Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Diasporaweb escriba una noticia?

Cementerios nucleares: el triple lenguaje oficial. Parque, almacén o cementerio ¡NO!! al cáncer, la leucemia, los glaucomas!

26/01/2010 12:12 1 Comentarios Lectura: ( palabras)

Hay muchos municipios dispuestos a nuclearizarse. La vida de Garoña ha sido para el entorno macabra aunque no se saben cifras. Lo aclaramos

En Septiembre pasado, nos metimos a profetas y adelantamos la noticia de que "Garoña" se iba a convertir en "cementerio nuclear" lo cual había dicho sibilinamente la vicepresidenta De la Vega para tranquilizar a los vecinos burgaleses del entorno. Sabíamos de sobra que España buscaba desesperadamente un "cementerio blanqueado de esos (Blanco por fuera y podredumbre por dentro, como en la Biblia), con el natural disimular para que el gallinero no se desatara. Una de las cosas que los socialistas heredaron de Franco fue el decir lo mismo con otras palabras o sea que al "cementerio" siguió la palabreja de "almacén" y hasta se le dijo biblioteca, cosa que no se había hecho ni en Chernobil.

De sobra es sabido que "cementerio nuclear es un término utilizado en ocasiones para denominar a los lugares preparados para gestionar de una forma definitiva los residuos radiactivos. Son diseñados subterráneos y en zonas de características geológicas tales que se puede asegurar que no sufrirán filtraciones de agua que puedan arrastrar isótopos radiactivos fuera del lugar. El nombre algo más técnico utilizado es el de Almacenamiento Técnico Profundo (AGP) que alude a sus características más destacables (Wikipedia).

Empezamos por nuestro reportaje publicado el 15 de julio de 2009 en esta web.

Garoña, cementerio nuclear?

Aparte de los peligros que entraña la energía nuclear en sí y los "incidentes" (léase accidentes, averías) de todas las centrales nucleares españolas incluida la vetusta Garoña (con un total de 93 "incidentes" en 2007, según el CSN (Consejo de Seguridad Nuclear), que asesora al gobierno de Madrid, todas las centrales siguen siendo seguras oficialmente.

Como sobre todo después de Chernobil, tanto los ciudadanos de a pie como múltiples entes científicos, políticos, médicos, etc… (no oficiales), pusieron en el banquillo a lo nuclear, el candidato del PSOE, señor Zapatero, hizo promesas electorales enfáticas antes del 2004 (entre ellas el cierre de la central nuclear de Garoña). Pero ganadas las elecciones se volvió un tanto amnésico porque ya en 2005 dijo sibilinamente esto... "así... tengamos un diálogo para establecer un calendario sobre el cierre de la energía nuclear". Y aunque no hubo ni diálogo ni calendario, en el 2008, se abrió un puente de escape a las lejanas "promesas", afirmando que… "nuestro compromiso es respetar la vida útil (?) de las centrales, salvo necesidades energéticas imperiosas".

Por lo visto olvidaba que Garoña produce sólo el 1, 5 % de toda la electricidad que produce España con lo cual lo de Garoña quedaba virtualmente superado: no pasaría nada si se cerraba. Alguien dijo, por el contrario (en el Congreso) que siendo muy deficitaria, España se ve obligada a importar el 78% de Francia, lo que podía justificar a Zapatero. Pero restableciendo la verdad digamos que lo contrario es lo exacto: desde 2004 España es un país exportador de electricidad y si bien entra algo de Francia para Cataluña (2.862 gigavatios en 2008, sale el doble hacia Portugal y Marruecos (vía cable submarino). Y este saldo exportador de 11.220 gigavatios no hace más que crecer y dobló el año pasado (cifras todas y muchas más publicadas en "El País"(19-06-09).

Así que sería bueno que el presidente Zapatero deje las angustias imperiosas y recuerde las "promesas útiles", si trata de ganar las próximas elecciones, pues ese es para él el problema numero uno. Lo nuclear es sólo un útil. Pero ya hay 250 intelectuales que se han proclamado por el cierre de Garoña y es improbable que voten por él.

Con motivo de una reciente campaña bien orquestada, en Burgos, exigiendo una prórroga para la segura Garoña, también con profusión de mentiras útiles, la vicepresidenta del gobierno de Zapatero, M.T. Fernández de la Vega tranquilizó a los nerviosos manifestantes en cuanto al posible paro de 1.500 tragadores que pararían si paraba Garoña. Aquí otra mentira útil: la plantilla de Garoña es sólo de 300.

Les prometió pensar en algún plan alternativo en el caso de cierre de la repetida central y ocho días después, esa misma señora desveló ante las cámaras de TV, que otra alternativa que se barajaba era la de convertir Garoña en un cementerio nuclear.

Es decir hacer exactamente lo que hizo en Argentina, el también presidente Carlos Menem. Lo disfrazó como suele hacerse desde el poder con una "Ley Nuclear". En resumen, abrió en Gastre, provincia de Chubut (Patagonia), un "repositorio" nuclear (palabra polivalente), de máxima seguridad, que captaron escandalizados, científicos, organizaciones sindicales y los olvidados habitantes de la Patagonia. En titulares de primera página los periódicos de oposición dejaron claro que Carlos Menem instalaba activamente "un basurero nuclear" internacional, no por necesidades nacionales sino como negocio cuasi personal. Pronto alguien detectó que un barco procedente de Australia cargado de desechos altamente tóxicos se dirigía a Argentina para tirar su basura nuclear en el cementerio de la lejana Patagonia.

Ahora cruzando de vuelta el Atlántico, el sólo pensamiento de un "repositorio" nuclear en Garoña, produce pesadillas y nauseas. Un basurero nuclear tan cerca de Vitoria-40 kms, Bilbao-54 kms, San Sebastián 118 kms e Iruña -133 kms con una población de dos millones de seres humanos en el gran entorno de 200 kms (no en la Patagonia) no sólo es un peligro sino una amenaza, se apruebe o no. Y nos basamos en lo dicho por la citada e importante señora. El sólo pensamiento de una alternativa como la barajada en Madrid, es un delito grave, aunque el pensamiento no delinca.

El primer síntoma grave. La contaminación del Ebro

El río Ebro ya polucionado con un vertido de 400.00 litros de agua contaminada por la radiactividad siendo las emisiones de gases nobles radiactivos 60 veces superiores a los límites "legales" permitidos es algo increíble. Además el río Ebro soporta en su paso por Tarragona hasta quince puntos de vertidos altamente tóxicos. Un informe del CSIC-Consejo Superior de investigaciones Científicas-y la Universidad de Barcelona concluye que ello provoca la acumulación de entre 200.000 y 360.000 toneladas, lo que convierte al Ebro en una de las cloacas más contaminadas de la península ibérica. Los ecologistas denunciaron que la empresa "Ercross" ha vertido 300.000 toneladas de residuos radiactivos en este río. Hay más detalles que no caben en el espacio que nos ofrece "Globedia"

En las zonas de influencia de Garoña se señala un anormal índice de cánceres y una severa tasa de mortalidad por leucemia en la población de 0 a 24 años. Nos remitimos al estudio realizado (de 1999 a 200l) por la Unidad de Cáncer del Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III, estudio que "Diáspora" pone a disposición de los usuarios.

La gente ha olvidado Chernobil y sin embargo en España se ha elegido la misma senda. Las energías alternativas son la única solución

Y es que los residuos radiactivos son el punto débil (no resuelto) de la industria nuclear del estado español y de muchos otros. No existen en España lo que se conoce como ATC (Almacén Transitorio Centralizado, popularmente conocido como "cementerio nuclear", donde se "almacena" el combustible irradiado, al extraerlo del núcleo del reactor. Cada Central almacena sus propias toneladas de residuos altamente radiactivos en las piscinas de combustible, todas ellas saturadas. El único cementerio es el de El Cabril, a donde llegan a diario uno o dos camiones de desechos (procedentes de nueve reactores nucleares, entre ellos el de Garoña). En total 2.000 toneladas anuales. Simboliza una estrategia de hechos consumados impuesta por los diferentes gobiernos centrales, desde 1992. Las filtraciones han sido denunciadas por grupos ecologistas.

Del AGP-Almacén Geológico Profundo-casi ni noticia. Llegará hacia el año 3.000. ¿Entonces cuál es la solución?. Llamar a Obiang o a otro dictador africano y firmar un convenio con él para arrojar los vertidos tóxicos en sus costas. Pero eso resulta muy caro.

Claro que el gobierno ha terminado por adoptar una solución africana en España misma, ya que el intento de establecer un "cementerio legal" en Zamora, Guadalajara, Nombela, Yebra, Almoguera, etc… fracasaron, tenazmente rechazados por los pueblos. Pero ahora la provincia de Huelva es Guinea o el Congo para algunas centrales...

Desde hace unos tres años, los vertidos radiactivos se acumulan en un cementerio extralegal a sólo 500 metros de Huelva. En las balsas onubenses se empezó por verter miles de toneladas contaminadas radiactivamente (Cesio-237 incluido) procedentes del grave accidente de la planta de Acerinox en 1998. ¡Era caso de urgencia!. Eso hizo del lugar un cementerio de hecho y anualmente se vierten 2´5 millones de toneladas de fosfoyesos, ácidos débiles, residuos tóxicos cargados de metales pesados (arsénico, cadmio, plomo y de naturaleza radiactiva procedentes de las Minas de Rió Tinto. Según datos del Consejo de Seguridad Nuclear, la zona presenta una radiactividad de más de 3.500 veces de lo permitido por las leyes. Pero ese ente dependiente de la Junta de Andalucía se cruzaba de brazos al principio y luego emitió un comunicado diciendo que la alta incidencia de cáncer en Huelva, la mayor de España y probablemente de Europa excepto Chernobil, se debía a "los malos hábitos de los onubenses" y concretaba, "..."es decir al tabaquismo, aunque habría que incluir el intenso tráfico rodado de toda la zona".

¿Macabro?. No, si se tiene en cuenta que "Spain is different" como lo proclamó hace años el ministro de Turismo, Fraga Iribarne. Aquí todo es posible.

*****

Seguimos por el mejor reportaje que hemos encontrado hoy tomado del periódico "Qué"

Por fin se aclaró el gran montaje informático que se había cocido en Madrid durante meses y hasta años en torno a la Central Nuclear de Garoña. El PSOE, con el presidente Zapatero a la cabeza, conjugó el verbo "cerrar" en todos los tiempos, con interrogantes, vidas útiles y máxima seguridad, todo ante prensa y TV, docenas de veces y su Ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián "furioso anti-nuclear" sirvió de opositor "útil" durante el tiempo que duró el show.

¿Disensiones internas en el PSOE por eso?. No sean ridículos. Los "que saben" y conocen la habilidad de esos señores como montadores sabían desde el principio que Garoña no se iba a cerrar, de ninguna manera. Nuclenor no lo quería, y basta.

Su coro de acompañamiento cooperó bien en toda esa trama, incluyendo el CSN (Consejo de Seguridad Nuclear), el Foro y el Director de Garoña, etc… poniéndose algunos en posturas de sobra inalcanzables, para que la prórroga de sólo unos pocos años, se aceptara con sabor a triunfo de Zapatero y así lavar los pecadillos veniales de promesas hechas por cumplir en vísperas de elecciones.

Los pueblos en España son antinucleares desde Chernobil. El miedo al cáncer supera las más tentadoras ofertas de un cementerio nuclear

También hablaron del futuro de los obreros de la Central, que si se cerraba, irían al paro, manejando cifras de mil quinientos futuros parados cuando "Diáspora" estableció que eran alrededor de 300 los de plantilla, los potencialmente afectados. Entró en escena la vicepresidente Fernández de la Vega, quien dijo que el gobierno buscaría algún plan de alternativas y no les dejaría solos y mencionó, por primera vez, de otros trabajos posibles en Garoña mismo tal como un almacén de residuos que se podía establecer allí.

En realidad el CSN o la autoridad competente de turno había encontrado lo que buscaba con ansiedad en toda España: un lugar para convertirlo en cementerio de residuos nucleares en palabras menos alarmantes, un ATC (Almacén Transitorio Centralizado de Residuos), similar al de El Cabril que ya está hipersaturado y es peligroso. Instalaciones o mejor dicho emplazamientos de ATC, los han buscado con ansiedad las autoridades nucleares españolas en Zamora, Guadalajara, Nombela, Tebor, Almoguera, etc, etc... en vano. Los pueblos no los quieren y los pueblos son antinucleares desde Chernobil. Y ni los alcaldes pueden contra ellos. El miedo al cáncer supera las más tentadoras ofertas.

Hemos hablado mucho de Garoña en la red y nos remitimos al reportaje publicado antes del desenlace, en portada, vaticinando lo que venía detrás: un cementerio nuclear, el más peligroso de los monstruos atómicos, que lleva sobre su lomo basura atómica y circula a diario por carreteras buenas y malas, con su carga letal desde las centrales españolas hasta el cementerio. Cien gramos de esa mercancía perdida o derramada por accidente en carretera podría significar la radiación de un pueblo entero como en el desastre de Palomares hace ya años, que sigue irradiado y lo estará dentro de cien años.


Sobre esta noticia

Autor:
Diasporaweb (1369 noticias)
Visitas:
17441
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

×
¿Desea borrar este comentario?
Borrar
0
+ -
Responder

Gilwellian (27/01/2010)

Si alguien piensa que se montan centrales nucleares en la CEE sin cumplir requisitos de seguridad para fastidiar a la gente, siguen acompañando a los pajaritos en las nubes. Prefiero una nuclear que una presa que se cargue todo el entorno e inunde pueblos y valles, eso si es una catástrofe. La mente fría y veamos los pros y contras de cada caso y cada pueblo, lo que es bueno para unos puede no serlo tanto para otros.