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Boris Johnson a un paso del 10 de Downing Street

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22/07/2019 08:00 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Mañana se decide quién será el líder del partido conservador británico para los próximos años, y seguramente también quien ocupará el 10 de Downing Street

Será en el mediodía de mañana cuando el Partido Conservador del Reino Unido tome la decisión de quién será el próximo inquilino del número 10 de Downing Street, después de que Theresa May haya dado la «espantada».

Quien ha sido definido por muchos analistas políticos como el bufón de la política británica, Boris Johnson, un convencido euroescéptico y favorable de un BREXIT duro, es muy posible que se convierta en primer ministro.

Los candidatos están sometidos a un proceso de primarias, pero a las 12:40 de mañana, hora británica, ya se sabrá el resultado, en unos comicios en clave interna, de quién será el próximo líder tory y también primer ministro.

Etiqueta británica

Si por algo se caracterizan los británicos y especialmente aquellos que pertenecen o votan al Partido Conservador, es la atención a las normas y los protocolos.

Por ello, la gobernante saliente, Theresa May, ha querido que su abandono del poder sea lo más ceremonioso posible, como corresponde a una de las democracias más consolidadas de Europa, aunque la citada dimisión levante «ronchas», sobre todo en la bancada conservadora.

May participará en su última sesión de control al gobierno que se desarrolla semanalmente en el Parlamento de Westminster, donde es probable, que teniendo en cuenta el pavor de los parlamentarios británicos a «salirse del guion», será despedida de manera honorable.

Es muy probable que May «pase página» muy rápidamente de sus años de política, o al menos de la de los últimos tres años, ya que el último trienio su gobierno se ha visto sometido a unos vaivenes dignos de una montaña rusa.

Una vez cumplimentada la cortesía parlamentaria, May se dirigirá al 10 de Downing Street donde escenificará un discurso de despedida ante sus más estrechos colaboradores, una intervención pública que también será retransmitido por radio y televisión a toda la nación.

Una vez realizados esos trámites, la primera ministra saliente se dirigirá al palacio de Buckingham para informar a la reina Isabel II de su dimisión.

Si todo va como se espera

Aunque hay un viejo refrán que dice que «no hay que vender la piel del oso antes de haberlo cazado», la escenografía una vez que Boris Johnson se haya hecho con el liderazgo del partido conservador, está muy meditada.

La visita al palacio de Buckingham también servirá a la primera ministra saliente para informar a la jefa del Estado, quién es el candidato que propone para sustituirla en la más alta magistratura política del Estado.

Poco después, en el término de unas horas, Boris Johnson será llamado a la residencia oficial de la jefa del Estado para que está el proponga formar gobierno.

Tras la aceptación de formar un nuevo ejecutivo, Boris Johnson «saldrá disparado» hacia la residencia oficial de los primeros ministros británicos donde, a la puerta, él estará esperando un atril de donde dirigir su primer discurso a la nación.

Bien es cierto que ver a Johnson investido de la dignidad de primer ministro no va a ser «plato de gusto» para muchos que lo consideran un mero histrión con poca sustancia política, a no ser que se considere la política del Reino Unido como una sucesión de episodios de Spitting Image.

Ambición desde la cuna

La calculada pose de histrión de Johnson y los escándalos que muchas veces el mismo provoca para que sirvan de «caja de resonancia» en los medios de comunicación, para muchos esconden a un astuto político digno discípulo de Mefistófeles y de Maquiavelo.

La calculada pose de histrión de Johnson y los escándalos que muchas veces el mismo provoca para que sirvan de «caja de resonancia», ocultan un astuto político

A pesar de su pose populista, Alexander Boris de Pfeffel Johnson se crio, como muchos otros «cachorros» del establishment británico, en carísimos colegios de élite, para desembocar, como lo hace la mayor parte de la clase alta británica en su periplo universitario, en Eton y Cambridge.

Ya desde muy niño hay quien le recuerda respondiendo, cuando se le preguntaba qué quería ser de mayor, que deseaba ser el rey del mundo, por lo que llegar a ser primer ministro de una de las principales economías del mundo, no está mal.

Una candidatura fallida

Johnson ya vio la oportunidad de hacerse con el liderazgo del partido conservador cuando, tras la convocatoria del referéndum que decidiría si Reino Unido se mantenía o abandonaba la Unión Europea, David Cameron optó por dimitir al haber ganado el sí.

Sin embargo, el día antes de presentar su candidatura, decidió dar un paso atrás, después de que entre las bases tory se extendiese, al modo de una mancha de aceite en el mar, que Johnson no tenía el suficiente temple como para ser primer ministro.

Sin embargo, tuvo un «premio de consolación» que fue ocupar brevemente el puesto de ministro de exteriores en el ejecutivo presidido por su rival, Theresa May.

El motivo de su «salida» fue la protesta por el borrador del BREXIT que presento el ejecutivo para una salida ordenada de la Unión Europea.

Fustigar al gobierno

Ahora se ha sabido que abandonar el gobierno no fue sino una estrategia que tenía como objetivo acabar ocupando el número 10 de Downing Street.

Tras su dimisión como ministro de Exteriores, Johnson se vio con las manos libres para seguir una estrategia de acoso y derribo contra su compañera de partido Theresa May.

Para zaherir a la premier utilizó la tribuna que escribe semanalmente en The Daily Telegraph, con una escora, cada vez más evidente, hacia posturas a favor del BREXIT.

Boris Johnson vio una oportunidad de oro cuando May se quedó sin apoyo en los comunes cuando presentó su borrador para una retirada ordenada de la Unión Europea.

A partir de ahí, y con un partido del BREXIT liderado por Nigel Farage que se convirtió en el látigo de Theresa May, Boris Johnson comienza a aparecer ante la opinión pública como Boris «el salvador» tanto para el Reino Unido como para el partido conservador.

Muchos «halcones» y pocas «palomas»

La dimisión de Theresa May ha abierto, de par en par, la «caja de Pandora», saliendo a la luz el ala conservadora más dura que durante unos años había quedado escondida, producto de un Partido Conservador que ganaba elecciones.

En torno al Grupo de Investigaciones Europeas se ha congregado las tesis más extremas sobre la necesidad de salir de la Unión Europea lo antes posible, aunque sea de una manera traumática.

Y mientras todo esto pasa, estamos a menos de 24 horas de que las bases tories participen en unas elecciones primarias que definirán quién será el líder conservador para los próximos años, mientras las casas de apuestas optan, sin ambages, por Boris Johnson.

Fuente - EL PAÍS / Parlamento del Reino Unido en Wikipedia / Spitting Image en Wikipedia / Boris Johnson en Wikipedia 


Sobre esta noticia

Autor:
Gonzalo Sánchez Del Pozo (179 noticias)
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Tipo:
Reportaje
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