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Las 438 muertes de Fidel Castro

28/11/2016 17:20 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

"La obsesión con Castro: Operaciones Encubiertas de Estados Unidos contra Cuba", es uno de los libros que cuentan los intentos de la CIA por deshacerse de Fidel Castro. El hecho de que no lo lograran marcó una época en la historía de America

Desde que el sargento Fulgencio Batista en marzo 1952 se hizo con el poder, suspendió elecciones y se sentó en el sillón de mando, Fidel Castro se hizo resistente. Es curioso que el presidente Truman reconociera de inmediato su régimen. Cuba fue admitida como miembro de OEA (Organización de Estados Americanos). Fidel Castro recién graduado como licenciado en Derecho y otros ahora revolucionarios, decidieron asaltar el Cuartel Moncada, baluarte de Batista y lo hicieron el 26 de julio de 1953. Fue una de sus locuras, Fidel, lideraba el grupo que dejó atrás 76 hombres sin vida, de su compañeros, y todos los demás fueron apresados. Entretanto un "ejército rebelde” montado por la CIA dio un golpe de estado en Guatemala, al presidente constitucional Jacobo Arbenz, y el gobierno de los golpistas, también fue reconocido por Washington. América Latina con el dictador más sangriento, Rafael Leonidas Trujillo, en la República Dominicana y el general Pérez Jiménez, en Venezuela, iba camino de ser un juguete en manos de la CIA.

En mayo de 1955 el sargento Batista, considerando su silla presidencial segura, liberó a los asaltantes del Moncada y los exilió a México. Fidel Castro con su hermano Raul, Ernesto Che Guevara y otros  79 compañeros como Cienfuegos... pronto empezaron a conspirar contra Fulgencio Batista. Fidel Castro y sus simpatizantes de México, pronto a bordo de la canoa-lancha granma desembarcaron en Cuba, y se refugiaron en la Sierra Maestra, desde donde iniciaron una guerra de guerrillas. A los rebeldes pronto se les unió el periodista Herbert Matthews que les ayudó a establecer contactos para preparar un asalto a Batista, que recibía armas de Washington.

En la lucha murio  el lider de la Federación Universitaria de Cuba, José Antonio Echeverría y Frank País, uno de los mandos del ya Movimiento 26 de julio. El presidente Eisenhower y su administración ayudaban a Batista. Aunque oficialmente eran neutrales, le enviaban material y hombres bien entrenados, pero un intento de elecciones, con los cartas marcadas, con Batista como candidato. Eisenhower, en diciembre de 1958, al ver el imposible triunfo de Batista, le ofreció un exilio dorado en Daytona Beach(Florida) dejando en Cuba una junta provisional, bajo el patronazgo del Departamento de Estado. Imposible.

Fidel no lo aceptó y el 1º de enero de 1959 las fuerzas comandadas por el Che Guevara tomaron Santa Clara y los castro entraron en Santiago de Cuba y Batista huyó a la República Dominicana aceptando el exilio que le ofrecía su amigo Trujillo. Se puede decir que éste es el principio de la historia.

Washington tuvo que reconocer el gobierno cubano, bajo la presidencia de Manuel Urrutia. El embajador norteamericano E.T. Smith renunció, y Eisenhower pensó que la única salida era liquidar a Fidel Castro. Los revolucionarios juzgaron a los criminales de guerra de Batista y desde ahí nadie se atreve a juzgar a Fidel Castro, excepto Eisenhower empeñado en su fin. En febrero, un ciudadano norteamericano inauguró la  larga lista de las muertes de Fidel, los atentados.

Allen Mayer, en un pequeño avión y con armas ad hoc, estuvo a punto de conseguir su objetivo, pero fue detenido cuando tenía en la mirilla de sus fusil telescópico a Fidel.

Durante décadas, los intentos de asesinato al líder cubano fueron objeto de innumerables análisis y especulaciones, hechos difíciles de comprobar que sin embargo sirvieron para agrandar su perfil y exacerbar las diferencias entre la isla y Washington, aparte de la ocupación de la base naval de Guantánamo que quedó en manos norteamericanas. Castro se apoderó de la Compañía de Teléfonos y desmanteló todos los casinos, casas de juego, todo el montaje de corrupción que había atraido a Cuba a miles de “turistas” norteamericanos durante años.

Pronto, la policía de Fidel supo que había un plan para terminar con su vida, liderado por Rolando Masferrer y Ernesto de la Fe, éste había sido ministro de información de Batista. Tenían un ejército privado que habían sido los “contras” en la Sierra Maestra. El “26 de julio” quiso poner gorilas para proteger a su líder, pero éste los rechazó. Sus dos ejecutores lograron huir a Miami. El director del FBI, Edgar Hoover se hizo cargo, con Richard Bissell como jefe de operaciones encubiertas. Pronto se supo que el mago del crimen, SAM Giancana tenía la misión de asesinar a Castro y  se supo de la existencia del Slect Intelligence Comimitte o Assassinations, que había reclutado a una figura de los bajos fondos, Robert Maheu para controlar a su personal en que figuraban el gangster John Rosseli, Santos Traficante, con base en Miami.

 

Uno de los hombres que estuvo encargado de su seguridad, el exjefe de inteligencia Fabián Escalante, escribió un libro en el que detalla 634 maneras en que intentaron matar a Fidel.

Y un documental británico de 2006, producido por Channel 4 y llamado "638 Ways to Kill Castro", explicó casos que van desde "cigarros explosivos hasta mujeres fatales". Así mismo analizó los motivos que pudieron haber tenido tanto la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) como algunos exiliados cubanos para matar a Castro.

Antes de terminar su mandato, Eisenhower, declaró el primer embargo a Cuba, aplaudida por el vicepresidente Nixon, candidato republicano después, que describió la medida como una “aal-out quarantine” desde el punto de vista económico, político y diplomático. El candidato demócrata John F. Kennedy hizo un llamado a los “fighters for freedom” (luchadores de la libertad) para una acción conjunta que tenía como telón de fondo una invasión a Cuba.

A través de su amiga Judith Campbell, Kennedy conectaba con Sam Giancana, que trabajaba en Miami y tenía como primer objetivo eliminar a Castro durante la invasión, que se mantenía en secreto. Aunque los vuelos a gran altura del avión U-2 que había organizado Eisenhower hacían prever que Estados Unidos fraguaba algo gordo. En la Asamblea General de las Naciones Unidas se denegó una petición en pro de un debate sobre Cuba respaldada por la Unión Soviética a la que Fidel Castro se había acercado. Al convertirse John F. Kennedy en presidente hizo una llamada al diálogo que fue abortado por Allen Dulles, director de la CIA que tenía bajo su mando al consejero de Seguridad, McGeorge Bundy y a Sidney Gottlieb, nuevo jefe de servicios técnicos encargados de experimentación con drogas, quien pensaba en que alguien del programa sería capaz de inventar algo para terminar con Fidel Castro. Desde entonces son las cajas de cigarros de puros contaminados con toxinas botulímincas, que le hicieron llegar a la casa de Fidel, pero por razones que no se sabe, Castro no picó.

Los sabotajes a Cuba fueron diarios y contínuos, cortes de electricidad, atentados con bombas y la organización en Miami de exiliados fundó el Frente Democrático Revolucionario y el MRP, preludio de una intentona. Y el escritor estrella Arthur Schlesinger, escribió un “white paper“ urgiendo a terminar con un satélite de la Unión Soviética. La administración Kennedy estaba dividida sobre como salirse del problema de Cuba y si una invasión militar sería o no violar la Carta de lo OEA (Organización de Estados Americanos).

Por lo visto ganaron los partidarios de una acción militar. El 15 de abril de 1961 aviones de bombardeo B-26 machacaron algunas instalaciones en La Habana y Santiago. Fidel Castro denunció que procedían de Nicaragua y estaban pilotados por aviadores pagados por la CIA. El embajador Adlai Stevenson decía que eran aviones pilotados por desertores de la aviación castrista. El 17 abril, una voz de Radio Sswan, de la CIA anunció que había comenzado la batalla de la liberación de Cuba. La Brigada 2.506 formada por unos 1.200 hombres estaba ya desembarcando en la Bahía de los Cochinos, comandados por el agente de la CIA Grayston Lynch. Castro decretó la alerta general en momentos en que dos buques, el Houston y el Río Escondido, cargados de armas y algunos vehículos pesados, descargaban su artillería para consolidar la operación. Cuatro pilotos de los B-26 fueron abatidos y se reveló en seguida que eran pilotos norteamericanos profesionales.

72 horas después Fidel Castro anunció que la invasión había fracasado. Los exilados cubanos viajaron a Washington tratando de que fuerzas regulares de los Estados Unidos, se comprometieran a una invasión formal con barcos y lanchones de desembarco, marines, etc. Pero por lo visto Kennedy no se atrevió, lo cual fue un agravio del exilio cubano contra los Kennedy que ha durado 40 años.

Kennedy encargó al general Maxwell Taylor que encabezara una comisión que investigara el porque fracasó la invasión. El secretario de prensa de la Casa Blanca cargó sobre los hombros del presidente el fracaso de la operación.

En Estados Unidos, uno de los documentos más importantes sobre el tema se enfoca específicamente en la primera etapa de gobierno de Castro.

Varios de los supuestos intentos de asesinato incluían cigarros puros sin los que Fidel Castro no podía pasar. Uno de estos supuestos intentos de asesinato incluía un cigarro explosivo, otros cigarros envenenados. Pero la operación tan repetida que reveló que la CIA no tenía demasiada imaginación.

Un informe de 1975 de un comité del Senado -el Comité Selecto para el Estudio de las Operaciones Gubernamentales Respecto a las Actividades de Inteligencia, más conocido como el Comité Frank Church un hombre justo- encontró "evidencias concretas de al menos ocho complots involucraban a la CIA para asesinar a Fidel Castro entre 1960 y 1965", y los denunció con todo detalle.

Entre los métodos que figuran en el documento están los mencionados arriba, aunque el comité aclara desde un comienzo que algunos de esos complots ni siquiera superaron la fase de "planeación y preparación".

El informe, llamado "Supuestos complots de asesinato que involucran a líderes extranjeros", también analiza en gran detalle hasta qué punto las autoridades de Washington autorizaron o sabían de estos planes, incluyendo varios presidentes del país, como Truman, Eisenhower, Kennedy y Nixon.

En su libro "La obsesión con Castro: Operaciones Encubiertas de Estados Unidos contra Cuba", el periodista Don Bohning cuenta que con la llegada de Castro al poder, en el primer día de 1959, Estados Unidos comenzó a sentir la Guerra Fría demasiado cerca de su territorio.

La Bahia de Cochinos marca la división del exilio cubano con la empobrecida Cuba

"La Guerra Fría y la amenaza comunista que planteaba no podían verse más en la forma abstracta de un lugar lejano; estaban en la puerta de Estados Unidos", escribía.

Así pues, "Estados Unidos recurrió a una desestabilización económica y política, propaganda, manipulación, sabotaje y complots de asesinato para retirar" al entonces joven líder cubano.

Bohning, como casi todas las fuentes norteamericanas consultadas por BBC Mundo, apuntan al documento del comité del Senado para entender los planes de Washington.

El comité resalta que desde el comienzo, la CIA trató de asesinarlo, desestabilizar su régimen, sabotear sus discursos, llenar un estudio de televisión con químicos que producen efectos similares al LSD, impregnar como hemos dicho, sus cigarros de sustancias venenosas o desorientadoras y hasta llenar sus zapatos con sales que desprenderían su barba.

Según el comité, en 1960 se registró el primer intento contra la vida de Castro patrocinado por la CIA.

Un cubano que se había ofrecido a ayudar a la CIA con inteligencia comentó que probablemente podría entrar en contacto con Raúl Castro, por lo que las autoridades estadounidenses contemplaron la posibilidad de "organizar un accidente" y ofrecieron 10.000 dolares por el trabajo terminado.

No obstante, poco después de que el cubano aceptara el caso, llegaron órdenes de abortarlo.

Hemos encontrado evidencias concretas de al menos ocho complots que involucran a la CIA para asesinar a Fidel Castro entre 1960 y 1965.

Según se lee en actas del Comité del Senado de EE.UU. de 1975, el primer intento fallido no frenó a las autoridades en nuevas operaciones, pensando con más detalle en cómo deshacerse de él.

Entre sus métodos incluyeron, un bolígrafo con una aguja hipodérmica casi invisible y el reclutamiento de "figuras del bajo mundo", que ya Kennedy y Edgar Hoover habían ensayado.

Además, como tambien se ha dicho, en abril de 1961, unos 1.500 exiliados cubanos entrenados y financiados por la CIA fracasaron en la fallida invasión de la bahia de Cochinos, que distanciaron al exilio cubano de Kennedy porque éste se negó a ampliar la operación y lanzar a los marines masivamente.

Todo se vio afectado repentinamente por el asesinato de Kennedy, en noviembre de 1963. Hay que observar que Fidel Castro cuando se enteró de la muerte de Kennedy dijo: “Es lamentable, que pena”. Pero de todas formas la CIA inventó una historia tratando de involucrar al régimen de Castro en el asesinato. Decía que el asesino solitario de Kennedy, Lee Harvey Oswald, había estado en Cuba recientemente y obedecía ordenes del régimen cubano.

Con la muerte de Kennedy y la toma de juramento de Lyndon Johnson, las actividades encubiertas comenzaron a languidecer oficialmente. Aunque no impidieron la acción repetida y continuada de los exiliados cubanos en Miami que se estaban haciendo ricos con las mismas actividades, juego y prostitución, que durante el régimen de Fulgencio Batista.

La administración de Johnson mostraba poco entusiasmo a medida que la atención se centraba en otros frentes a nivel mundial, como la guerra de Vietnam.

Pero haciendo un balance resulta que durante las presidencias de Reagan, Nixon, Johnson y Carter hubo la mayor cantidad de atentados contra la vida de Fidel Castro que en la presidencias anteriores.

Bohning explica que la confrontación directa con la Unión Soviética durante la crisis de los misiles se volvió cada vez menos probable después de la entrevista de Khrusev y Kennedy. Y Estados Unidos se dio cuenta de que estaba todavía lejos de lograr su objetivo de derrocar al régimen cubano.

Así mismo, el mencionado comité del Senado calificó el asesinato de "incompatible con los principios americanos" y los medios y el público se desinteresaron en esas actividades.

Finalmente, el presidente Gerald Ford firmó en 1977 una orden ejecutiva para prohibir que los funcionarios del gobierno participaran en asesinatos políticos.

El exlíder soviético Mihail Gorbachov afirma que Fidel Castro dejó ‘una profunda huella en la historia humana’ y lo alaba por combatir a EE.UU.

"La mayor justicia divina le juzgará, pero pero una vida como la de Fidel Castro ha dejado una huella profunda en la historia de toda la humanidad y en las mentes de las personas, para después irse. (…) Es una persona magna, una personalidad única", dijo al saber su muerte,   el último presidente de la extinta Unión Soviética (URSS), Mihail Gorbachov en una entrevista con la radio Govorit Moskva.

En este sentido, aplaudió la figura del fallecido líder cubano en su lucha contra el colonialismo y el bloqueo y resaltó que Castro con su resistencia ante EE.UU. logró que la isla se desarrollara de manera independiente, aunque difícil..

"Fidel plantó cara y preservó a su país durante los momentos más crueles del bloqueo americano y con una colosal presión encima. Aun así, pudo sacar a su país de este bloqueo para guiarlo por el camino del desarrollo independiente", aseveró el expresidente soviético

Incluso ahora hay preguntas que deben ser respondidas, decisiones que deben ser explicadas, "hechos" que deben ser corregidos, lecciones que deben ser aprendidas e información que debe ser revelada sobre la guerra secreta contra Castro.

En el documental 638 formas para matar a Castro cita los números exactos de complots que, asegura, descubrieron sus agentes bajo cada presidente estadounidense:

38 bajo Eisenhower

42 bajo Kennedy

72 bajo Johnson

184 bajo Nixon

64 bajo Carter

197 bajo Reagan 16 bajo Bush padre, director de la CIA.

21 bajo Clinton.

Ahora ha bajado el telón sobre este escenario de la vida de Fidel Castro. Lo único que se puede decir que con sus tremendos errores y su resistencia ante el poder de sus vecinos Fidel logró cambiar por completo el panorama de una America Latina totalmente incapaz de enfrentarse a nadie.


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