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Las catacumbas de París, una visita inquietante

17/05/2009 20:16 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Seguro que el visitante ha pensado en huir de los lugares excesivamente turísticos y descubrir otros aspectos más curiosos de la ciudad de la luz. A pocas paradas de metro del centro descubrimos uno de los tesoros más misteriosos y enigmáticos de la historia de Francia.

Todo comienza al frente del sobrio edificio de la plaza de Denfert-Rocherau. Tras comprar la entrada, uno desciende a lo largo de los 130 escalones en forma de escalera de caracol y de pronto comprende porqué la visita no es apta para claustrofóbicos. Las catacumbas, erigidas a lo largo de interminables galerías de minas de roca caliza, esconden mucho más que lo que el turista espera en un principio. Y es que a pesar de ir bien mentalizado es imposible no ceder ante el impacto de los millones de huesos apilados a lo largo de los 300 kilómetros de lúgubres pasadizos. 

A finales del siglo XVIII los cementerios de París rebosaban de cadáveres, y se tomó la acertada decisión de trasladar la mayoría de los restos a las antiguas minas de piedra caliza de las afueras de la ciudad. El primero en aplicar esta medida fue el cementerio de Saints Innocents, en el barrio de Les Halles, que tras 10 siglos de enterramientos había provocado una grave infección que se extendía por todo el distrito. El traslado de los huesos duró quince meses, y se realizaba durante la noche siendo ornamentado con un fastuoso ceremonial religioso. Después, otros cementerios de la ciudad decidieron imitar el ejemplo, sobre todo cuando pocos años después, el estallido de la Revolución Francesa cubrió de cadáveres la ciudad de París. De hecho, se cree que en el osario reposan los restos de personalidades como Robespierre o numerosos miembros de la corte de Luis XVI, los cuales fueron a parar allí de forma anónima. Sea como fuere, lo cierto es que el pequeño recorrido al que puede acceder el visitante comparado con la enorme extensión que se extiende bajo la ciudad, impresiona sin necesidad de enterramientos ilustres. Tibias y cráneos formando dibujos en forma de grecas, tapices o incluso corazones, todos ellos apilados en forma de muralla y bajo una iluminación tenue, sorprenden al intimidado visitante. 

 

Las catacumbas, inmortalizadas por el cine o la literatura gracias a autores como Victor Hugo o Umberto Eco acogen en la actualidad los restos de cerca de 6 millones de parisinos y han sido objeto de muchas informaciones inquietantes. Es sabido que a lo largo de su laberinto de pasadizos, no hace mucho que se celebraban misas de carácter satánico, y por eso las autoridades parisinas decidieron acotar el tramo visitable así como extremar la vigilancia del lugar. A pesar de ello, es posible acceder a ellas a través de entradas secretas procedentes de alcantarillas o pasadizos de metro. Gracias a esto, durante la Segunda Guerra Mundial la Resistencia utilizó el sistema de túneles para muchos de sus movimientos durante la ocupación y de la misma manera, el ejército nazi construyó un búnker en la zona del barrio 6. 

Durante la Segunda Guerra Mundial la resistencia utilizó el sistema de túneles para muchos de sus movimientos durante la ocupación

Son datos que en algunos casos responden a la rumorología, pero que en otros están claramente contrastados, tal y como se aprecia en la exposición previa que el visitante contempla antes de la bajada a las catacumbas. Para no tener ningún problema, conviene saber que tocar cualquiera de los huesos está terminantemente prohibido, y que la ruta, la cual tiene una duración de hora y media se debe realizar bajo el más estricto silencio. Es posible realizar fotografías, siempre y cuando no se tomen con flash y es preferible contar con alguna prenda de abrigo, ya que a pesar de realizar la visita en verano, la temperatura de la cueva no supera los 14 grados.

 

 

Catacumbas de París

1, avenue du Colonel Henri Rol-Tanguy

75014 Paris

Metro Denfert-Rochebau,  Buses: 38 y 68

 

Precio de la entrada: 8 euros (reducida a 4 euros para estudiantes y niños gratis siempre que vayan acompañados).

Horario: de 10 a 16.30 de martes a domingo.

 

 

 


Sobre esta noticia

Autor:
Agatha Miller (18 noticias)
Visitas:
17056
Tipo:
Reportaje
Licencia:
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