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La IV Cumbre de Seguridad Nuclear ha tratado sobre todo de evitar que los "locos" tengan uno de esos artefactos

04/04/2016 11:50 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Entre las 50 naciones que acudieron a Whashington no estaba Rusia. Por las razones que los antagonistas dieron más bien parece que lo que hubo fue un duelo entre Vladimir Putin y Barack Obama. De todas formas la sangre no llegó a río

 

Cincuenta países tratan de lograr en la cumbre de Seguridad Nuclear de Washington una arquitectura internacional que impida la proliferación de las armas nucleares y, evitar que grupos terroristas se hagan con ellas. Cincuenta países entre los que no están Rusia -el país con más bombas atómicas del mundo. Ni Irán -que se ha comprometido con la comunidad internacional a desarrollar su programa nuclear solo con objetivos pacíficos-, ni Corea del Norte. La ausencia de esas potencias nucleares arrojó una sombra de duda sobre una cumbre pero el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, trató de animar a los congregados en su torno en su discurso de apertura. En él  declaró que su país va a hacer público su arsenal nuclear por primera vez en una década. De hecho, Estados Unidos informó que ha reducido sus depósitos de uranio altamente enriquecido -uno de los principales componentes de las bombas atómicas- en un 21% desde 1996, hasta un total de 586 toneladas métricas.

El uranio altamente enriquecido tiene una pureza igual o superior al 85%, lo que lo hace susceptible de emplearlo en bombas atómicas (aunque, al menos en teoría, una pureza del 20% es suficiente). La cumbre arrancó el fin con el anuncio optimista de que toda América Latina y el Caribe están libres de uranio enriquecido. En total, 31 países del mundo (incluyendo Taiwán, al que Pekín no reconoce) están libres de uranio enriquecido, una calificación que se alcanza cuando en un territorio hay menos de un kilogramo de esa sustancia. Desde la última cumbre de Seguridad Nuclear, hace dos años, 10 países han destruido todo su uranio altamente enriquecido, lo que supone unos 400 kilos menos de este material.

Sin embargo, la preocupación de Washington y otros países reunidos se centró sobre un posible acceso de grupos terroristas a material nuclear tras los últimos atentados del Estado Islámico en París y Bruselas.

Obama ha lanzado la mayor modernización del arsenal nuclear de su país desde la era de Ronald Reagan, con una inversión en ese campo de aproximadamente un billón de dólares (880.000 millones de euros) para las próximas tres décadas. De hecho, EE.UU. no tiene ninguna intención de dejar las armas atómicas. Más bien, el premio Nobel de la Paz Barack Obama ha decidido invertir en modernizar su sistema de defensa nuclear hasta una cifra equivalente a todo el PIB de España. Esa política podría parecer poco consecuente con las palabras de un presidente, que reclamó ya en Praga en 2009 "la búsqueda de un mundo sin armas nucleares". Y ha vuelto a hacer  lo que volvió a hacer entonces en 2016 en un artículo en 'The Washington Post'. Pero también encaja en la visión, muy realista, de las relaciones internacionales que tiene Obama. Transformación y precisión. La clave de la modernización nuclear  decidida por el presidente no es más que la continuación de la doctrina nuclear americana desde Hiroshima y Nagasaki. En las primeras bombas atómicas lanzadas en 1945, solo explotó el 1, 7% de su material nuclear. Y, desde entonces, EEUU -al contrario que, por ejemplo, la URSS- ha buscado armas atómicas cada vez más precisas y eficientes.

El último paso es la transformación de unas 500 bombas atómicas en pequeños artefactos guiados por láser y GPS que puedan ser empleados en, por ejemplo, la destrucción de búnkeres y edificios seleccionados. En noviembre 2015, un cazabombardero F-15-que hasta ahora no tenía capacidad para usar armas nucleares- lanzó en el desierto de Nevada una bomba de este tipo, en lo que el diario 'The New York Times' calificó como "la primera bomba atómica con guía de precisión". Los nuevos artefactos -cuyo nombre técnico en B61 serie 12- pueden hacer más factible el uso de armas nucleares en guerras, algo que ya habían buscado los Gobiernos de Jimmy Carter y Ronald Reagan con el desarrollo de la bomba de neutrones, cuyo teatro de operaciones era Europa en caso de una invasión del pacto de Varsovia. Pero, además de modernizar las bombas, Obama ha dado 'luz verde' al desarrollo de nuevos sistemas de lanzamiento. EEUU tiene una 'triada' nuclear, formada por misiles con base en tierra, proyectiles en submarinos, y bombas a bordo de bombarderos pesados.

Ahora, EEUU está progresando en las tres áreas, con un misil crucero que podrá llevar bombas atómicas -algo que los actuales sistemas de ese tipo no podían hacer desde los ochenta-, el primer nuevo modelo de misil intercontinental en tres décadas, y una nueva serie de submarinos nucleares armados con misiles. Aunque líderes de más medio centenar de países estuvieron presentes en Washington para esta cumbre, la reunión con Xi es la única bilateral prevista por Obama, además de un "rápido encuentro" con el presidente francés, François Hollande.

Es la cuarta Cumbre sobre Seguridad Nuclear, convocada por el presidente Barack Obama, y comenzó en con las preocupaciones centradas en Corea del Norte, país objeto de reuniones de alto nivel entre Estados Unidos, Japón, China y Corea del Sur. La jornada arrancó con una reunión tripartita entre Obama, el primer ministro de Japón, Shinzo Abe, y la presidenta de Corea del Sur, Park Geun-Hye.

Al fin de ese encuentro, Obama dijo a la prensa que es necesario "hacer respetar firmemente las duras medidas de seguridad adoptadas por la ONU" contra Pyongyang (Corea del Norte), que realizó pruebas nucleares y de misiles consideradas por la Casa Blanca como provocadoras.

"Estamos unidos en nuestros esfuerzos para contener y defendernos de las provocaciones de Corea del Norte, y tenemos que trabajar juntos para alcanzar este desafío", dijo el mandatario. El régimen de Kim Jong-un realizó una prueba nuclear en enero, y en febrero. Hizo experiencias exitosas con un cohete de largo alcance que podría alcanzar a EE.UU., en un escenario que provocó intensa preocupación en todo el sudeste asiático. En cuanto a Rusia considera "absolutamente real" la amenaza de un posible conflicto nuclear en la península de Corea debido a los recientes ensayos con misiles efectuados por Pyongyang.

"Es una amenaza absolutamente real. Ahora lo importante es reanudar alguna clase de diálogo", dijo  Vladímir Voronkov, embajador ruso ante el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), a la agencia Interfax. El diplomático ruso considera que la prioridad deben ser las negociaciones a seis bandas -China, EEUU, Japón, Rusia y ambas Coreas-, actualmente estancadas. La ausencia de Rusia en la Cumbre de Washington hubiera sido la oportunidad, pero falló.

"Los norcoreanos eluden toda clase de negociación y eso es lo que  preocupa más en Moscú, ya que así se vuelven imprevisibles. Debido a ese carácter  puede ocurrir cualquier cosa", dijo Voronkov, cuyo país ha condenado firmemente la actitud desafiante de Pyongyang (Corea del Norte).

En la misma línea, el embajador norcoreano en Moscú, Kim Hyong Jun, advirtió hoy en declaraciones a Interfax que "la situación en la península coreana se acerca a un punto en que puede ocurrir un conflicto con el empleo de armas nucleares"."El motivo es el chantaje nuclear y las amenazas y sanciones por parte de Estados Unidos, además de las maniobras conjuntas entre EEUU y Corea del Sur", afirmó. El embajador norcoreano denuncia que las actuales maniobras "Key Resolve" y "Foal Eagle 16" escenifican una operación de eliminación de los dirigentes norcoreanos y un ataque contra objetivos estratégicos del régimen stalinista.

"EEUU debe renunciar ahora mismo al chantaje nuclear, a las maniobras militares y a la política de presión y sanciones. Entonces, todos los problemas, incluida la estabilidad de la península coreana, quedarán resueltos", manifestó. Subrayó que Corea del Norte ha logrado importantes éxitos en el desarrollo de su arsenal nuclear, cuyo objetivo es "hacer frente a la amenaza nuclear de EEUU no sólo en tierra, sino en el aire y en el mar". "El derecho a un ataque preventivo no es monopolio de EEUU. Es completamente justo enfrentarse a EEUU con armas nucleares, ya que ellos nos amenazan justamente con armamento nuclear", dijo.

Recientemente, Corea del Norte disparó un misil antiaéreo de corto alcance al mar de Japón, el sexto lanzamiento de este tipo en el último mes.

Esto ocurrió justo después de la cumbre trilateral en la que EEUU, Corea del Sur y Japón coordinaron sus posturas "contra las provocaciones de Corea del Norte", según explicó el presidente Barack Obama. La amenaza nuclear de Corea del Norte es uno de los principales asuntos que se abordan en la Cumbre de Seguridad Nuclear en Washington, a la que no acudió Rusia, que se ha mostrado en contra de que el régimen de Kim Jong-un alcance el estatus nuclear.

Ahora se trata de saber quién es de las dos potencias la que de verdad tiene más cabeza nucleares

Los alrededores del Centro de Convenciones de la ciudad, donde se desarrolló la cumbre, estuvieron fuertemente custodiados por la policía local y agentes del Servicio Secreto. La cumbre, una iniciativa personal de Obama, busca impedir que unas 2000 toneladas de material nuclear caigan en manos de terroristas.

Antes de finalizar la cumbre, Obama tenía previsto un encuentro con el presidente de China, Xi Jinping. Los dos dirigentes tenían una pesada agenda bilateral para discutir pero la cuestión norcoreana ocupó un espacio reservado. Estados Unidos intentó mantener las presiones sobre Corea del Norte, de forma de hacer aumentar el costo económico y diplomático por la decisión de Pyongyang de ignorar las llamadas internacionales en favor de una suspensión de sus pruebas nucleares.

Para el gobierno norteamericano, China tiene un papel fundamental en las sanciones contra Corea del Norte, y muy especialmente en convencer al gobierno coreano de Pyongyang a moderar su agresiva retórica hacia la región. En contrapartida, Beijing no esconde su preocupación con la posibilidad de que Washington decida aplicar en Corea del Sur el sistema THAAD

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Obama y Xi Jinping también deben discutir la situación en el Mar de la China Meridional, donde China busca extender su influencia, en una posición que preocupa vivamente a la Casa Blanca. Aunque líderes de medio centenar de países estuvieron presentes en Washington para esta cumbre, la reunión con Xi es la única bilateral prevista por Obama, además de un "rápido encuentro" con el presidente francés, François Hollande.

Tres días después del inicio de la Cumbre de Seguridad Nuclear, según lo prometido, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, reiteró que tiene preparada la lista del arsenal nuclear del país, así como una "descripción detallada" de las medidas de seguridad que toman las Fuerzas Armadas norteamericanas para protegerlo.

En Washington el plenario de la IV Cumbre de Seguridad Nuclear, centrada en evitar la amenaza del terrorismo atómico y en que los grupos terroristas puedan acceder a material nuclear y con la vista puesta en la guerra por todos los medios de la organización yihadista Estado Islámico (IS). El mandatario norteamericano se alegra de que el riesgo se haya reducido "de manera medible", pero  advierte que aún  "persiste" y "la mejor manera de prevenirla es garantizar la seguridad del material nuclear".

Ante representantes de más de 50 países, Obama anunció que ya son 102 las naciones que han ratificado la Convención para la Protección Física del Material Nuclear, adoptada en 1979 en Viena."Trabajando unidas, nuestras naciones han hecho más difícil que el material nuclear caiga en manos de los terroristas", ha afirmado el presidente de EE.UU. Obama ha asegrado que "ningún grupo terrorista ha logrado hacerse con armas nucleares o con una bomba sucia", aunque ha recordado que Al Qaeda busca desde hace mucho tiempo material nuclear y el IS ha usado armas químicas."No hay duda de que si estos locos (del Estado Islámico) se hicieran con una bomba o material nuclear los usarían para matar a tantas personas inocentes como fuera posible", alertó. Que tal cosa ocurriera sería, según Obama, una "catástrofe humanitaria" que cambiaría el mundo y tendría "ramificaciones globales durante décadas"."No podemos ser complacientes, debemos seguir construyendo sobre nuestro progreso", ha pedido el mandatario al resto de líderes internacionales.

Así, Obama ha insistido que el principal reto que afronta la comunidad internacional en materia nuclear es ese riesgo de que un grupo terrorista consiga armas de ese tipo, "una gran amenaza para la seguridad global"."Éste es el perfecto ejemplo de reto del siglo XXI que ninguna nación puede resolver solo, que debe resolverse en coalición", ha apuntado. Esta Cumbre de Seguridad Nuclear, que comenzó a fines de marzo con una cena en la Casa Blanca y concluye en ocho días, es la cuarta desde que en 2010 Obama lanzara esta iniciativa que se ha repetido desde entonces cada dos años. A la cita en Washington asistían líderes de más de 50 países a los que se sumaron otros, con la notable ausencia de Rusia, la nación con el mayor arsenal nuclear del mundo. La Casa Blanca ha afirmado 48 horas después que la decisión de Rusia de no participar en la Cumbre sobre Seguridad Nuclear en Washington es "una oportunidad perdida". "Creemos que la decisión de Rusia de no participar a alto nivel es mala para Rusia, principalmente", según el viceasesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Ben Rhodes. "Francamente, todo lo que están haciendo es aislarse y no participar como lo hicieron en el pasado".

El presidente ruso, Vladimir Putin, ha rechazado asistir a la Cumbre de Seguridad Nuclear, tras pensarlo mucho. El portavoz del Kremlin ha puesto como excusa oficial que en la preparación de esta cumbre no ha habido cooperación por parte de EEUU. Y casi ni invitación. Obama se hizo con un protagonismo digno de Premio Nobel. La seguridad atómica, una de las señas de identidad del mandato de Barack Obama, difícilmente puede lograrse si la otra gran potencia nuclear no se sienta a la misma mesa. ¿Pero le había invitado?. La negativa de Rusia ha supuesto un jarro de agua fría entre los organizadores, que confiaban en que los últimos movimientos y derrotas del terrorismo internacional servirían de acicate para que los países se tomen en serio el peligro que supone que la tecnología atómica o sus sustancias radioactivas caigan en manos de grupos locos como el Estado Islámico (IS), en inglés). Aunque la Casa Blanca no ve pistas de un atentado inminente, la policía francesa ha detectado que los autores de la masacre de París -y que luego atentaron en Bruselas- estaban vigilando una instalación de residuos nucleares en Bélgica. La cita llega cuando apenas se ha terminado de enterrar a los muertos de los atentados de Bruselas y la ciudad pakistaní de Lahore.

El primer ministro de Pakistán, Nawaz Sharif, tampoco acudió a la cumbre precisamente por la situación que la violencia terrorista ha dejado en el país. El hecho es que aunque tras las tensiones de la Guerra Fría los países han logrado reducir el riesgo de enfrentamiento nuclear, la aparición de sofisticadas redes de terrorismo internacional han creado otro tipo de amenaza atómica. Pero en los últimos años el enfrentamiento político entre Rusia y EEUU ha congelado la cooperación en muchos ámbitos. El Kremlin ya no se ve al mando de un país en declive, sino al timón de una potencia que vuelve. Obama cree que Rusia y EEUU deben reducir sus ingentes arsenales nucleares, que una vez acabada la Guerra Fría "encajan mal a la hora de afrontar las amenazas actuales". Se calcula que Rusia tiene unas 7.700 cabezas nucleares (600 más que EEUU), según los datos de armscontrol.org. Moscú percibe que Washington quiere, con la excusa de frenar el terrorismo, inmiscuirse en la actividad de las potencias nucleares.

Desde EEUU se ha propuesto una moratoria para no vender materiales de tecnología nuclear a ningún país que no los tuviese antes de 2004. Y también se quiere cortar las alas a lo que califica de "tecnologías delicadas" como el uranio enriquecido, un sector que Rusia quiere reactivar. Obama enarboló la bandera de la seguridad nuclear en su discurso de Praga en 2009. Y desde entonces ha intentado apoyarse en estructuras nuevas donde Rusia tiene menor influencia para monitorizar por ejemplo los combustibles nucleares. Rusia prefiere que se ocupe la OIEA, ligada a la ONU. La razón es muy sencilla, como recuerda Alexei Fenenko, de la Facultad de Política Mundial de la Universidad Estatal de Moscú: "La OIEA no controla a las potencias nucleares, sino que sabe quienes no disponen de esa tecnología". Rusia lleva 10 años coliderando junto a los americanos la iniciativa global de lucha contra el terrorismo nuclear. Moscú ha colaborado el acuerdo con Irán y ha ayudado a suprimir materiales radioactivos de Polonia y Kazajistán.

Según Olga Oliker, analista de seguridad del Centro de Estudios Estratégicos Internacionales, el portazo de Rusia a esta cumbre se debe a la incomodidad de Moscú "con lo que considera un proyecto que tuvo como propio de EEUU" y Putin prefiere "otros formatos más amplios" donde su voz puede competir con la de EEUU. No en vano, ambos países suman el 90% del uranio enriquecido del mundo. Aunque Corea del Norte sigue con sus ensayos nucleares, el acuerdo con Irán deja como principales enemigos a Al Qaeda o el IS, organizaciones que pueden hacerse con material nuclear producido por un país aprovechando que no sabe protegerlo y usarlo contra un tercero aunque éste sí haya hecho los 'deberes'. De ahí la necesidad de coordinar los esfuerzos.

Es muy difícil que alguien logre robar una bomba nuclear. Pero el uranio enriquecido y el plutonio pueden servir para ocasionar una matanza si son sustraídos de un país con tecnología nuclear. En lugar de un coche bomba se usaría un camión bomba o un barco. También está el riesgo de que instalaciones nucleares sean atacadas. Pero lo más sencillo es que alguien use materiales radioactivos para hacer explotar una 'bomba sucia' que, además de matar a los que estén cerca, llenaría una amplia zona de sustancias cancerígenas. Estas sustancias se mueven por el mundo sin que haya un protocolo de control global. Y sólo hace falta tiempo y dinero para hacerse con un material de este tipo. En 2014 se capturó a siete personas en Moldavia que traficaban con un tipo de uranio radioactivo óptimo para ser empleado en una 'bomba sucia'. Según el Organismo Internacional de Energía Nuclear (OIEA) entre 1993 y 2014 ha habido 1.150 incidentes similares: robo, posesión ilegal o pérdida de sustancias radioactivas. Muchos de ellos han tenido lugar en territorio de lo que antes fue la URSS, como en Georgia o Kazajistán recientemente. También en Rusia, donde dos individuos robaron en los 90 combustible atómico de un submarino. EEUU empezó entonces a colaborar con su viejo adversario para evitar estos peligrosos robos.

 

 


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