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Bibliotecas callejeras: ¿Y si las calles se llenan de libros?

09/03/2017 12:10 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

imageLa biblioteca callejera se encuentra en Ebnetstrasse de Horgen, un pueblo cerca de Zúrich, en Suiza. Foto: Cristina AlbujaUn buen día estaba allí, parecía un mueble abandonado. Era un estante librero que seguramente había visto días mejores. Grande, de madera noble como el roble. Poco a poco se fue convirtiendo en un vecino más del barrio. Los libros que la gente iba depositando fueron rellenando los espacios vacíos. Los niños se acercaban con curiosidad. ¿Quién lo puso allí? ¿Cuál era la idea? Ningún rastro de dueño.Llegó el invierno y con él la nieve. A los pocos días algún anónimo vecino se apiadó de él. Lo cubrió con un plástico que le sirvió de abrigo por dos inviernos más. Pero el temporal fue implacable... Nuevamente alguno que otro vecino, que seguramente encontró compañía en alguna de las novelas que se resguardaban del olvido tras sus puertas, se percató de su desmejorado aspecto y lo reemplazó.Y así, estación tras estación ?invierno, verano, otoño o primavera?, manos anónimas, siempre anónimas, han ido cuidando y enriqueciendo la "Strassenbibliotek" (biblioteca callejera, según su traducción al español). Un espacio minúsculo que encierra mundos literarios.Esta peculiar biblioteca, lejos de desaparecer, se ha afincado en el corazón de una transitada calle. Nadie nunca ha explicado su funcionamiento. Hace muy pocos días pusieron un cuidadoso letrero en el que se puede leer: "Biblioteca callejera: Tomar y llevar".imageLa Strassenbibliotek, o biblioteca callejera, está a disposición de todosen una calle transitada. Los vecinos la alimentan con obras variadas. Foto: Cristina AlbujaY así se hace. En esta improvisada pero querida biblioteca se puede encontrar de todo: novelas, cuentos, libros de autoayuda, recetarios de cocina; libros infantiles, aventuras, clásicos, guías de viaje o biografías. En alemán, inglés, italiano y, si hay algo de suerte, hasta en español.Ubicada en la Ebnetstrasse de Horgen, un pequeño pueblo cerca de Zúrich, en Suiza, esta biblioteca es el refugio de los libros de papel en la época digital. Tal es el cariño que se le tiene que no es necesario que nadie se ocupe específicamente de ella. Siempre hay alguien que se percata de lo que hace falta y, sin burocracia, simplemente se pone manos a la obra. Hace poco cambiaron nuevamente de estantería. Las condiciones climáticas, siempre tan adversas, hacen que los muebles donados y generalmente de madera, no duren mucho tiempo a la intemperie. De la noche a la mañana, los muebles cambiaron y ahora los cubre una especie de cabaña.Desde hace algunos meses no me acercaba a ella. Las prisas y la rutina me habían alejado de ese oasis de generosidad y voluntad. Hoy, mientras preparaba este merecido homenaje, volví a sus estantes. Alguien había empezado a categorizar los libros por materias.Nuevos títulos, y sobre todo, ¡más espacio! Para mi sorpresa, encontré uno de los clásicos de la literatura suiza: Friedrich Dürrenmatt (Suiza, 1921-1990). Rápidamente toméDas Versprechen(La promesa), una de sus novelas policíacas que data de 1958. Y así como reza el título de la obra, hago la promesa de que pronto escribiré la reseña del libro para que se acerquen a este fascinante y polifacético autor.imageDe estos estantes ordenados, me llamó la atenciónDas Versprechende Friedrich Dürrenmatt. Foto: Cristina Albuja


Sobre esta noticia

Autor:
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Fuente:
literaturaenlaciudad.com
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Tipo:
Reportaje
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