otra, habitualmente de mayor posición social, o que de algún modo le resulta inalcanzable, cuando esto no sucede en la realidad. Conocido también como síndrome de Clerambault, psiqiuatra francés que, en el siglo XIX, describió este cuadro de deseo de “amor” irreductible minuciosamente en base a tres fases: esperanza, despecho y rencor.

La esperanza se caracteriza por las aproximaciones al objeto del deseo e interpretaciones en relación con un supuesto amor expresado por aquél. El despecho aparece enseguida, pero de forma más solapada debido a que la afectada o el afectado (hay que decir que afecta en mayor número a las mujeres) se muestra muy ambivalente con respecto al objeto. El rechazo del “ser amado”, o el miedo ansioso anticipatorio a no ser correspondidas/os, desarrolla sentimientos adversos da pie a las manifestaciones de rencor. En una fase de alto riesgo de venganza y conducta violenta hacia el objeto o hacia si mismos.

El nudo ideoafectivo emocional en estas personas es enmarañado

El delirio erotomaníaco puede presentarse integrado en distintos procesos mentales como trastorno delirante, esquizofrénico o esquizoafectivo.

El delirio erotomaníaco y sus manifestaciones han capturado el interés de los profesionales de la salud mental desde sus primeras manifestaciones. Esto se debe a que sus síntomas se encuentran estrechamente vinculados a los sentimientos más humanos, a la afectividad y a la sexualidad. En consecuencia, su capacidad para generar desasosiego es enorme. Quien lo padece responde a una idea prevalente u obsesionante que aparece de forma abrupta. La creencia errónea de “enamoramiento” tienen que ver más con una mala interpretación de la pasión que de errores de juicio. El objetivo final es el triunfo de la idea fija de tipo maniaco y de exaltación mental. Las conductas para conseguirlo pueden ser más que cuestionables.

La erotomanía se construye sobre gestos supuestos, sobre espejismos de guiños y sonrisas, saludos secretos de los que solo se percata la persona que padece este síndrome. El nudo ideoafectivo emocional en estas personas es enmarañado. Los erotomaníacos nos modifican su propia concepción, salvo en lo concerniente a reafirmarse en su deseo y pasión. Este mecanismo explica el talante hipomaníaco en la erotomanía.


Sobre esta noticia

Autor:
Blas Ramòn (30 noticias)
Visitas:
1473
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios