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Controla tu lengua

01/06/2010 22:08 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El chismorreo lastima a los demás, pero ¿cómo te lastima a tí mismo?

Según Yehudá Berg, del Centro Kabbalah, aparte de la naturaleza obviamente hiriente del chismorreo, del que lastima a las personas de las cuales se está chismeando, al participar en esto, estamos causando un daño irreversible en nosotros mismos, de dos maneras:

Cuando chismorreamos o cotilleamos sobre otra persona, toda la Luz espiritual, la energía que obtenemos de nuestras acciones amables, influencias positivas, generosidad, conexión con el Creador, etc., se transfiere inmediatamente a la persona acerca de la cual estamos chismeando.

En otras palabras, podemos hablar de quien queramos, pero el precio que pagamos es la retribución que obtenemos por nuestro diligente trabajo espiritual. Es casi como una bonificación que hacemos a la persona de la cual estamos hablando. Es irónico, ¿verdad?

Así que si te encuentras trabajando duramente en un nivel espiritual pero sientes que obtienes pocos resultados, puede ser que te hace falta comprobar cuál es el grado de tu chismorreo. No es que sea la única explicación para no sentirse vigorizado en este camino, pero es un factor importante.

El segundo es un peligro más sutil. Si estás chismorreando sobre otras personas, las estás juzgando. Y todo el juicio que les dirigimos regresa a nosotros. No hay forma de huir de eso. No hay ningún juicio que pueda venir a nosotros que nosotros no hayamos dirigido antes a otras personas.

De la misma forma, si te encuentras siendo juzgado innecesariamente, pregúntate a quién y cuánto has estado juzgando. La conclusión final es que tendemos a infravalorar el poder de nuestras palabras. Lo que sacamos hacia fuera regresa a nosotros, y sin domicilio del remitente.

Por eso lo mejor es controlar nuestra lengua y pensar dos veces antes de hablar de los demás.

Yehudá Berg (Centro Kabbalah)


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Autor:
Lucytb (306 noticias)
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Reportaje
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