Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Fernando Alexis Jiménez escriba una noticia?

¿Cuánto y de qué calidad es el tiempo que pasa con sus hijos?

07/10/2009 23:04 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El tiempo, con calidad, es esencial en el propósito de mantener una relación exitosa con nuestros hijos, y fundamentarlos en principios y valores

Se aferraba a la agenda con sus manos, como si se tratara de una tabla de salvación en medio de una marejada turbulenta. Lloraba copiosamente. Incontenible. Las lágrimas arruinaban su maquillaje, cuyos vestigios se evidenciaban en las mejillas húmedas y enrojecidas.

--Mi esposo y yo nos encontramos desesperados?dijo, desconsolada--. Harold, nuestro hijo, está viviendo una situación terrible, en la cárcel. Lo acusan de robo. Lo hizo con sus amigos, jóvenes al igual que él.?Respiró profundo, por breves instantes--. No nos explicamos por qué razón obra así. Mi esposo y yo nos hemos desvelado por trabajar, incluso sin descanso, y mire usted la situación en la que nos encontramos--.

Guardó silencio, apenas roto por los raptos de llanto desconsolado. Cuando se desahogó, dialogamos un poco respecto al problema.

Lorena es contadora profesional. Ramiro, su esposo, es abogado. Acordaron trabajar para darle a su hijo todas las comodidades que ellos mismos habrían querido en su niñez. Dejaban el chico bajo el cuidado de una empleada. Cuando llegaban de la oficina, generalmente el niño dormía. Por ese motivo los pocos domingos que les quedaban libres, los aprovechaban saliendo de paseo con Harold.

--Pareciera que nuestros esfuerzos resultaron vanos?repetía Lorena con un dejo de desilusión.

¿En dónde se origina el problema?

Si queremos buscar una solución a la crisis de los hogares, cuyos padres no saben qué hacer, es necesario revisar dos cosas: primero, qué tipo de formación les estamos brindando, y segundo, que grado de acercamiento tenemos con nuestros hijos.

Los primeros años en la vida de los pequeños son decisivos. Viven experiencias que los marcarán para siempre, especialmente cimientos tan importantes como el amor, el afecto, el respeto y la aceptación.

Después de analizar el estilo de vida de 12.500 niños de cinco años, investigadores del Instituto de Salud Infantil de la Universidad de Londres encontraron que los hijos de madres que trabajaban, tenían mayores problemas como inactividad, baja nutrición y sobrepeso.

El 65% de los progenitores encuestados, habían trabajado al menos 21 horas a la semana, lo que se reflejaba entre los pequeños a una marcada tendencia a ingerir más bebidas azucaradas y a consumir menos frutas.

La investigadora, Catherine Law, explicó que ante la ausencia de sus madres, los menores usan sus computadores o ven televisión durante al menos dos horas por día, porcentaje que se reduce a la mitad en el caso de los hijos que disfrutan tiempo con sus madres. Igualmente juegan más extensamente, con sus bicicletas, corren o caminan, situación que está asociada a una estrecha relación madres-hijos.

Pregúntese: ¿Cuánto tiempo pasa con sus hijos?

Es importante recabar que las horas que pasamos junto a ellos, son muy valiosas y no se pueden comprar con dinero, ni lo reemplazan los lujos, las posesiones materiales, la posición social o un alto volumen de ingresos.

Tiempo y disciplina

Los hijos son un gran tesoro como anota la Biblia: ‘ El hijo sabio alegra a sus padres...’ (Proverbios 15:20a, Nueva Versión Internacional). Cuando no los edificamos sobre sólidos cimientos, esos mismos chicos pueden convertirse en motivo de amargura, enojo y sufrimiento (Cf. Proverbios 10:1; 17:25).

No obstante, sembrarles una adecuada cimentación, determina el grado de relación que tendremos en un futuro con ellos.

Generalmente los hogares en conflicto bajo el esquema padres-hijos, tienen origen en el poco amor, comprensión y aceptación que recibieron en la edad temprana. A nuestros hijos debemos dedicarles tiempo, especialmente las madres quienes desarrollan con ellos estrechos lazos durante el proceso de formación. En ese período, con el apoyo y reafirmación de los padres, fundamentamos en los menores principios y valores que son esenciales y perduran: ‘ Instruye al niño en el camino correcto, y aun en su vejez no lo abandonará’ (Proverbios 22:6, Nueva Versión Internacional)

Instruir es una acción que debe ir acompañada de disciplina. Los menores deben asimilar que hay unas reglas que se deben cumplir, y que trasgredirlas acarrea sanciones: ‘ No dejes de disciplinar a l joven, que de unos cuantos azotes no se morirá. Dale unos buenos azotes, y así lo librarás del sepulcro’ (Proverbios 23:13, 14, Nueva Versión Internacional)

Aquí cabe enfatizar en algo: los azotes de que habla la Biblia, no son la justificación para inflingirle a hijos castigos que les hieran tanto emocional como físicamente. Ese comportamiento tiránico de los progenitores no lo comparte Dios, por lo que me permito citar al apóstol Pablo cuando escribe: ‘ Y ustedes, padres no hagan enojar a sus hijos, sino críenlos según la disciplina e instrucción del Señor’ (Efesios 6:4, Nueva Versión Internacional. Cf. Colosenses 3:21)

Enojo de los hijos debemos asociarlo con la actitud de provocar desaliento e incluso, resentimiento, que despierta en ellos el mal trato que pudiéramos darles (Cf. Colosenses 3:21). Sobre esta base, el proceso de disciplinarles?como se ha repetido hasta la saciedad?puede incluir no dejarles prender la televisión por algunas horas, o quizá que no salgan a la calle a jugar con sus amiguitos, cuando han actuado con grosería o transgredieron una norma trazada por los padres.

Es tiempo de revaluar

El hecho de que hayamos obrado de manera errada, al punto de ver hoy las consecuencias negativas, no nos impide aplicar correctivos en la forma de pensar y de actuar. Con ayuda de Dios siempre hay una nueva oportunidad para experimentar la transformación y crecimiento. Téngalo presente: es tiempo de revaluar.

Revise cómo ha sido hasta ahora el trato que prodiga a sus hijos y, cuantifique y cualifique el tiempo que pasa con ellos. Si encuentra que hay deficiencias, ¡corríjalas! Es posible, tomados de la mano del Señor Jesucristo quien debe reinar en nuestros hogares. Hágalo. Comprobará que obtiene excelentes resultados.


Sobre esta noticia

Autor:
Fernando Alexis Jiménez (59 noticias)
Visitas:
10031
Tipo:
Opinión
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.