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Chapuceros en España y Venezuela, la segmentación de Venezuela en cinco territorios

29/12/2018 04:40 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Cuando apareció Pablo Iglesias en el escenario político español nadie quiso construir un cordón de seguridad alrededor de él

La Tecla Fértil.

Una vez pasada la noche electoral para elegir concejales, y los tres o cuatro días inmediatos a ésta, percibo al día de hoy que se va a proceder pronto a un cambio de color en quienes ejercerán el noble oficio de servir, no se olviden de que llegan para prestar un servicio a todos los ciudadanos de la Comunidad venezolana. Un servicio que debe de fomentar los derechos y las libertades.

Quisiera sugerirles que la educación, la sanidad y los servicios sociales, que son servicios a los ciudadanos, deberían de ser realizados de manera conjunta entre Administraciones Públicas y actores privados, en donde las organizaciones sociales del Tercer Sector y de la Iglesia Católica tienen una gran capacidad de gestión y de respuesta, sin desmerecer al tejido empresarial que también debe de jugar un rol en este tema. Es necesario realizar una planificación conjunta y crear el marco legal pertinente para que la experiencia de años de estas instituciones no quede mermada por los caprichos ideológicos de quienes gobiernan. No puede ser admisible que los representantes políticos, que están para servir optimizando los recursos, primen que la gestión de estos servicios sea realizada, casi exclusivamente, por las Administraciones Públicas. Esto no tiene sentido en sociedades democráticas, y además terminará trayendo graves consecuencias.

Para alcanzar un trabajo conjunto es preciso tener creatividad y voluntad de servir, además de ser audaces. Hoy, es necesario idear un sistema de gestión de servicios que ayude a mantener el Estado de Bienestar que pretenden tener las sociedades democráticas, y para mantener este objetivo es preciso contar con la iniciativa privada. Los animo a crear una mesa de trabajo conjunta.

Una mesa que debería de tener como punto de referencia el siguiente texto del compendio de la doctrina social de la Iglesia “La persona humana no puede y no debe ser instrumentalizada por las estructuras sociales, económicas y políticas, porque todo hombre posee la libertad de orientarse hacia su fin último. Por otra parte, toda realización cultural, social, económica y política, en la que se actúa históricamente la sociabilidad de la persona y su actividad transformadora del universo, debe considerarse siempre en su aspecto de realidad relativa y provisional,  porque la apariencia de este mundo pasa.

Hay que tener la suficiente humildad para reconocer que somos servidores y que nuestro objetivo es, ante todo, contar con todas las fuerzas que puedan ayudar a mejorar la atención a los ciudadanos. Alcanzar el Bien Común debe lograrse trazando un camino que posibilite el entendimiento y el respeto entre las personas. No estaría mal que la dinámica de trabajo del nuevo Gobierno de municipal de Venezuela estuviera basada en este espíritu.

Por último, les dejo a los nuevos responsables políticos un párrafo para que mediten, sacado del documento antes citado. “La sociabilidad humana no es uniforme, sino que reviste múltiples expresiones. El bien común depende, en efecto, de un sano pluralismo social. Las diversas sociedades están llamadas a constituir un tejido unitario y armónico, en cuyo seno sea posible a cada una conservar y desarrollar su propia fisonomía y autonomía. Algunas sociedades, como la familia, la comunidad civil y la comunidad religiosa, corresponden más inmediatamente a la íntima naturaleza del hombre, otras proceden más bien de la libre voluntad: Con el fin de favorecer la participación del mayor número de personas en la vida social, es preciso impulsar, alentar la creación de asociaciones e instituciones de libre iniciativa ‘para fines económicos, sociales, culturales, recreativos, deportivos, profesionales y políticos, tanto dentro de cada una de las Naciones como en el plano mundial’. Esta ‘socialización’ expresa igualmente la tendencia natural que impulsa a los seres humanos a asociarse con el fin de alcanzar objetivos que exceden las capacidades individuales. Desarrolla las cualidades de la persona, en particular, su sentido de iniciativa y de responsabilidad. Ayuda a garantizar sus derechos”.

Sería interesante que nos enterásemos todos de una cosa muy sencilla: lo revolucionario, hoy en día, es leer, informarse, construir un criterio sólido con el fin de poder defender una postura u otra. Lo revolucionario es conservar lo que somos y no dejar que cualquier descerebrado con un discurso bien armado (aunque sea falso y ventajista) decida destrozar las tradiciones que hemos heredado de nuestros ancestros. Lo revolucionario es arrimar el hombro para que llegue el progreso a cada rincón de nuestras ciudades y pueblos. Lo revolucionario no es prohibir o arremeter contra lo que no es uno ni de uno. Lo revolucionario es tratar de entender lo que tenemos frente a nosotros. Es mucho más moderno intentar acomodar todas las sensibilidades, todas las realidades, en los territorios comunes. Y es muy moderno no manejar dobles morales. ¿Cómo alguien puede hablar de la calidad de vida de los hombres y animales mientras se come un solomillo sin preguntarse nada más? ¿Sólo es malo lo que vemos y no nos roza? No hace falta decir que lo que no resulta ni revolucionario ni moderno es colocar al mismo nivel a los animales y a las personas. Cada cosa ha de quedar en su sitio. No es lo mismo que mueran millones de niños en el mundo a causa de hambre o que mueran millones de pollos en las granjas para que coman las personas. Igualar una cosa y otra es, sencillamente, una majadería.

No me apetece declararme ni siquiera anti antis. Qué pereza. Lo que quiero es elegir en libertad y respetando las libertades de todos. No necesito empujones para decidir, ni votar cada diez minutos. Que no, que no.

Cuando apareció Pablo Iglesias en el escenario político español nadie quiso construir un cordón de seguridad alrededor de él o de la formación política que lidera. Si alguien levantaba la mano para decir que era simpatizante de Podemos no pasaba nada. Ni se le acusaba de ser un extremista, ni de ser malo para la sociedad española. Los simpatizantes de Podemos nunca tuvieron que ocultar lo que eran ni lo tienen que hacer ahora. Y el populismo de Iglesias es evidente, igual que lo es su extremismo de izquierdas.

Vox irrumpe con fuerza en las instituciones y se convierte en el peligro público número uno en España. Por su extremismo y por su populismo. A todo aquel que levanta la mano para decir que es simpatizante de Vox se le señala y se le califica de facha, de fascista y de loco (¡qué forma de utilizar las palabras sin conocer su significado!). Parece que tengan que avergonzarse de ser lo que son. Los políticos de otras formaciones corren para ponerse frente a un micrófono y manifestar que harán todo lo posible para librarnos de esta especie de monstruo satánico que es Vox. Como si ellos fueran grandes estadistas y defensores singulares de los españoles.

A mí no me parece que los votantes de Vox sean una banda de locos irresponsables o unos fascistas a los que haya que temer. Vox es una opción política más y punto. Si alguien piensa que los fachas de Blas Piñar son algo parecido a los votantes de Vox es que no se ha enterado de nada. Se han presentado a las elecciones como cualquier otro partido político y han obtenido los votos que han obtenido. No hay más. Tampoco me parece que sean una banda de descerebrados los votantes de Podemos. Y ya les avanzo que no voto ni a una ni a otra formación.

Me parecen igual de extremistas; igual de populistas. Y me parece una injusticia que a unos se les rían las gracias y a los otros no se les perdone una. Tener una ideología dentro de los parámetros que marca la libertad, la ley y una convivencia pacífica y sana, nunca debería ser motivo de vergüenza.

Qué aburrimiento, señores, qué aburrimiento

Cuando Chávez, Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero y Alfredo Serrano Mancilla diseñaron la política económica de la revolución bolivariana, luego, vinieron los cubanos. Maduro siguió este plan que quebrantó nuestra economía hasta arruinarla, llevando nuestras vidas a una incertidumbre que, hasta nuestra FANB contribuyó a este deslastre.

Los venezolanos, No dejamos de ser parte del juego, que habría sido mucho menos traumático con una sana alternancia que de Despeñaperros para abajo era simplemente desconocida. ¿Se avecina un cataclismo? Seguramente no será para tanto. Eso sí: es necesario afrontar lo irremediable con altura de miras. Quitar a tus muchachos para poner a los míos sería más de lo mismo. O Intercambiar las posiciones y puestos políticos.

En VeNezuela, se juega mucho. Pero este sistema pretendidamente democrático se juega aún más: su propia credibilidad. Los comicios electorales no han dejado de ser un boceto de lo que podría acontecer en esta vieja piel de toro más pronto que tarde. Pedro Sánchez y su tropa ya mostraron el otro día en Barcelona que se encuentran absolutamente amortizados. En Venezuela, Maduro está perdido y lo sostiene el brazo militar cobarde, ridículo fue cósmico, propaganda electoral gratuita para Vencer a costa de unos perniles, muy bien contabilizados y que no favoreció al pueblo carabobeño

Mientras nos interesamos por lo que hacen y dicen Pedro Sánchez y Quim Torra; mientras media España se planta frente al televisor para ver el final de un programa cochambroso en el que los concursantes se insultan y celebran sus victorias tirándose al suelo y dando unas voces más que desagradables; mientras todos siguen estupefactos ante un crimen espantoso cometido por un sujeto que bien podría ser el corresponsal del mismísimo diablo en la Tierra; Putin y Trump siguen a lo suyo, continúan repartiendo la parte del mundo que está en llamas y más les interesa. Uno dice que se va para que sea el otro el que luche por poner las cosas en su sitio porque ya va siendo hora; y el otro, de pronto, alza la mano y advierte al resto del mundo de que ya no falta tanto para que pueda estallar una guerra nuclear que acabe con el planeta entero.

Putin señala al resto del mundo para decir que no nos tomamos en serio la amenaza nuclear,  que somos una banda de descerebrados. Pero Putin, como de costumbre, olvida decir la verdad. Más que nada porque son ellos, Trump y Putin, los que firman acuerdos y desacuerdos; son ellos los que hacen y deshacen; son ellos los únicos que podrían poner el mundo del revés y no el resto de mortales. No alcanza Putin (el otro tampoco) a entender que no somos nosotros los descerebrados, que lo que hacemos es madrugar, trabajar, tratar de cuidar de nuestras familias y terminar reventados al final del día.

Y, mientras, Sánchez y Torra negociando por unos territorios que respecto a España son poca cosa, respecto a Europa casi irrelevantes, respecto al planeta un punto en el mapa sin la menor relevancia y respecto al universo nada, no son nada.

Qué pena cuando piensas sobre los que mueven los hilos. Qué pena cuando piensas sobre los que creen estar moviéndolos siendo unos pobrecitos. Qué pena y qué miedo pensar. Así a secas.

Pedro Sánchez y Quim Torra se han tomado un cafecito. Han hablado, más tarde han emitido un comunicado que no comunica nada, y han vuelto a demostrar que son políticos españoles y mucho españoles que están a una altura más que lamentable. Sánchez y Torra son españoles y mucho españoles hasta más no poder.

Sánchez quiere seguir viviendo en el Palacio de La Moncloa. Para ello cree que lo mejor es seguir engañando a los españoles. Todo lo que pueda hacer lo hará. Pero no está sabiendo leer lo que sucede y que, en realidad, está cavando su propia tumba. La reunión de ayer con ese que llama bestias a los españoles le ha costado al PSOE otro medio millón de votos. Seguro. Y a Torra, que se reúne con el jefe de las bestias para hablar sin hacer república, le va a costar otro tanto. Beneficiados, casi seguro, serán en una esquina los chicos de Vox y en la otra los de ERC. El tiempo dirá si tengo razón o no.

Estos dos políticos españoles y mucho españoles son los que más decisiones ridículas han tomado en los últimos 150 años. Han rectificado un millón y medio de veces. Chapuzas, cambios de rumbo, una política de categoría inaguantable... Representantes de una clase política que va a la deriva y no parece tener solución.

No sabemos de lo que han hablado estos señores. Lo cierto es que no hay un acuerdo firme en ningún sentido. Por no saber no sabemos ni qué ha sido eso que ha pasado. ¿Unareunión de amiguetes? ¿Una cumbre entre Gobiernos? ¿Una quedada entre lo peor de cada casa? ¿Otra chapuza más?Porque chapuceros son un rato estos dos hombres. ¡Que sí, que no, que caiga un chaparrón con azúcar y limón! Al final ha sido sí y se han tomado unas pastitas. ¡Ahora la lio diciendo una barbaridad; ahora me corto por si me aplican la ley y me destrozan el chiringuito! Chulito ahora; arrastrado después. Pero de política cero patatero. Desde luego, el bochorno que causan no tiene precedentes. Tan solo Zapatero y Mas fueron capaces de mostrar un tono político tan cochambroso.

. Son ustedes una especie de castigo que los españoles no merecen. En Venezuela, también tenemos chapuceros políticos que no tienen idea del campo político, esto, incluye a Maduro, Diosdado y Padrino

Pedro Sánchez y Quim Torra se han tomado un cafecito. Han hablado, más tarde han emitido un comunicado que no comunica nada,

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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Emiro Vera Suárez (1152 noticias)
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