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Cómo conseguir que nuestro cachorro no salga fuera cuando nos vamos de casa

04/06/2009 11:40 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Muchas veces perdemos demasiado tiempo en intentar obligarle para que permanezca dentro y que no nos siga, pero por medio de una serie de ejercicios de auto-control podremos conseguir que nos obedezca y pueda mantenerse por su propia voluntad dentro de casa

Es frecuente oír por parte de los dueños la incapacidad de poder contener a su perro cuando ellos deben ausentarse del hogar, incluso cuando permanecen otros miembros de la familia dentro de casa. Normalmente alguien suele encargarse de sujetar al perro hasta que la puerta vuelve a cerrarse. Esto a parte de no enseñar nada al cachorro, acaba generándole un mayor estrés aumentando las ganas de salir con quien se marcha.

La situación empeora cuando no hay nadie más que pueda agarrar al perro. Es entonces cuando el dueño intenta mantenerle en casa a base de lanzarle trozos de comida para aprovechar ese pequeño lapso de tiempo en marcharse. Esto tampoco funciona en perros fuertemente vinculados con las personas, pues los perros aprenden rápido y en seguida comprenden que si se dirigen hacia la comida su dueño desaparecerá.

La mejor solución en estos casos consiste en enseñarle cierto auto-control y estabilidad por medio de unos simples ejercicios:

En primer lugar aprovecharemos un momento distendido con nuestro cachorro para enseñarle a contenerse con la comida. Conviene en primer lugar que la comida no sea demasiado apetitosa para él, pues le será más fácil el "aguantarse las ganas". Las croquetas del pienso suelen ser una buena elección.

Pondremos la comida en el suelo tapada ligeramente con nuestros dedos esperando que el cachorro se acerque a olisquear, y es en ese preciso momento cuando debemos informar al perro de que aún no tiene permitido comerse la croqueta. La gente suele cometer el error de utilizar un tono de voz demasiado seco e imperativo, por ello debemos recordar que únicamente le estamos informando y no recriminando. Podremos decirle cosas como "espera, espera..." o "no, no, no" teniendo en cuenta que siempre debemos decir la misma expresión y que ésta debe ser en un tono inquisitivo (como si se lo estuviésemos preguntando) y lo más "musical" posible.

Cuando el perro deje de olisquear y nos mire, es entonces cuando le daremos permiso retirando suavemente la mano sobre el premio y dándole otro comando que le indique que ya está permitido comerse su recompensa. Conviene utilizar palabras como "hale" o "libre" con un tono alegre. No recomiendo usar la expresión "muy bien" pues la función es distinta: utilizamos el "muy bien" para indicar una buena acción, pero no para liberarle y dejarle hacer lo que quiera.

El uso de juguetes "interactivos" en los que se introduce comida para que se entretengan sacándola suelen ser útiles cuando el perro deba quedarse solo

Poco a poco iremos aumentando la dificultad dejando gradualmente descubierto el premio y apoyándonos más en nuestro lenguaje verbal que en el corporal. De esta manera estamos haciendo que el perro aprenda a contener sus impulsos, recibiendo una recompensa por ello. Después podremos incrementar la dificultad con mayor cantidad de comida o con alimentos más apetitosos.

Una vez que podamos contener al perro estando de pie, llegará el momento de aplicarlo en la puerta de casa:

Al comienzo realizaremos el ejercicio en momentos en los que no nos vayamos a ir. Cogeremos un par de premios y los pasaremos cerca de su nariz para que los huela. Abriremos la puerta (si el perro sale le llamaremos desde el interior agachándonos con la comida) y nos situaremos cerca de ella poniendo la comida en el suelo como si fuera una barrera imaginaria. Si los ejercicios anteriores han tenido éxito el perro se quedará sentado esperando "su liberación". Es entonces cuando se la daremos mientras avanzamos hacia atrás cerrando la puerta.

De éste modo el cachorro entenderá nuestra marcha pero aprenderá a resignarse y a permanecer en casa por su propia voluntad. Y una vez vaya creciendo, avanzando su comprensión y conozca órdenes estáticas (como sentarse o tumbarse) podremos empezar a prescindir de los premios utilizando únicamente nuestro lenguaje verbal y corporal.

Por último conviene recordar que éstos ejercicios están destinados a cachorros, y que ante niveles de ansiedad muy elevados como los que sufren los perros con ansiedad por separación resulta inevitablemente ineficaz. En estos casos es conveniente ponerse en manos de un experto en conducta canina.


Sobre esta noticia

Autor:
Coj (33 noticias)
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Tutorial
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