Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Provinciano escriba una noticia?

¿La crisis financiera. Por que no aparece la solucion? Cuando terminara?

17/06/2009 05:31 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La oscuridad que hoy se cierne sobre los paises pobres es la sombra que sobre ellos proyectan los paises desarrollados

La crisis financiera. ¿Por qué no aparece la solución? ¿Cuándo terminará?

Esto es algo que escuchamos a menudo en la oficina, en el café o en el subte, ¿Cuándo terminara la crisis financiera? Y lo no menos importante ¿Cómo será el final?. Estamos viviendo una época que no se conocía desde los años treinta y a pesar de que en las escuelas de economías de muchos lugares del mundo se estudió con detenimiento esa etapa, hay un gran porcentaje de la población que no están seguros que los gobiernos, bancos e instituciones financieras que tratan en vano de detener esta crisis, sepan en realidad lo que están haciendo.

Hasta la década del setenta los padres educaban a sus hijos en función del ahorro. El chanchito que muchos tuvimos, fue nuestra primera cuenta corriente y veíamos el ahorro como algo necesario que un día nos permitiría lograr algunos de nuestros sueños o nos podría sacar de algún apuro. La educación del ahorro tenía un pequeño problema y es que interrumpía los sueños de las grandes corporaciones que necesitaban aumentar el consumo y para esto era necesario gastar, no ahorrar.

La tarjeta de crédito paulatinamente fue sustituyendo al chanchito y con ella vino un cambio en la mentalidad de la gente. En lugar de ahorrar el objetivo era gastar lo que aún la gente no tenía. Acoplado a la tarjeta de crédito vinieron, sobre todo en los países desarrollados, los créditos para la compra de cualquier cosa: la casa, el coche, los muebles y cualquier otro artículo que tuviera valor. Esto que comenzó con profesionalidad y supervisión por parte de los organismos de control se convirtió en un fraude colegiado y aceptado por todos. ¿Quién no se encontró a un amigo o conocido que residiera en Estados Unidos y que vivía en una casa muy superior al salario que devengaba? Muchos lo relacionaban con el sueño americano aunque hoy sabemos que fue el inicio de una pesadilla más que de un sueño.

Los bancos comenzaron a ser flexibles y aceptaban como buenas las declaraciones fraudulentas que sus clientes estaban obligados a presentar para obtener un crédito. En la mayoría de los casos sabían cuándo un cliente mentía para obtener niveles de financiación que estaban por encima de su capacidad real de pago pero se hicieron los de la vista gorda así como los organismos de control. Llegaron a la conclusión que cuando un cliente no podía pagar el resto de la hipoteca, existía un mercado fluido que le permitiría vender nuevamente la propiedad, con una nueva línea de crédito. No debemos olvidar que cada vez que se vende una propiedad y se genera un nueva línea de crédito, hay también un incremento en el bono que ganarán ese año los ejecutivos del banco.

El fraude es una enfermedad peligrosa que se ramifica porque cuando las autoridades financieras y los organismos de control empiezan a ser flexibles, dejan de hacer su trabajo y hay muchos que se aprovechan de esto y no sólo para obtener una hipoteca. Esto queda demostrado por la facilidad con que Bernard Madoff y Robert Allen Stanford llevaron a cabo estafas multimillonarias donde incluso se encuentra damnificados algunos importantes altos ejecutivos de la banca estadounidense e internacional. De nuevo tenemos que llegar a la conclusión que los que tenían que controlar esto estaban mirando para otro lado.

El dinero, aunque cada día más necesario, comenzó a dejar de ser especial y se convirtió en algo ordinario, aparentemente fácil de obtener, al menos para algunos. Sólo con encender la tele puedes escuchar: acerca de la compra de un jugador de futbol en 90 millones de dólares o el sueldo de un baloncestista en 30 millones o los 10 millones de dólares recibidos por un director de un banco como bono por su trabajo o el millón de dólares que ganó un golfista en un torneo el fin de semana.

¿Saben ustedes que tienen en común todos estos colosales salarios? Pues que solamente se pagan en los países desarrollados, precisamente el lugar por donde comenzó esta crisis que hoy envuelve a toda la humanidad. La otra pregunta que les debe venir a la mente es y ¿Quién debía velar porque esta crisis no ocurriera? Nada más y nada menos que el Fondo Monetario Internacional pero mientras todo esto pasaba en los países desarrollados el FMI se dedicaba a controlar y darles recetas obsoletas a los países subdesarrollados para que pagaran su deuda y se portasen bien.

Solamente con organismos internacionales autonomos y soberanos se puede controlar indiscriminadamente a todos los miembros e impartir justicia

Los países subdesarrollados que durante años han tenido que soportar el enorme costo de los excesos de consumo de los países desarrollados ahora también tienen que enfrentarse a una de las crisis económicas más desastrosas que se conocen en la historia, motivada por el gran derroche y la falta de control que durante mucho tiempo, estos países llevaron a cabo.

Podemos decir que durante todos estos años que el Fondo Monetario Internacional se dedicaba a controlar muy de cerca a los países subdesarrollados, los países desarrollados cavaban la tumba o el final de una economía de mercado que había sido concebida y desarrollada con el fin de obtener altos niveles de consumo y que estuvo caracterizada por el derroche. Ustedes se preguntaran ¿Por qué el FMI se convirtió en la policía económica de los países subdesarrollados? Para contestar esto tenemos que hacer un poco de historia.

El FMI y el BM se crearon en julio de 1944 en la conferencia de Bretton Woods, en el estado de New Hampshire en los Estados Unidos. En esta conferencia que se realizó a finales de la segunda guerra mundial, se buscaba la creación de un sistema monetario que estabilizara los tipos de cambios de las monedas y promoviera el libre comercio, lo que a su vez ayudaría considerablemente en la reconstrucción que habría que enfrentar una vez que la guerra terminara. Los dos principales economistas enfrascados en estas discusiones fueron el británico John Maynard Keynes, del que escuchamos hablar todos los días, y el economista norteamericano Harry Dexter White. Mientras Keynes veía al FMI como un tipo de banco central que “podía y debía crear dinero por si mismo para dar ayuda a los países que la necesitaran pudiendo de esta manera tener total autonomía y garantizándole su soberanía”, Dexter estaba a favor de la ayuda financiera a través de las contribuciones hechas por los países miembros. La propuesta americana fue la que finalmente se aprobó y Estados Unidos, el Reino Unido, Alemania, Francia y Japón son los países con mayores cuotas y los únicos que tienen derecho a un director fijo dentro del FMI. Estados Unidos solamente tiene el 18% de los votos (en función de lo que aporta) lo que le da poder de veto en las decisiones más importantes donde se necesita el 85% de los votos, por lo que no debe ser fácil para el FMI dirigir, controlar y darle recetas a Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Francia y Japón como lo hace con los países del tercer mundo, cuando son los que pagan, de hecho, los salarios de sus ejecutivos.

¿Qué tienen en común estos países? Que todos son poderosos, desarrollados y fueron los que iniciaron esta crisis. Podemos garantizar que la oscuridad que hoy se cierne sobre los países pobres es la sombra que sobre ellos proyectan los países desarrollados. Sólo con organismos internacionales autónomos y soberanos se puede controlar indiscriminadamente a todos los miembros e impartir justicia, evitando que ninguno de los países pueda ejercer presiones políticas que influyan, de manera unilateral, en las decisiones que se tomen.

El final de esta crisis tendrá que empezar con el inicio de un nuevo orden económico mundial que sea capaz de crear organismos internacionales con la capacidad suficiente para estabilizar los tipos de cambios de las monedas, promover el libre comercio y llevar a cabo el desarrollo de relaciones económicas y comerciales más justas entre los países desarrollados y los países del tercer mundo. La realidad es que el FMI y el BM son organismos que jugaron un papel importante en las relaciones económicas y financieras pero que desde hace tiempo, son obsoletos.

Hasta tanto no haya un consenso por parte de los países desarrollados para que esto ocurra seguiremos viendo como tratan de curar con aspirinas una enfermedad terminal. Es cierto que con esto perderían la hegemonía que acostumbraron a ostentar el grupo de los países más poderosos y por eso se resisten a aceptarlo. Van a ensayar cualquier solución antes que ceder el poder que han tenido y utilizado por muchos años. La actitud intransigente de los países subdesarrollados es de vital importancia para que esto se lleve a cabo lo antes posible ya que el daño que se le está infringiendo a la economía mundial por demorar estas decisiones será irreparable y costará mucho tiempo para restablecerla. La solución no aparece porque no existe en las condiciones actuales, sólo otro Bretton Woods devolverá la luz a este túnel oscuro y sin salida.

Provinciano


Sobre esta noticia

Autor:
Provinciano (1 noticias)
Visitas:
7613
Tipo:
Nota de prensa
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.