Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Jhon Dorado escriba una noticia?

Hay que defender la emoción en la Fórmula 1. Gran Premio de Hockenheim 2010

26/07/2010 19:22 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Por fin, después de un mes de gran trabajo, la escudería del “cavallino rampante” ha logrado un merecido doblete en la Fórmula 1 con Alonso como ganador, desdibujado por las órdenes de equipo, la consecuente sanción de la FIA y la comprensible rebelión de Felipe Massa

La carrera fue un aplastante dominio de los Ferrari tras una salida espectacular donde Felipe Massa y Fernando Alonso adelantaron al Red Bull de Sebastian Vettel. Después de varias vueltas y pits Stops por delante el piloto español apretaba a su compañero de equipo que marchaba más lento. Órdenes de equipo presionaron al brasileño que se dejó adelantar descaradamente en una recta sin dificultad, lo que trajo como consecuencia la posterior sanción económica por parte de la FIA y el estudio del caso para una posible sanción más grave.

La sanción es cuanto menos discutible, hemos visto a lo largo de la temporada acciones muy parecidas por parte de otras escuderías, principalmente por Mclaren (Hamilton y Button como protagonistas), que sencillamente no han sido castigadas. Aunque por otra parte es lógico que la FIA en un intento de hacer la competición más legítima trate de salvaguardar que la lucha de los pilotos se de en la pista y no en los despachos. Sinceramente creo que a todos nos hubiera gustado ver cómo Fernando Alonso era más rápido adelantando a su compañero en la carretera de forma competida, no como se dio en realidad. Sin dejar de ser verdad que hubiera sido una temeridad arriesgarse a tener un accidente que dejara a ambos pilotos fuera a la altura del campeonato en la nos encontramos.

Parece que las escuderías olvidan lo importante que es ganar un Gran Premio para un piloto, el daño que se hace a la competición cuando el orden de los dos primeros puestos no se decide por la lucha de cada uno con su coche y contra sus enemigos, sino por las circunstancias del mundial y de la fábrica. Webber siendo un gran piloto, compitiendo igual o mejor que Vettel ha sido denostado en su equipo por no obedecer órdenes que le quitasen el puesto en que lo había puesto la carretera. Fernando Alonso en un gesto de valentía y de honestidad con la competición se negó a ser el segundo de Mclaren, a obedecer la orden de dejar pasar al rival cuando éste es tu compañero de equipo. Recordamos que las consecuencias de aquello no fueron pocas, ambos perdieron el mundial. Sin embargo, garantizaron la honesta competición de la Fórmula 1, algo que está por encima de las marcas.

Fernando no necesitaba la ayuda que trató de imponer el mecánico del equipo tratando de frenar a su compañero, ni la cobardía de este mismo por acatar tan rápidamente la orden

Hoy Ferrari ha protagonizado un capítulo lamentable en la competición, se ha olvidado de que no sólo es importante ganar, sino también el cómo. Es como si llegara el entrenador de Holanda y le dijera a sus jugadores que España está jugando mejor, que están obstruyendo el buen juego, y que tienen que dejarse perder. Evidentemente no hubiera sido lo mismo.

Y es que aunque esta vez nos duela hay que replantearse de nuevo que este deporte no es un juego de equipo, que es una carrera de pilotos unos contra otros por ser el primero, así lo reza la FIA en una de sus normas más antiguas. Fernando no necesitaba la ayuda que trató de imponer el mecánico del equipo tratando de frenar a su compañero, ni la cobardía de este mismo por acatar tan rápidamente la orden. No todos lo han hecho, recordemos de nuevo a Webber y a él mismo.

El resultado verdadero de esta carrera habrá que dejarlo en alas de la imaginación, en este final que nos hubiera gustado mucho más: en un achazo repentino y definitivo Fernando a 10 vueltas del final, aprovechando un resquicio de apenas un metro al entrar en la penúltima curva, después de agobiarlo durante dos vueltas, hizo dudar al piloto brasileño en lo que hacer: cerrarse y chocar, chocar o pisar el freno. Decidió esto último, perder el puesto y obcecarse en tirar, tirar y tirar hacia delante siguiendo a duras penas la estela del valiente piloto asturiano.

Fernando se negó a ser el segundo de Mclare. Las consecuencias de aquello no fueron pocas, ambos perdieron el mundial. Sin embargo, garantizaron la honesta competición de la Fórmula 1


Sobre esta noticia

Autor:
Jhon Dorado (5 noticias)
Visitas:
1976
Tipo:
Opinión
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.