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Costumbres culinarias para recibir el Nuevo Año

29/12/2010 22:52 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Qué representa cada alimento y que es conveniente servir en la cena para despedir el año y empezar uno nuevo que atraiga felicidad, salud y bienestar

Una de las celebraciones más esperadas es la de fin de año, llena de promesas, augurios y sobre todo mucha energía positiva.

La comida no es ningún detalle para dejar a último momento y para muchos, es interesante saber el significado de cada alimento para poder compartirlo con los amigos y seres queridos ya que, según los especialistas en cocina y tradiciones, hay alimentos que influyen en la suerte.

Para muchas civilizaciones, lo que se coma en esta fecha determinará la suerte de todo el año, así que no está de más saber qué significa cada alimento.

“El pescado representa la abundancia, los chinos son muy arraigados a los significados de los alimentos y lo sirven durante fin de año casi con exclusividad”, comenta el chef argentino Patricio Hoffman, quien asegura preparar siempre sus recetas con la armonía del significado de los alimentos, ya que “cada comida tiene algo que decirnos y si lo conocemos, mucho mejor”, agrega.

Las cebollinas, por ejemplo, simbolizan la eternidad. Las albóndigas de carne y de pescado representan la reunión. “La terrina de arroz se sirve en Oriente ya que representa el “avance hacia cargos más altos”.

Los chinos del norte preparan empanadillas en forma de lingote de oro y supuestamente ayuda a quienes las coman a conseguir la riqueza”, continúa explicando.

“La comida que se sirve en esta fecha tiene propiedades simbólicas que se deben tener en cuenta. Cuando alguien me contrata para diseñar un menú para Navidad o año nuevo, realmente me esfuerzo no sólo para que la comida esté deliciosa, sino para que ese menú tenga los ingredientes necesarios para que una familia sea feliz, esté unida, y tenga dinero y salud”, explica el chef.

Otras tradiciones para la sena de Fin de Año

La fondue de carne, explica, es considerada en varios países como una buena manera de recibir el año, significa compartir y prosperidad. Los camarones son sinónimo de felicidad y bienestar.

Los tallarines en muchas culturas encarnan la longevidad. El apio también es consumido para aliviar las cargas que se tienen o vendrán, el rábano blanco simboliza la buena suerte y la piña la prosperidad.

“Lo ideal es que algunos de los alimentos mencionados estén presentes en la cena de Navidad. Muchos de ellos no son difíciles de preparar, como una terrina de arroz, un buen pescado, una mesa de verduras frescas y unos trozos de piña como postre”, aconseja Hoffman.

Si el año nuevo se festeja con compañeros de trabajo o jefes lo ideal es servir un buen plato de ostras ya que representan los buenos negocios, las almejas simbolizan la apertura hacia nuevos horizontes y los langostinos brindan felicidad a quienes los consumen.

El coco encarna la unidad, las semillas, fertilidad. Los pomelos atraen la riqueza, las mandarinas y naranjas la abundancia y la calabaza la salud.

Las comidas que se pueden seleccionar para atraer la buena suerte y las virtudes son variadas y sencillas en su elaboración.

Ritos de la buena suerte para el Año Nuevo con comida

- La carpa es un excelente pescado para recibir el año nuevo. Se debe servir entero sin cortar la cabeza para no limitar la abundancia que se conseguirá.

- Los espaguetis también son un plato que se sirve para asegurar la longevidad de todos los comensales y no deben cortarse.

- Las verduras y hortalizas tampoco deben cortarse sino, servirse enteras en la mesa.

Como disfrutas la comida de las fiestas sin arrepentirse después

imagen niunadietamas.com

“A comer que se acaba el mundo” puede ser una buena definición de nuestra conducta, y no está mal, nada mal!. Salvo si pensamos que, con un poco de suerte, el mundo seguirá andando el 2 de enero.

Un estudio publicado en el New England Journal of Medicine en marzo de 2000 muestra que la gente aumenta, en promedio, sólo medio kilo a lo largo de mes de diciembre, pese a que la mayoría piensa que aumentó 2 o más kilos.

Este es el vaso medio lleno, el vaso medio vacío es que luego cuesta mucho bajarlo y la acumulación a lo largo de los años sí tiene influencia sobre la salud.

Esto es especialmente cierto para quienes ya llegan con sobrepeso a la época de las fiestas. El mismo estudio muestra que estas personas tienden a engordar 2, 5 kg. en lugar del medio kilo del resto de la gente, incrementando sobremanera los riesgos para su salud.

No viene mal, entonces, tratar de conciliar, la gratificación que tanto necesitamos con el cuidado de nuestra salud y nuestro aspecto.

Mantener una dieta saludable no implica que tenga que hacer grandes sacrificios durante las comidas en estas fiestas. Hay que focalizarse más en mantener el peso que en bajar kilos.

Al contrario de lo que podría pensarse, el mayor enemigo no son las cenas festivas plenas de alimentos ricos en grasas, sino la larga serie de tentempiés, aperitivos y sobremesas, dulces o salados. Una buena idea es reservarse para las cenas familiares o con amigos, y tratar de resistir a las tentaciones que nos acechan durante todo el mes de diciembre en el trabajo, nuestro hogar o el de nuestros familiares y amigos.

Es importante mantener el nivel de actividad física, porque no alcanza con sólo comer comida saludable. Luego de hacer ejercicio, aunque sea una caminata de compras, consuma alguna fruta o una tostada.

En las fiestas hay muchas comidas tentadoras que nadie quiere perderse

Para combatir su apetito consuma los alimentos en pequeñas porciones, aún permitiéndose pequeñas cantidades de su comida festiva favorita.

Privarse de las comidas especiales que le gustan o los sentimientos de culpa no son una buena estrategia. Y ciertamente tampoco son parte del espíritu festivo. Lo fundamental es mantener el equilibrio:

- Si come algún plato rico en grasas, dulces, frutas secas u otras comidas que engordan o son ricas en colesterol, coma UNA sola, no TODAS las que están disponibles. Por ejemplo, si va a comer pan dulce no compre medio kilo de chocolate en rama.

- No deje de hacer algún tipo de actividad física constante y regular, aunque sea caminar mirando vidrieras.

- Tenga bien en claro que estos permisos son excepcionales: Las fiestas son la excepción que confirma la regla, NO la regla. El calendario está lleno de fiestas y celebraciones, y es muy fácil caer el resto del año en excusas para seguir comiendo como si todo el tiempo fuera Navidad.

- Estas consideraciones sólo son válidas si usted no tiene enfermedades ni factores de riesgo cardiovasculares, y si respeta el principio de comer únicamente cantidades moderadas de alimentos. Recuerde que la probabilidad de sufrir ataques cardíacos es cuatro veces mayor en las dos horas que siguen a un gran atracón.

Por lo tanto para las fiestas lo mejor es no privarse de las comidas pero comer con moderación, sabiendo qué alimentos son los que realmente nos afectan.

Consejos prácticos para mantener la línea en las fiestas

Decida cuales son los alimentos que REALMENTE lo tientan, aquellos que no ve la hora de comer y no los que sólo “pica” porque están cerca o en el menú.

- Consuma sólo porciones pequeñas y únicamente de estos alimentos.

- Todo el resto, y que pudiera tentarlo NO lo compre si no lo tiene, y si lo tiene ESCÓNDALO.

- Planifique al menos 30 minutos diarios de actividad física, que puede ser la practica de algún deporte, gimnasia o, simplemente, nadar, bailar o caminar en un centro de compras.

- No coma todo lo que tiene a mano porque se lo ofrecen, ya lo pagó y está incluido en el menú, las tías le dicen que coma o, simplemente, “ya que estamos...”.

- Transgreda en ocasiones particulares, no todo el tiempo. Tampoco transforme en rutina lo que hizo durante las fiestas.

- Evite el ciclo ayuno/tortura-excesos. No adopte posturas ascéticas antes de las fiestas, privándose de todo lo que le gusta, porque después le resultará mucho más difícil controlarse.

- Antes de salir de su casa rumbo a una reunión por las fiestas, coma una fruta, alguna verdura o un caramelo ácido y, sobre todo, no ayune durante todo el día en espera de la gran cena. En caso contrario, tenderá a llenarse de aperitivos y tentempiés, que son los que más nos hacen engordar durante las fiestas.

- Modere el consumo de alcohol. Aunque usted no lo crea, puede ser una fuente importante de calorías ocultas y, al desinhibirlo, probablemente hará que termine comiendo mucho más y peor de lo que se había propuesto.

- El alcohol, por otro lado, disminuye la cantidad de azúcar circulante en la sangre, por lo que puede aumentar el deseo de consumir dulces y otros carbohidratos.

- También favorece la deshidratación. Si a esto se le suma el calor de la época se entiende que, además del riesgo que esta situación implica para las personas susceptibles, se establece un circulo vicioso: cuando más alcohol tomo más sed tengo, más alcohol tomo y así sucesivamente.

- Esto no quiere decir dejar de brindar y tomar una copa en la comida. Significa no consumir grandes cantidades, y no mezclar bebidas destiladas (blancas) con fermentadas (vino, cerveza, sidra y champagne).

- Ponga atención porque las tentaciones no se limitan a las comidas formales. Ir a comprar los regalos para el arbolito o para Januca, visitar a quienes no vemos hace mucho, encuentros con amigos o, simplemente, el estrés o el bajón anímico que a veces acompañan a las fiestas son todas ocasiones para hacer un alto en un fasto food, una confitería con ricas masas, la heladería o la góndola de dulces del supermercado.

- Piense, ¿qué es lo fundamental en las fiestas: la comida o estar con los seres queridos?

- Anímese a cambiar las tradiciones, que de todos modos suelen ser pocos apropiadas para nuestro clima cálido: reemplace los platos habituales, ricos en grasas y aptos para climas fríos, por otros más frescos y con menos grasas y poder calórico.

- Si esto no es posible, tome algunas precauciones: Descarte el lechón, inclínese por las aves y si se trata de pescados, elija los de mar o al menos descarte los de río con mayor cantidad de grasa (como el surubí o los ejemplares muy grandes).

- Las frutas secas son muy sanas, pero tenga en cuenta que tienen muchas calorías. Consúmalas “al natural”, no caramelizadas (como las garrapiñadas), cubiertas con chocolate o en cualquier otra presentación que agregue calorías extra.

- Sea realista: difícilmente pueda perder peso durante las fiestas, así que sólo propóngase mantenerlo.

Fuentehttp://www.enplenitud.com/nota.asp?articuloID=246


Sobre esta noticia

Autor:
Graciela Parra Chacon (714 noticias)
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Tipo:
Nota de prensa
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