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Cuba y Beísbol: Los bateadores más completos de Series Nacionales

10/03/2010 19:38 2 Comentarios Lectura: ( palabras)

Si complejo es el béisbol no menos difícil es poner de acuerdo a la afición sobre cualquier aspecto de ese, nuestro deporte nacional. Es imposible definir aspectos como quienes han sido los mejores peloteros o los más completos

El reto es mayor cuando se quiere establecer quienes han sido los diez mejores peloteros de posición o bateadores más grandes en la pelota jugada en Cuba después de 1959. La selección no es fácil.

PUeden incidir preferencias personales, las a veces frías estadísticas, la edad del que suscribe y las diferentes épocas donde se desenvolvieron los atletas. Está concluyendo otra Serie Nacional y no sería ocioso establecer quiénes son a nuestro juicio los más completos en las 48 Nacionales, incluyendo a recién comenzada.

http://www.cubadebate.cu/wp-content/uploads/2009/11/beisbol-cuba-omar-linares.jpg

El primero de todos es Omar Linares y le siguen Víctor Mesa, Luis Giraldo Casanova, Antonio Muñoz, Antonio Pacheco, Fernando Sánchez y Lourdes Gourriel. Faltan otros, pero nos referimos exclusivamente a integralidad, pues entre los diez más grandes incluiría a Orestes Kindelán, Pedro José Rodríguez y Armando Capiró, lo que será tema para otro trabajo. De todos en lo personal considero los más completos a Omar, Víctor y Casanova.

No descubro el mediterráneo al decir que Omar Linares ha sido el pelotero y bateador más completo de la pelota en Cuba después del 59. El Niño Linares llegó a ser el más rápido de home a primera y en la vuelta al cuadro, tocaba bien, lograba promedios ofensivos altísimos, producía gran cantidad de carreras, daba muchos jonrones y recorría una elevada cifra de bases con sus conexiones.

Es el mejor tercer bate que ha habido en Nacionales y el equipo Cuba. Fue capaz de lograr la Triple Corona de bateo en una Selectiva y uno de los tres peloteros que ha disparado 4 jonrones en un juego de Series Nacionales. Es uno de los tres que ha sobrepasado la cifra de 400 cuadrangulares, aunque decayó mucho su rendimiento en las últimas cinco temporadas y se retiró aún joven, 34 años. En anotadas y slugging nadie supera a Omar. Fue tanta su grandeza como pelotero que durante algunos años prácticamente nada más que se hablaba de él, era como si no existieran las hazañas de los otros portentos que en la Cuba de los 80 y 90 abundaban.

Con 15 abriles debuta en Series Nacionales y con 17 logra su primera corona de bateo con promedio superior a 400. Ese mismo año debuta con la Selección Nacional donde era torpedero y segunda base, aunque también utility, pues se desempeñaba en tercera y los jardines. QUiso el azar que fuera a la Copa Intercontinental de Edmonton-85 sustituyendo en tercera base al cuarto bate Pedro José Rodríguez.

A partir de ese momento se adueñó de la antesala y comenzó una increíble carrera internacional que lo hizo merecedor de los más grandes elogios y de la persecución de tentadoras y millonarias ofertas de scouts, principalmente norteamericanos. Es uno de los seis peloteros que en nuestro béisbol han logrado robar más de 15 bases y conectar 15 o más jonrones.

También es uno de los cuatro peloteros que tiene conectados más de 200 jonrones y 200 robadas de por vida. Es el pelotero que más veces ha sido elegido entre los atletas más destacados de Cuba en las selecciones que se hacen al concluir cada año. Nunca fue expulsado de un juego, era proverbial su disciplina, modestia y sencillez.

Ahí están sus seis coronas de bateo en Nacionales y Selectivas y las seis ocasiones que bateó más de 400 de promedio. En la actualidad es el segundo con mayor average en la historia del béisbol cubano y de los retirados es el primero. Se recuerda por su peculiar estilo de bateo que motivó gran controversia pública sobre si debía cambiársele o no, por suerte no se le obligó a ese absurdo. Era casi perfecto.

Si hubiera que reprocharle algo quizás sea que en sus últimas cinco temporadas engordó en demasía, de ahí sus lesiones continuas y bajo rendimiento que a la postre lo llevaron al retiro. Pienso que ya no estaba motivado para jugar la pelota cubana, pero no dio el paso que necesitaba para subir su techo como atleta y al descuidarse se estancó y la deuda con el gimnasio le pasó la cuenta, pues de lo contrario hubiera jugado más series, aunque sea de primera base o designado en su natal Pinar del Río. Entonces sus récords serían aún más impresionantes. Todavía Esperamos por la ceremonia de su retiro oficial.

De Cuba fue a jugar a las Grandes Ligas japonesas donde tampoco tuvo su estelar rendimiento habitual, ya habían pasado sus mejores años a pesar de que todavía era joven edad para el beisbol en ese momento. También se le pudiera achacar que no era líder en los equipos que militaba o que cometía errores mentales que ocasionaron dificultades en algunos partidos. Tampoco fue más popular por su falta de espectacularidad y carisma. Pero, ¿quién olvida su elegancia, reflejos y poderosísimo brazo en tercera? Jugaba bien todas las posiciones del cuadro y los jardines. Creo que en la base donde fuera ubicado hubiera sido el mejor, así fue en la antesala donde solo lo reconozco a él por encima del gran Pedro José Rodríguez. El sol también tiene manchas, yo solo le veo la luz a Omar.

El Mejor center field de Cuba, el jugador más explosivo, inteligente y uno de los más completos en Series Nacionales, ese es Víctor Mesa Martínez, conocido como El Loco, Centella, El Show Mesa. Un símbolo del béisbol cubano es La Explosión Naranja, como lo catalogara Bobby Salamanca. Pelotero de la gorra a los spikes. Con valor a toda prueba, demostrado durante muchos años y en todos los terrenos del mundo donde jugó. Bateador de 300, lo mismo volaba para primera con machucón o un toque, que daba un jonrón a más de 400 pies. Bateador de la hora buena como el mejor. Líder entre los líderes en cualquiera de los equipos en los que militó. Pelotero del que se habla y hablará por ser quien más se entregó durante 19 temporadas y también gracias a su integralidad y al colorido simpar de su juego.

http://media.elnuevoherald.com/smedia/2008/08/24/21/694-ONE_25vic.embedded.prod_affiliate.84.jpg

Siempre se destacó por su ofensiva, pero sobre todo por su juego alegre y explosivo. Víctor siempre ha sido Víctor, desde pequeño lo acompañan sus supuestas excentricidades, la fama no le ha hecho aparentar nada que no fuera auténtico. Por su actuación en 1983 fue elegido entre los diez atletas más destacados de Cuba y de Latinoamérica. También fue el atleta y pelotero más popular del país, por encuesta realizada por la revista Opina, la que recibió tres años consecutivos, mediante la entrega de la denominada Llama de la Popularidad Deportiva.

En 1984, Víctor Mesa por su desempeño al cierre del año fue elegido entre los mejores atletas de América latina y el más destacado de Cuba, primera vez que lo lograba un pelotero en la historia del deporte cubano. Era el pináculo de su gloria.

En cuatro campeonatos logró robar más de 15 bases y conectar 15 o más jonrones, primero en ese aspecto. Se robó 8 veces El home, la jugada más difícil de lograr en el béisbol, y fue capturado en 4 ocasiones. Popularizó sus fildeos encima de cercas y muros de nuestros estadios, cuando eran de mampostería y hierro. Había que tener mucho valor, amor a la camiseta y respeto por la afición para hacer las locuras que él hacía en el center. Por eso algunos opinan que lo hubieran querido ver en Grandes Ligas, un béisbol de más calidad, espectáculo, competitividad y mejores condiciones que el nuestro. Otros son del criterio, compartido por este autor, que es más fácil que surja en la Cuba de hoy un Linares que un Víctor.

NUnca hemos contado con muchos peloteros tan dinámicos y explosivos como Víctor Mesa, mucho menos en su época que fue de jugar al batazo con el aluminio. Sus locuras eran el delirio de detractores y admiradores. El Víctor que se metía con los pitchers y los desconcentraba cuando estaba en bases, anotaba desde segunda con rolling al cuadro o se reía cuando le daba la vuelta al cuadro, a gran velocidad, después de un jonrón. LA pelota no es solo un deporte, sino un espectáculo, el más atractivo de los cubanos.

Por su fogoso juego sufrió fuertes lesiones que hicieron pensar que jamás lo veríamos jugar, o que no sería el mismo. Pero Víctor se sobrepuso y a fuerza de voluntad, amor al deporte, y confianza en sí mismo, recuperó su forma física y deportiva y regresó por sus fueros. Algo que se dice fácil, pues existían grandes rivales en su posición.

Se sentaba en un taburete fuera del dogout y desde allí analizaba los juegos, capaz de estar al tanto de los más disímiles detalles, tanto a la defensa como a la ofensiva de los dos equipos que dirimían los partidos. ERa fuente de inspiración constante de sus compañeros. Si me preguntaran cuál ha sido el más integral, me quedaría, por mi concepto de pelotero, con Víctor Mesa, aunque reconozco la inmensa calidad de Omar y Casanova, más completos a la defensa, pues Mesa solo jugó en los jardines. Pero hay muchos poquitos que no registran las estadísticas en los que Víctor era un gigante.

Acostumbraba a agacharse con la cabeza metida entre las piernas como rezando o concentrándose en el momento que le tocaba batear con hombres en circulación, que unido a su característica de presignarse cuando estaba en el cajón –mal visto por algunos en los 80- le dio más aureola y misticismo a su legendaria y popular figura. Cuando mejor estaba al bate -lidereaba varios departamentos históricos y amenazaba con romper otros tantos en la próxima serie- , fue separado de la Selección Nacional que iría a la Olimpiada del centenario, en Atlanta. Fue el mejoR center field de esa temporada con récord personal en average, jonrones e impulsadas. Le propusieron jugar en Japón, pero con la prohibición de seguir jugando en nuestros clásicos. Víctor se fue para la tierra del sol naciente y allí rindió un mundo durante cuatro temporadas de la pelota amateur. Intentó, durante tres años, jugar en Series Nacionales de forma denodada, pero infructuosa. De lo contrario los records de anotadas, hits, dobles, bases recorridas y flys de sacrificio pudieran estar en su poder, pues solo necesitaba jugar hasta tres series más.

Luis Giraldo Casanova Castillo, bautizado por Bobby Salamanca como El Señor Pelotero, porque era eso precisamente, jugó con calidad todas las posiciones en nuestras campañas nacionales con excepción a la de lanzador. Brilló en la receptoría, la primera base y los jardines, sobre todo en el right field y el center. HA sido el mejor jardinero derecho de Cuba, dotado con uno de los mejores brazos, pues sabía en qué momento y hacia dónde tirar. Cuando tiraba era duro y con mucha puntería. ¿Cuántas veces no lo vi sacar out en tercera y en home con espectaculares tirazos desde la profundidad del bosque derecho? También poseía un gran sentido de la colocación y muy buen desplazamiento. Solamente un Víctor Mesa pudo desplazarlo en el equipo Cuba del center field al right en 1982 por cubrir más terreno a la vez que Casanova poseía mayor brazo y era un jardinero derecho natural.

En la cúspide de su esplendor llegó a tener el mejor average en Series Nacionales (332), en las que, a pesar del notable descenso que experimentó en sus últimas temporadas, concluyó con 322 de promedio. Casi siempre estaba entre los primeros bateadores y otros importantes departamentos defensivos, lo que unido a su calidad defensiva lo hizo merecedor de ser designado para muchas selecciones Todos Estrellas. También era un gran productor de carreras, que son las que en definitiva deciden los juegos, y poseía una descomunal fuerza al bate que la hizo valer en kilométricos jonrones en Cuba y el exterior. A todo esto habría que agregar que desarrollaba un gran velocidad de home a primera, pero sobre todo en la vuelta al cuadro e incluso, en sus inicios, robó bastantes bases, sobrepasando el centenar, sin ser esa su función en Pinar del Río, al ser el cuarto bate.

Famoso por su depurada técnica de bateo, en opinión de muchos la mejor, la cual adornaba con un impresionante juego de muñecas con el bate en la mano y si producto de su poderoso swing la bola llevaba características de jonrón, se paraba con los brazos abiertos disfrutando su batazo de forma tal que daba la impresión que perdería el balance y se caería. Cuando hacía eso ya todos sabíamos que la pelota se iba.

Fue un atleta de altos rendimientos, los que pudieron ser mejores si se hubiera cuidado más. Desde el momento que llegó al llamado techo de nuestro béisbol –en menos de cuatro años- dio la impresión de jugar a media máquina, casi sin esfuerzo y apenas entrenar; así y todo era uno de los mejores a la defensa y ofensivamente. Muestra de su integralidad ofensiva son los lideratos individuales disímiles que alcanzó en Nacionales y las desaparecidas Selectivas. Fue un bateador que por sus excepcionales condiciones recorría muchas bases con sus batazos y lograba altos promedios de slugging, en la actualidad todavía es el tercer de mejor slugging en Series Nacionales. Omar Linares fue otro portento, pero a la hora de preferir para decidir y liderear un conjunto, Casanova era superior.

A la tremendísima calidad y talentos innatos de L.G.Casanova hay que agregar que poseía muy buen pensamiento técnico-táctico y gran inteligencia. Además, era un pelotero muy carismático y popular, a pesar de no ser tan espectacular y explosivo. Muchos en nuestro país lo consideran como el pelotero más completo que hemos tenido después de 1962 en que comenzaron nuestras Series Nacionales. Por mi parte soy del criterio que es uno de los tres jugadores más completos que ha tenido Cuba en los últimos 50 años. Durante los 80 del pasado siglo, sobre todo entre 1982-1986, existió un debate público de quien era el mejor o más completo: ¿Víctor o Casanova?

Víctor fue más integral ofensivamente y como jardinero nadie cubría más terreno que él. El naranja fue más útil a un equipo por su mayor empuje y liderazgo. Todo lo podía hacer en un terreno de pelota, mientras que Casanova era más virtuoso en la fuerza con el aluminio, pero pasivo en circulación, incapaz de tocar la bola, aunque era más versátil a la defensa, entre otras características de uno y otro que no voy a enumerar. Mesa podía ser, y lo fue, tercer bate de un equipo, pero también el primero u hombre proa, mientras que Casanova turnos reservados a sluggers. Solo acotaré que Víctor jugó 19 temporadas y si no fueron muchas más fue porque lo retiraron a la fuerza, cuando era cada vez mejor a la ofensiva. Por el contrario, Casanova participó en 17 campañas y en las dos últimas apenas era un destello de su estelaridad, ya daba pena verlo, sobre todo a la defensa.

Víctor fue un dedicado por entero a su profesión, con grandes ambiciones que lo hicieron ser cada vez mejor, a pesar de su supuesta locura se cuidaba y entrenaba con vehemencia. Casanova ha sido en mi opinión el pelotero de más condiciones y talento de Series Nacionales, pero no las exploto en toda su carrera y aquí analizamos los hechos ocurridos en sus respectivas carreras deportivas. Por Casanova tengo idolatría, está dentro del selecto grupo de mis cuatro peloteros preferidos. Pero decir o absolutizar que él y Omar han sido los más completos es algo discutible. Ahora pueden polemizar ustedes amigos aficionados y aquí los dejo con las estadísticas de los tres en Series Nacionales, aunque también se podrían incluir lo que realizaron en eventos internacionales.

Acumulado de Omar Linares en 20 temporadas:

vb ca h 2b 3b hr ci bb bi k db fs br cr tb slu ave

5962 1547 2195 327 54 404 1221 1327 235 675 106 48 246 95 3842 644 368

Labor defensiva de por vida nacionalmente. Jugó como 3B, SS, 2B, RF, LF, CF y 1B

JJ INN O A E TL AVE DP TP

1700 13333.0 1581 3633 285 5499 948 476 2

Acumulado de Víctor Mesa en 19 temporadas:

vb ca h 2b 3b hr ci bb bi k db fs sh br cr tb slu ave

6834 1282 2171 351 46 273 1174 662 73 843 103 76 17 588 238 3433 502 318

Labor defensiva de por vida nacionalmente. Jugó como CF, LF y RF

JJ INN O A E TL AVE DP TP

1752 14153.0 3769 136 150 4055 963 24 0

Acumulado de Luis Giraldo Casanova en 17 temporadas:

Vb ca h 2b 3b hr ci bb bi k db fs br cr tb slu ave

5288 1144 1705 288 41 312 1069 1049 173 604 147 61 120 74 3011 569 322

Labor defensiva de por vida nacionalmente. Jugó como RF, LF, CF, 1B, C, SS, 3B y 2B

JJ INN O A E TL AVE DP TP

1535 11514.2 4703 269 104 5076 980 283 0


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elduro (27/04/2010)

Cuando Pacheco y Quindelan jugaban en el mismo equipo que Victor Mesa, ellos eran 2do y 3er bate mientras que Victor era 7mo. Como es posible entonces decir que el era mejor bateador que ellos 2 ? ? ?
Como es que los comparan pero no ponen las estadisticas que son las que hablan y sobre todo en un deporte como es el baseball?
Pero yo tengo la respuestas de estas preguntas R: Pacheco y Quindelan son Santiagueros.

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flavio (17/07/2013)

Hay que estal loco,para cuando se toque ese tema no se menciones al capitan de capitanes y al tambor mayor,MAS REPECTO POR FAVOR.