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China: Manipulación de datos y la mayor mentira de la historia moderna

11/01/2022 04:29 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El éxito del COVID de China es una farsa. El enfoque de “cero COVID” del PCCh tiene cero credibilidad

Personal de seguridad vigila el exterior del Instituto de Virología de Wuhan durante la visita del equipo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) encargado de investigar los orígenes de la enfermedad por coronavirus (COVID-19), en Wuhan, provincia de Hubei, China, el 3 de febrero de 2021. (Thomas Peter/Reuters)

Por: John Mac Ghlionn, Epoch Times

En abril del año pasado, ocurrió algo muy extraño. Las tasas de mortalidad por COVID-19 en Irlanda, país del que procedo, superaron a las de China.

Sí, Irlanda, un país minúsculo con una población de menos de 5 millones de personas, frente a China, el país más poblado del mundo, con más de mil 400 millones de ciudadanos.

Según un informe de la Universidad John Hopkins (JHU), a finales de abril de 2021, Irlanda tenía 4 mil 873 muertes relacionadas con el COVID y cerca de un cuarto de millón de casos confirmados. Mientras tanto, en China se registraron 4 mil 845 muertes oficiales y 102 mil 373 casos.

Hoy, casi un año después de este asombroso informe, el número de muertos “oficial” (término engañoso, especialmente cuando se habla de China) apenas ha variado. Por otro lado, el número de muertos de Irlanda es de casi 6 mil. ¿Cómo es posible?

Por supuesto, algo está, digamos, un poco mal. Las personas que informan sobre el número de muertos, como los científicos que trabajan en la JHU, sólo pueden comentar los datos proporcionados.

Es evidente que el Partido Comunista Chino (PCCh) oculta datos. Como se verá en este artículo, no es un punto controvertido. Durante más de dos años, Pekín ha hecho todo lo posible por ocultar la verdad al mundo. Ahora, sin embargo, el gato está fuera de la bolsa.

En un reciente y brillante artículo para Forbes, George Calhoun, un académico con conciencia y mucha valentía, comparó las tasas de mortalidad por COVID-19 en Estados Unidos y China.

Con cierta incredulidad, comentaba, el PCCh “informa de una tasa de mortalidad por Covid global de 0.321 por cada 100 mil habitantes». Al otro lado del charco, mientras tanto, “la tasa de mortalidad por Covid en Estados Unidos es de 248 por cada 100 mil habitantes, es decir, 100 veces más alta”.

¿Por qué, se preguntaba Calhoun, tantos medios de comunicación occidentales han aceptado como válidas unas cifras tan absurdas? Especialmente cuando el PCCh sigue actuando de manera “triunfalista”, atribuyendo “su éxito a su enfoque de ‘cero covid’ -marcado por severos cierres de ciudades enteras, prohibiciones de viaje, rastreo intensivo de contactos, aplicación militar”.

El éxito del COVID de China es una farsa. El enfoque de “cero COVID” del PCCh tiene cero credibilidad.

El PCCh se asienta sobre una base de mentiras. El año pasado, el líder chino Xi Jinping pidió al pueblo chino que se alegrara. La pobreza severa, aseguró a las masas, era cosa del pasado. Pues bien, no lo es. Sigue siendo el presente. Luego, en octubre, el PCCh comenzó a impulsar un pernicioso rumor sobre el origen del virus del SARS-CoV-2. Según los expertos de Pekín, el virus no se originó en Wuhan, sino en Maine. Sí, Maine, un estado de Estados Unidos. Por supuesto, esto es una tontería; sin duda, esta tontería enfada a muchos estadounidenses, como debe ser.

Pero ¿hacia dónde debe dirigirse esta ira? Hacia el PCCh, gritarán muchos. Nuestra verdadera ira, sostengo, debería dirigirse también a ciertos medios de comunicación en Occidente -especialmente en Estados Unidos- que han permitido la perpetuación de falsas narrativas y engaños.

Facilitando a Pekín

Desde que el virus se originó en Wuhan, los de Pekín han hecho todo lo posible por ocultar la verdad al mundo. Lamentablemente, el PCCh ha contado con la ayuda -sin saberlo o no- de muchos comentaristas en Occidente, incluidos algunos de los mayores medios de comunicación del mundo.

En lugar de centrarse en los orígenes del virus, algunos autores destacados optaron por centrarse en la actitud de un expresidente: ¿cómo se atreve a decir el “virus de China”; en qué está pensando?

No, ¿en qué estaban pensando?

Tuvo que ser Jon Stewart, un comediante, quien sacara a millones de estadounidenses de su letargo colectivo. Stewart es un hombre divertido, pero muy poca gente se ríe hoy en todo el país. El virus ha provocado un caos total. La gente ha perdido sus casas, sus trabajos y sus vidas. La inflación sigue aumentando. Estados Unidos está luchando. Los estadounidenses de a pie están luchando. Los únicos que se ríen son los miembros del PCCh. China está en ascenso, ya que su economía podría superar a la de Estados Unidos en 2030, según los analistas de la consultora británica Center for Economics and Business Research.

A medida que Estados Unidos se divide más -con gran parte de esta división derivada de un virus que se originó en China-, los de Pekín siguen riéndose de los estadounidenses. Se ríen del actual presidente. Se ríen del estatus de Estados Unidos. Y se ríen del hecho de que tal vez nunca tengan que pagar el precio de lo que podría ser el mayor encubrimiento de la historia reciente.

Las opiniones expresadas en este artículo son las del autor y no reflejan necesariamente la opinión de The Epoch Times.

Traducción: Lucía Aragón

 


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Autor:
Lucia Aragón (1263 noticias)
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