Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Emiro Vera Suárez escriba una noticia?

EE.UU cerca cuerno caribeño ante confrontación comercial y de divisas

22
- +
22/08/2019 02:20 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El individualismo quedo atrás, una economía global se cristaliza en las 33 islas del Mar Caribe, algunas colonias inglesas en territorio acuático venezolano

Asidero

La economía global, amenaza al mundo financiero con un verdadero cóctel que ya tiene todos los ingredientes para atacar y contraatacar de una manera comercial, donde aquellos países que poseen deudas con los Estados desarrollados les bloquearan sus pequeñas economías para colonizarlos de nuevo. Teniendo presente las divisas que, vuelven a despertar la ira del presidente Trump, porque los chinos son expertos en esto, . Recordemos que los asiáticos asisten la parte industrial- eléctronia norteamericana al treinta, (30 %)por ciento. Donde los bancos y entidades financieras son los únicos responsables de mantener un tipo de cambio para tener un equilibrio razonable entre las naciones.

La devaluación del yuan es un arma muy poderosa que China tiene sobre la mesa. Y que se decide a usarla ahora, precisamente cuando la Reserva Federal accede a bajar los tipos de interés, hace pensar a los inversores que lo que era una guerra comercial empieza a convertirse también en una guerra de divisas, asegura en una nota el analista de IG Aitor Méndez.

Pero la contraofensiva económica de Estados Unidos, está diseñada a escala planetaria y no se circunscribe a someter a la UE a la ACTI. En paralelo, Estados Unidos está negociando una gran área de libre comercio en la zona Asia-Pacífico vía el Acuerdo de Asociación Transpacífico (ATP o TPP) en el que participan sus principales socios en América latina, así como otros países del área del Pacífico. Esa gran área tiene su correlación en el ámbito político con la Alianza del Pacífico, que se creó en 2011 pocos meses antes del lanzamiento de la CELAC, en la que México, Colombia, Chile y Perú se encuentran a la vanguardia de la defensa de la agenda estadounidense en la región.

El mayor responsable de la pérdida de la condición de potencia hegemónica de los Estados Unidos y su entrada en una fase de dominación violenta es China, que algunos teóricos ya definen como un Estado-civilización. Una China que, a partir del desarrollo de un inmenso mercado interno, y a pesar de un cierto estancamiento en el crecimiento, pues en 2014 “sólo” creció el 7, 4% (Estados Unidos creció un 2, 4%, la Eurozona un 0, 8% y Japón un 0, 2%), ya es el primer consumidor de energía del mundo y está a punto de superar el PIB de Estados Unidos.

Precisamente esa necesidad de recursos naturales para seguir creciendo hace que China haya desarrollado una política de poder blando y relaciones internacionales en las que por un lado estrecha su relación con Rusia reduciendo su vulnerabilidad energética, a la vez que establece una serie de alianzas con África y América latina para el suministro de recursos naturales clave para el desarrollo de su economía. Pero todas las relaciones económicas y comerciales están basadas en el respeto al sistema político y económico de cada país y desde luego China no tiene intención de instalar ninguna base militar en territorio africano o latinoamericano-caribeño.

Parrilla televisora del Estado Bolivariano poco informa sobre Cuenca del Caribe

Pero quizás el principal escenario donde China comienza a construir su propia hegemonía a costa de los Estados Unidos es el económico-financiero mediante la creación del Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (BAII), que junto con el Nuevo Banco de Desarrollo de los BRICS, impulsa una nueva arquitectura financiera internacional que desplace la hegemonía del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (donde la potencia del norte tiene el 17, 1% y poder de veto frente al 3, 7% chino). El BAII fue propuesto por Xi Jinping en 2013 y constituido formalmente en octubre de 2014 en Beijing con 21 países fundadores (China, India, Tailandia, Malasia, Singapur, Filipinas, Pakistán, Bangladesh, Brunei, Camboya, Kazajstán, Kuwait, Laos, Myanmar, Mongolia, Nepal, Omán, Qatar, Sri Lanka, Uzbekistán y Vietnam), pero al día de hoy ya cuenta con 57 países de los cinco continentes (34 asiáticos, 18 europeos, 2 africanos, 2 de Oceanía y 1 de América latina, entre ellos todos los pertenecientes a los BRICS) que tienen intención de formar parte, algunos de ellos estrechos aliados de los Estados Unidos como Gran Bretaña, Alemania, Francia, Arabia Saudita o Israel. El capital inicial del BAII para proyectos de infraestructura, electricidad, agua potable o saneamiento básico estará conformado por unos 100 mil millones de dólares, de los que China aportará un 49 por ciento.

China, asimismo, con sus 6 billones de dólares en reservas, según anunció en la reciente cumbre China-CELAC su presidente Xi Jinping, va a invertir en los próximos diez años 250 mil millones de dólares en América latina y el Caribe, región que ha pasado de dejar atrás en buena parte de los países el Consenso de Washington, a moverse entre el consenso bolivariano y el Consejo de Beijing.

Es más que probable que Estados Unidos y China continúen durante los próximos años incrementando una disputa a modo de guerra de posiciones en el ámbito del soft power, la combinación de disputa cultural, ideológica y diplomacia. Pero pase lo que pase en las elecciones presidenciales estadounidenses de 2019, no parece que el escenario de pérdida de hegemonía y ofensiva política, económica y sobre todo militar mediante la dominación violenta en el que está inmersa la principal potencia capitalista e imperialista del mundo, vaya a cambiar.

Deberemos seguir estudiando los escenarios que esta nueva fase imperial puede traer para América latina, que dependerán también de la correlación de fuerzas y de los gobiernos de izquierda y progresistas que se puedan mantener en las próximas citas electorales, además de la capacidad que estas fuerzas y gobiernos tengan para seguir profundizando un proceso de integración latinoamericana y caribeña no sólo en el ámbito político, sino económico, financiero, energético, tecnológico y cultural.


Sobre esta noticia

Autor:
Emiro Vera Suárez (1116 noticias)
Visitas:
353
Tipo:
Opinión
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Etiquetas

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.