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De raza

08/11/2010 17:19 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El prototipo de alemán alto, rubio y cangrejil (o sea, blanco lechoso en invierno y rojo parrilla post-Mallorca) es, como muchas otras cosas que se creen sobre este país, bastante desacertado.

En el norte habrá muchos rubios, no digo que no (gracias a los países escandinavos), pero en el sur de Alemania, la mayoría son de bote.

Mi marido, sin ir más lejos, parece más español que yo (y yo no soy rubia, ni de bote). Tanto lo parece que, en nuestra boda madrileña, los camareros me hablaban en inglés a mí y no a él.

Por supuesto, mi marido no fue una sorpresa dentro de su familia. Sus hermanas, padres, tíos y abuelos varios (con carnet ario incluido y condecoraciones en aquello-que-pasó-y-que-haremos-como-si-hubiese-sido-un-lapsus-nacional) parecen primos hermanos de Joselito.

Mi hijo mayor nació acorde a la herencia más inmediata, pero con el segundo han podido más algunos genes por parte de la familia materna (o sea, la mía) y ha salido más de acuerdo con la Nationalstolz (orgullo nacional): rubio rubísimo.

Cuando estoy en España, suele ser mi madre la que corrige inmediatamente (tanto verbal como visualmente, que ella sí que es alta y rubia, no como mi suegra) a aquellos cegados por los prejuicios que osan comentar que "este te ha salido alemán." Pero aquí en Alemania no está mi madre para dar fe de que el futuro niño sándwich, de alemán sólo tiene el pasaporte.

A mí personalmente me da igual. Me parecen los dos, cada uno a su manera, igual de guapos.

Incluso mi familia política tiene asumido que los rasgos arios del angelito no son suyos, por mucho carnet que tengan. Entre otras cosas porque tienen espejos, supongo.

Pero debo de suponer mal (o no) y no todos deben de verse las caras por estos lares, porque el otro día en la carnicería (en la que compra mi suegra desde hace 20 años y yo desde hace 2 presentada por ella), tuve que enterarme, de sopetón, de por dónde van los tiros en este país (el del lapsus ¡JA!).

"¡Qué bien que este te haya salido rubito!"

¡¿Perdón?! ¿"Qué bien"?

Me dieron ganas de contestar que es que el programa Lebensborn había mejorado un montón desde que habían decidido prescindir de los genes teutones, pero no me quiero arriesgar a que me escupan en los solomillos.

Ahora, eso sí, me pregunto si ese plus visual del niño no será contrarrestrado por no llamarse Alexander, aunque no se llame Kevin. Al fin y al cabo, alguno tendrá que ir a la universidad, ser un hombre de provecho y regalarle a su mamá un arreglito ahí donde se han estado alimentando unos meses, digo yo.


Sobre esta noticia

Autor:
Mamaenalemania (130 noticias)
Fuente:
mamaenalemania.blogspot.com
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Tipo:
Reportaje
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Distribución gratuita
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