Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Ariel escriba una noticia?

Cuba, educación y otros fenómenos: Inmunidad educacional I

01/03/2010 19:04 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El viernes 26 de febrero Amanda llegó a las 8:00 p.m. a su casa. El domingo, antes de entrar al pase, su madre le había dado 30 pesos para “la guagua del viernes”

“Ese día el director le da pase a los estudiantes por estímulo”, comenta su madre y noto en su voz cierta ironía cuando pronuncia la palabra “estímulo”.

http://www.cubadebate.cu/wp-content/uploads/2010/01/yutong.jpg

Tres años hacía que Amanda estaba becada en uno de los centros preuniversitarios ubicados en provincia Habana. Al empezar doce grado, su antigua escuela fue cerrada y los alumnos traslados a Gilberto Arocha, un pree donde, según su director en la primera reunión de padres “todo estaba garantizado: los materiales de estudio, el mobiliario escolar y, lo más importante, los maestros”.

Asustados por la llegada del último año y las exigencias cada vez mayores para ingresar a la educación superior, los estudiantes de duodécimo grado confiaban en que, este año, no se repitieran los turnos vacíos de Matemática, Historia y las pruebas con guías de 6 preguntas (3 para cada batería). “Toda la vida es mucho tiempo”, comenta una alumna, “y ese tiempo lo estamos decidiendo ahora”.

Expectativas frustradas

Pero poco duraron las altas expectativas sembradas por el director en la primera reunión. La buena impresión causada, las palabras llenas de esperanza y las promesas incumplidas son todavía motivo de burla entre los padres.

Durante los primeros 15 días en la escuela, Amanda no recibió todos los libros correspondientes a las asignaturas del año, entre otras razones por la explosión de matrícula. Los materiales de los estudiantes provenientes de las escuelas cerradas habían sido enviados al Municipio de Educación y este debía encargarse de distribuirlo a los centros receptores.

Sin embargo, los libros de Historia y Biología aún no han llegado a las manos de Amanda. Y los estudiantes, 5 meses después, esperan en vano por los libros prometidos en la primera reunión del curso.

Estímulo vs. Dinero

Pero no. El ómnibus de los viernes no era producto de la imaginación escolar, sino de la directiva del centro. Para estimular a los estudiantes, el máximo dirigente de la escuela hacía llegar una guagua “con aire acondicionado, baño adentro y asientos reclinables”, comenta Amanda.

“¿Cuáles son los criterios que tiene en cuenta el director para otorgar el estímulo?”

“¿Criterios?… que tengas 30 pesos”.

“No me respondas lo que tú crees… Dime exactamente las palabras del director”

“Él dice que el mejor albergue…”

“¿Y cuál es el mejor albergue?”

“H2 pero…”

“¿Pero?”

“Cuando llega la guagua, el director dice: a ver, los alumnos de H2 hagan una fila. Los que tengan el dinero del lado de acá, los otros de otro lado. Como la guagua no se completa con eso, sigue llamando al resto de los albergues hasta llenar los viajes que quiera dar el chofer. Yo, por ejemplo, duermo en H5”.

“¿Y cuántos viajes son?”

“Esta semana dio uno a Alamar y dos a Guanabo-Campo Florido”

“¿Cuántos niños caben en un viaje?”

“100”

“¿100? Pero, ¿qué guagua es esa?

“Es que son 3 niños por asiento”.

“Eso da casi 300 estudiantes. ¿Cuántos se quedan en la escuela entonces”?

“30 más o menos, de 12 grado, pero la matrícula es mucho más alta”

“¿Qué pasa con los estudiantes que no tienen el dinero para pagar la guagua?”

“Se quedan y salen de pase el sábado, que es cuando toca”

“¿Aunque sean del mejor albergue?”

“Ya te dije que lo del mejor albergue es una fachada”

Amanda me convence. Y no solamente ella, sino los padres que repiten de boca en boca la historia, y el resto de los estudiantes que a duras penas confiesan ser parte del maquiavélico plan del director y sus cómplices, para enriquecerse gracias a la desesperación de padres y alumnos que quieren ver a sus hijos lejos del lugar donde no se garantiza ni la alimentación, ni los materiales de estudio, ni la calidad de las clases impartidas por los maestros.


Sobre esta noticia

Autor:
Ariel (3890 noticias)
Visitas:
5064
Tipo:
Nota de prensa
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.