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Lo que comemos, puede rejuvenecernos o envejecernos

26/10/2009 16:49 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

En nuestra sociedad actual es común encontrar personas que opinan erróneamente que comer mucho es igual a buena salud y larga vida

Cuando a principios de este siglo el médico inglés Humphrey revisó los hábitos de 52 personas que habían alcanzado los 100 años de edad, encontró entre otras cosas, que comían moderadamente o poco y consumían muy poca carne. Durante siglos se ha hablado de la virtud del comer poco, para una larga vida.

Miguel de Cervantes, decía:

"Come poco y cena menos, que la salud de todo el cuerpo, se fragua en la oficina del estómago"

En el siglo XV un noble de Venecia llamado Luigi Cornado comenzó, a los 37 años de edad y tras haber pasado una juventud dedicada a las fiestas y la bebida, a cambiar su estilo de vida por uno que le permitiera vivir 100 años y mantenerse saludable. Como resultado Cornado vivió hasta los 103 años de edad, activo y con su mente clara.

El método que empleó para lograr esto consistió en abstenerse de bebidas alcohólicas y comer muy poco. En 1930 el Dr. Clive Mcnay de la Universidad de Cornell-USA llevó a cabo un estudio en el que crió a un grupo de ratas con una dieta que contenía tan sólo el 60% de las calorías que normalmente ingerían otras ratas a las que se les permitía comer todo lo que desearan.

Esta dieta restringida fue suplementada con vitaminas y minerales. El resultado fue que las ratas crecieron a una velocidad menor de lo normal pero vivieron más tiempo y se mantuvieron muy saludables. Luego se demostró que con esta dieta es posible extender en 60% la vida máxima de una rata, de 1000 a 1600 días. El Dr. Roy Walford, gerontólogo de la Universidad de California en Los Ángeles ha diseñado una dieta para seres humanos basada en estas premisas. Es una dieta que durante varios años va gradualmente reduciendo el número de calorías que ingerimos hasta llevarlo al 60% de lo que se consume normalmente.

La idea de hacerlo gradualmente surge del hecho de que si tratamos de bajar abruptamente la cantidad de comida que ingerimos seguramente tendremos problemas de ajuste ya que nuestro metabolismo no está preparado para tal reducción. Al hacerlo gradualmente permitimos que los mecanismos del cerebro que regulan el metabolismo y el hambre se ajusten.

Walford cree que con una dieta así cualquier persona puede alcanzar 120 años de edad y quizá más. Es importante no confundir una dieta restringida en calorías con una mala nutrición. Es sumamente importante seleccionar bien los alimentos para que tengamos una cantidad adecuada de vitaminas y minerales. Por tanto es esencial eliminar los alimentos que contienen calorías vacías como galletas, mantecados, papitas fritas, azúcar y grasas.

"Come poco y cena menos, que la salud de todo el cuerpo, se fragua en la oficina del estómago"

Importante es la reducción de la cantidad de calorías derivadas de las grasas. En la dieta típica occidental el 40% de las calorías provienen de las grasas. Para prevenir enfermedades cardiacas hay que reducir esto a no más de un 30%. Estudios recientes parecen demostrar que reduciendo la proporción más aún, hasta un 10%, es posible no ya prevenir problemas cardiacos sino incluso limpiar las arterias revirtiendo la arterioesclerosis.

Varias dietas y planes entre los cuales figuran la dieta de Nathan Pritikim y la "dieta de arroz" de la Universidad de Duke están basadas en un consumo bajo de grasas como medio de controlar el peso y controlar varias enfermedades. Hoy la dieta que más publicidad ha recibido es la del cardiólogo californiano Dean Ornish.

Con una dieta vegetariana con 11% de las calorías derivadas de la grasa y un régimen de ejercicios aeróbicos moderados y técnicas de meditación y relajación para el estrés, muchos de los pacientes del Dr. Ornish han logrado revertir condiciones cardiacas.

El Dr. Walter Willett, profesor de nutrición de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, indica que los resultados obtenidos por Ornish no se deben a la reducción en la cantidad de grasas ingeridas, ya que ese programa incluye otros factores como el ejercicio y la meditación que también tienen efectos considerables.

Para Willett lo importante no es la reducción en la cantidad de grasas sino el tipo de grasa que consumimos, ya que algunos tipos de grasa son beneficiosos al organismo.

Promueve lo que se ha dado por llamar la "dieta mediterránea", que es el tipo de alimentación seguido en España, Grecia y el sur de Italia. Se ha encontrado que a pesar de que la dieta en estas regiones es alta en grasas, la gente tiene una de las tasas más bajas de enfermedades crónicas y cardiacas en el mundo. La clave de estos resultados está en que la dieta mediterránea es alta en grasas, pero baja en grasas de origen animal. Esta dieta pone énfasis en las frutas, vegetales, granos, pastas y habichuelas.

Las grasas que se consumen son de origen vegetal. El aceite de oliva es la principal fuente de grasas, es rico en grasas monoinsaturadas sobre las cuales existe evidencia que las señala como buenas para la salud. Otro aceite rico en este tipo de grasas es el aceite de canola (Colza-Canadá, oleaginosa rica en Omega 3 y 6).

El aceite de oliva es la principal fuente de grasas, es rico en grasas monoinsaturadas sobre las cuales existe evidencia que las señala como buenas para la salud

Información tomada del libro “Cómo vivir cien años”, del Dr. Rafael Velasco Terán, especialista en medicina antienvejecimiento.


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Autor:
Ángel Juez (84 noticias)
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