Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Guardiana escriba una noticia?

Coeficiente intelectual vs. Inteligencia emocional

13/11/2009 22:58 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Un alto coeficiente intelectual muchas veces opera en contra de la vida social de sus poseedores

En más de una oportunidad nos hemos encontrado con algún test de medición de nuestro CI y nos vimos tentados a conocerlo, para descubrir que somos uno más de la media y no parte de los ‘selectos’, que forman un 2% de la población.

El coeficiente intelectual normal es entre 90 y 110, los que superan el 148 tienen un intelecto superior.

Por ejemplo, Goethe tenía 210CI; von Leibniz 205CI; Galileo Galilei 185CI; Miguel Ángel 180CI; Isaac Newton y Kasparov 190CI; Wagner 170CI; Miguel de Cervantes, Einstein, Rembrandt, Simón Bolívar y Honoré de Balzac 155 CI.

Todos ellos canalizaron su inteligencia en forma productiva y su legado a la humanidad ha sido un aporte incontrastable, sin llegar a ser genios.

Sí, se considera genio a Leonardo da Vinci, cuyo CI se estima en 220 puntos, quien hizo un quiebre en la Historia y después de él nada fue igual.

Los puntos del CI se determinan dividiendo la edad mental por la edad cronológica de una persona y multiplicando el resultado por cien. La edad mental se calcula según la habilidad de un niño, que es la etapa cuando, generalmente, se mide el CI.

Por ejemplo, si alguien resolviera los problemas que el promedio de niños de 8 años consigue resolver, tendrá la edad mental de un niño de 8 años, sin importar su edad cronológica.

Entonces, si el niño tiene 8 años, su cociente CI será igual a 100 (8/8 x 100 =100). Ahora, si el crío tiene 6 años, significa que su coeficiente es alto: 150, y que está muy adelantado para su edad cronológica. Si tuviera 12 años, tendrá un coeficiente de 75, considerado bajo.

Aproximadamente el 50% de los niños presentan un CI entre 90 y 100. Sólo una de cada doscientas personas tiene un número superior a 140 o menor a 60

Aproximadamente el 50% de los niños presentan un CI entre 90 y 100. Sólo una de cada doscientas personas tiene un número superior a 140 o menor a 60.

Ahora bien, en 1995 Daniel Goleman un psicólogo estadounidense nacido en 1947, publicó su libro “Inteligencia Emocional”, que rápidamente se convirtió en uno de los más leídos en el mundo.El término ‘inteligencia emocional’ no era nuevo, muchos habían destacado la importancia de las emociones en la vida diaria de los humanos. Darwin, Leuner, Salovey y Mayer, entre tantos otros científicos ya lo habían hecho.

De hecho Howard Gardner en su libro “Teoría de las inteligencias múltiples” -1983- dice que, los indicadores de inteligencia, como el CI,

no explican plenamente la capacidad cognitiva.

Lo cierto es que muchas personas con un alto CI, fracasan en el ámbito en el que se desenvuelven. Según Goleman la inteligencia emocional es:

“La capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos y los ajenos, de motivarnos y de manejar bien las emociones en nosotros mismos y en las relaciones interpersonales que establecemos”.

Y he aquí la respuesta… como dijo Blaise Pascal, el matemático, 1623-1662, “…el corazón me proporciona unas certezas que la razón, propiamente dicha, no me puede dar…” o en su versión abreviada y popular, “el corazón tiene razones que la razón desconoce”.

Nuestras decisiones y las acciones que llevamos a cabo, dependen tanto de nuestros pensamientos como de los sentimientos que albergamos y claro lo apunta aquí Goleman cuando dice:

“La dicotomía entre lo emocional y lo racional se asemeja a la distinción entre el ‘corazón’ y la ‘cabeza’. Saber que algo es cierto ‘en nuestro corazón’ pertenece a un orden de convicción distinto -de algún modo, un tipo de certeza más profundo- que pensarlo con la mente racional”

Nuestras decisiones y las acciones que llevamos a cabo, dependen tanto de nuestros pensamientos como de los sentimientos que albergamos y claro lo apunta aquí Goleman

Lo dicho… el corazón tiene razones que la razón desconoce… y remedando a Kundera “…Siento luego soy…”


Sobre esta noticia

Autor:
Guardiana (117 noticias)
Visitas:
43220
Tipo:
Nota de prensa
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.