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Corea del Norte, el país que odia la libertad y los cristianos

04/04/2013 22:10 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

image En Corea del Norte el régimen dictatorial sigue siendo el número 1 mundial en persecución religiosa, y es el único país del mundo en el que hay "persecución absoluta" a los cristianos, según el informe que hizo público este año Puertas Abiertas . Pero esta persecución no es sólo religiosa, sino que afecta a todos quienes no son adeptos al régimen, hasta extremos insospechados como han difundido recientemente activistas sociales. "Responsabilidad colectiva"es el término que usan y denuncian los refugiados norcoreanos. Explica la política del régimen de Pyongyang de extender el delito de subversión a toda la familia del acusado e incluso a sus vecinos. El razonamiento es simple: el opositor ha contaminado ideológicamente a su entorno, cuyos miembros deben responder por no haber prevenido las grietas en el sistema de pensamiento único. Hasta tres generaciones de una misma familia -abuelos, padres e hijos-, cuando no los residentes de un bloque entero, son enviados juntos a prisión.

Por todo ello, en una decisión que no tiene precedentes, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (CDH) ha aprobado hace unos días una resolución histórica que establece una Comisión de Investigación que examinará "las violaciones sistemáticas, generalizadas y graves de los derechos humanos" en Corea del Norte .

No ha sido fácil qye esto ocurra, a pesar de las evidencias. Varias agencias de Derechos Humanos y organizaciones cristianas, entre ellas la Christian Solidarity Worldwide, han llevado adelante una campaña durante dos años para convencer a la ONU de la necesidad de centrar la atención internacional en los crímenes perpetrados contra el pueblo de Corea del Norte por uno de los regímenes más brutales del mundo.

DENUNCIAS PARA OÍDOS SORDOS Los exiliados norcoreanos llevan años describiendo la aplicación de la Responsabilidad colectiva, ejecuciones en grupo, abortos forzados de fetos que también se consideraban genéticamente contaminados, ensayos de armas químicas en presos o la existencia de campos de concentración con decenas de miles de presos políticos y religiosos. La reacción inicial al escucharlos suele ser la misma con la que se recibieron las primeras noticias sobre Auschwitz. "Debe haber un error. Exageran. Nadie sería capaz..."

No hay, sin embargo, contradicciones ni fisuras en los relatos. Sorprende en cambio la similitud y concreción de los detalles, a pesar de ser ofrecidos por personas que no se conocían entre ellas, procedían de partes diferentes de Corea del Norte y habían estado en diferentes prisiones. Entonces empiezas a pensar que es posible: que en pleno siglo XXI, el de la información y la tecnología, Pyongyang esté llevando a cabo una masiva limpieza ideológica y logrando, además, que pase desapercibida para el resto del mundo.

Hace unas semanas se han hecho públicas fotografías por satélite que confirman y ofrecen nuevos detalles sobre los campamentos de concentración norcoreanos, conocidos como "Zonas de Control Total" . La claridad de las imágenes ha permitido, junto a la información de funcionarios que trabajaron en ellos, identificar el lugar exacto donde se encuentran los centros, incluido uno situado en la norteña región de Hoeryong. Es el C-22, denunciado desde hace décadas y donde las organizaciones de Derechos Humanos calculan que podría haber encerradas hasta 50.000 personas.

Kwon Hyok trabajó como administrador en el C-22 antes de abandonar su puesto y cruzar la frontera, pidiendo asilo en Corea del Sur. Su voz es especialmente valiosa porque no viene del legítimo resentimiento de la víctima, sino del arrepentimiento del verdugo. Kwon asegura haber participado en pruebas que incluían el gaseado de presos para comprobar los efectos de las armas químicas del régimen. "No sentía nada", ha confesado al describir la pasividad con la que vivió las ejecuciones. "Me habían convencido de que eran los enemigos del Estado y debía aplastarlos".

La indiferencia con la que el mundo suele recibir declaraciones como las de Kwon, pruebas materiales como las últimas imágenes de Google Earth o los testimonios de los supervivientes demuestran la facilidad con la que se olvidan las lecciones del pasado, en el caso de que hubieran sido aprendidas. Toda esa evidencia indica que los norcoreanos están padeciendo purgas similares a las que vivió la Unión Soviética de Stalin o la China maoísta de la Revolución Cultural (1966-1976). Y todo, sin que ocupe apenas la atención en foros internacionales o medios de comunicación.

El silencio se explica en parte por el aislamiento del último Estado estalinista del mundo y las dificultades de acceso de la prensa. Pero hay otras razones: Corea del Norte mantiene intimidada a la comunidad internacional con sus armas nucleares, la creciente capacidad de sus misiles de largo alcance y un calculado comportamiento errático con el que envía el mensaje de que sus acciones son impredecibles. Es el matón del patio del colegio, al que todos rehúyen. La política de apaciguamiento de surcoreanos, japoneses, europeos y estadounidenses ha sido interpretada por Pyongyang como una señal de que nada de lo que haga tendrá consecuencias, empezando por el maltrato de su pueblo.

NACER Y MALVIVIR EN UN GULAG NORCOREANO Los gulags norcoreanos fueron creados en los años 70 por el fundador de la patria y Presidente Eterno Kim Il-sung, ampliados por su hijo Kim Jong-il y mantenidos estos días por el tercero de la dinastía, Kim Jung-un. El joven Kim, de quien se cree que no ha cumplido los 30, en el poder desde hace un año, es la esperanza reformista de Occidente, a pesar de que mantiene invariable el sistema totalitario de sus antecesores.

El país sigue siendo una inmensa cárcel para sus 23 millones de habitantes. Altavoces repartidos en cada calle, plaza y edificio despiertan a la población con loas al líder. Todos los ciudadanos llevan un pin con la imagen de uno de los tres Kim. El gulag espera no solo a quienes critican al régimen, sino a los que no le muestran suficiente devoción. Corea del Norte es, de lejos, el lugar menos libre y políticamente más reprimido del mundo. Protestante digital, Panorama Profético.


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Autor:
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Fuente:
panoramaprofetico.blogspot.com
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Reportaje
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