Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Roberto Díaz Ramírez escriba una noticia?

La última bufonada de Alan García

06/05/2011 02:11 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El pueblo de Perú, cuya máxima representación ante la comunidad internacional es el presidente Alan García, no gana para vergüenzas, pues al más puro estilo del ex mandatario mexicano de triste memoria, Vicente Fox, el peruano prácticamente pensó: "Ya hoy hablo libre, ya digo cualquier tontería"

<a href="http://www.flickr.com/photos/27672140@N03/3415988738/" mce_href="http://www.flickr.com/photos/27672140@N03/3415988738/" target="_blank">bazylek100</a> via Flickr

El pueblo de Perú, cuya máxima representación ante la comunidad internacional es el actual presidente Alan García, no gana para vergüenzas, pues al más puro estilo del ex mandatario mexicano de triste memoria, Vicente Fox Quesada, el peruano prácticamente pensó: "Ya hoy hablo libre, ya digo cualquier tontería, ya no importa. Ya. Total, yo ya me voy", al referirse a la captura y muerte de Osama Bin Laden, terrorista ejecutado por militares estadounidenses, en Abbottabad, a 65 kilómetros de Islamabad, capital de Pakistán.

Y es que cortado con la misma tijera que el boquisuelto Fox Quesada, el pasado primero de mayo, resulta que Alan García, hablando en plan de bobalicón extremo, afirmó que el primer milagro de Juan Pablo II, beatificado el domingo 30 de abril, en la Ciudad del Vaticano, fue "extirpar la encarnación demoníaca del crimen y del odio", como si la misión de vida del nuevo beato, casi casi elevado a Santo por sus aún escasos milagros, fuere aplicar la pena de muerte en la Tierra, así sea en contra de Bin Laden, junto a George Bush, uno de los mayores asesinos de la historia moderna.

Con la segunda vuelta de las elecciones presidenciales peruanas a la vuelta de la esquina, en donde compiten por el trono de Palacio Nacional el ex militar Ollanta Humala y la legisladora Keiko Fujimori, hija del ex presidente Alberto Fujimori, hoy en prisión por corrupción y flagrante violación contra los derechos humanos, el mesianismo de Alan García lo auto exhibe en toda su calidad moral, bastante escasa, a juzgar por su irracional, impúdica y sacrílega declaración, hecha a raíz de la muerte de quien fuera el hombre más buscado del mundo.

Independientemente de que la beatificación de Juan Pablo II se ha dado a las carreras y pudiera decirse que hasta sobre las rodillas, como si fuera cuestión de vida o muerte el elevarlo a las alturas celestiales, la realidad es que, en caso de poseer el grado de Santidad que recién le ha adjudicado el Papa Benedicto XVI, desde El Vaticano, esta calidad no le alcanza para convertirse en el Vengador de Dios, como si éste, Dios, lo ocupara para tal encargo.

A juzgar por lo que ha expresado el mandatario de Perú, ese es el nuevo trabajo de Juan Pablo II, dislate presidencial incaico que no hace sino recordarnos que los políticos están cortados con la misma tijera, de ahí que la estrechez de miras de Alan García no sea rara, aunque sí bastante molesta a los ojos de los creyentes católicos, dada la reverenda estupidez que fue dicha nomás porque tiene boca y porque, como el también populista Vicente Fox, el aún mandatario de Perú nació igual de bocón y ha de estar pensando: "Ya hoy hablo libre, ya digo cualquier tontería, ya no importa. Ya. Total, yo ya me voy".

Así las cosas, queda bastante claro que no, que en la muerte de Osama Bin Laden no existe milagro alguno "juanpablense". Es tan simple como que la Operación Gerónimo se planeó, se decidió y se siguió desde la Casa Blanca, con Barack Obama a cargo, a 11 mil 378 kilómetros de Islamabad, capital de Pakistán y no desde El Vaticano o desde algún atrio de iglesia en donde Juan Pablo II ya habrá decidido instalarse para distribuir los milagros concedidos, a intercesión suya, por Dios.

"Se ha hecho justicia", sentenció Barack Obama en un mensaje a enviado a los estadounidenses y al mundo, al informar que Estados Unidos mató al líder de Al Qaeda, "un terrorista que es responsable de la muerte de miles de hombres, mujeres y niños", motivo por el cual se ordenó su ejecución sumaria, a manos de los US Navy Seals, que cumplieron con el encargo de su Comandante en Jefe, justo cuando Osama menos se lo esperaba.

<a href="http://www.flickr.com/photos/9883601@N03/3215452887/" mce_href="http://www.flickr.com/photos/9883601@N03/3215452887/" target="_blank">Congressman George Miller</a> via Flickr

Esto es tan simple como lo siguiente: a Bin Laden se le aplicó una suerte de justicia terrenal, a contracorriente del derecho internacional, entremezclada con venganza al estilo del Salvaje Oeste norteamericano, siempre con el respaldo del "todopoderoso Obama", mas no del milagroso beato Juan Pablo II y podría decirse que esto es lo malo del eficaz Operativo Gerónimo, porque ni tiempo le dieron de sufrir, aquí en la Tierra, al hombre más odiado por estadounidenses y no pocos habitantes del resto del mundo.

Pena le debería dar a Alan García, ese boquisuelto presidente de la hermana República del Perú y sus 29 millones 165 mil habitantes, quien ya se va y, quizás por eso, se está esmerando en decir puras tonterías, avergonzando así al pueblo inca que, seguramente, piensa que lo mejor del actual mandatario está por venir: esto es, su salida de la Casa de Pizarro, Palacio Nacional ubicado en la Plaza Mayor de Lima, ciudad capital.


Sobre esta noticia

Autor:
Roberto Díaz Ramírez (122 noticias)
Visitas:
3290
Tipo:
Opinión
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.