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Bous al carrer: ¿maltrato light?

11/05/2009 23:52 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

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Un cohete, como el famoso chupinazo de las conocidas fiestas de Pamplona, y un gran vocerío son los indicadores de que empiezan los toros; en este caso, dentro de mi propia experiencia, una jornada de los denominados"bous al carrer".

Así se indica en muchos de los pueblos del territorio español y concretamente en el litoral valenciano, que se procede a la suelta de la respectiva vaca brava o morlaco de turno.

Barreras, carafales y rateras adornan el lugar indicado del pueblo que por unos días se convertirá en una "plaza", en un improvisado "ruedo" (aunque no se vean muchos capotes ni trajes de luces ni se acabe con la vida del astado).

Los bóvidos son transportados en camiones y llevados al pueblo en cuestión, descargados dentro de una estructura de hierros y vallas que hace las veces de corral con la idea de que según avance la jornada, puedan ir separándolos y llevándolos al lugar donde serán recibidos por el ansioso gentío que espera disfrutar de sus carreras calles arriba calles abajo.

El animal derrote tras derrote (cuanto más agresivo sea el animal una vez soltado, mucho mejor…"más bueno es el toro") alegra a los vecinos y a la gente que se atreve a "torearlos", a provocarles tras las barreras o rateras- estructuras donde las personas se introducen al estar protegidas por barrotes de hierro separados a una anchura suficiente que permita entrar un cuerpo humano pero que imposibilitan la entrada del bóvido-…

Los topetazos contra las barreras o hierros son frecuentes respuestas a todo tipo de provocaciones entre las típicas de esos dias destacan los berridos como "uee uee", "toroooo"…

Una vez los encargados de traer a los toros consideran que el animal ya ha dado todo lo que debía dar…es de nuevo devuelto al corral para ser sustituido por otro que hará las mismas funciones que su hermano.

Antiguamente-menos mal-en este tipo de eventos festivos, se veían largos palos adornados en su punta con un gran clavo o pincho…

Hoy, en los tiempos tan modernos que nos ha tocado vivir, luce mucho más una especie de varilla simple, que acaba en dos puntas por las que se conduce la electricidad….Ambos juguetitos son para alegrarle la tarde al toro, "animarlo", darle unas buenas palmaditas en el lomo y decirle…"venga majete, corre un poco más, saca tu carácter, demuestra lo que vales, que la gente espera ver mucho más de ti…" Vamos para enfurecerle, cabrearle para que embista a todo objeto que se ponga por delante. ¡¡Así sí sería un buen toro!!

Ni que decir tiene…las patadas, varazos, lanzamiento de botes…que de vez en cuando recibe el animal al pasar por la barrera. Pero claro, "eso no pasa nada…que estos animales tienen la piel muy gruesa y fuerte".

Lo mejor de todo, el plato fuerte, llega con el denominado "bou embolat". Aquí a un toro se le colocan en sus astas unos enganches de hierro que dan sopoerte a bolas de gasolina o de otra sustancia inflamable para que ardan durante su estancia en la plaza. Para ello el animal previamente ha sido ya decorado con tal armatoste en sus cuernos y al llegar al pueblo, es descargado del camión, y sujetado con una larga cuerda a un gran pilar anclado en el suelo. Es en este momento cuando se le enciende la masa de material inflamable en cada asta y se corta la cuerda que le mantenia sujeto.

Posteriormente un increible y constante mugir se adueña del pueblo que normalemente permanece a oscuras para que el momento sea más bonito…¿qué hay mejor que ver correr a un toro con fuego en los cuernos en la total penumbra? .

Saltos, brincos incontrolados, giros a lo loco…son el ritual de locura del que hace gala un animal que por instinto teme al fuego y no puede hacer otra cosa que contemplarlo, olerlo y sentirlo encima de sus ojos.

Suerte, si se le puede llamar así, si el animal ha sido embolado ya otras veces puesto que su comportamiento será algo "más tranquilo" al haberse acostumbrado.

Cuando se apagan el toro es de nuevo metido al corral.

No se acaba con su vida, no. No se les ponen banderillas, no.

¿Pero acaso no sabemos lo que es el miedo?

Y de nuevo, entre los temerosos bóvidos, la temida elección: quién será el sieguiente al que le tocará salir a verselas con tales animales?


Sobre esta noticia

Autor:
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Fuente:
e-nimals.com
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Reportaje
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