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Beneficios medicinales del naturismo

30/08/2018 15:00 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Tips interesantes acerca de la alimentación

CARDILLO: El nombre francés de esta planta, pissenlit, dice mucho más que el español acerca de la principal de sus cualidades. Pero no es tan sólo un diurético potente: los científicos han observado que el extracto de cardillo dobla, cuadruplica incluso, el volumen de la bilis excretada en media hora.

Además, el cardillo atempera el exceso de colesterol. No hay pues ninguna razón para privarse de esta deliciosa ensalada, que puede acompañarse de huevos duros o de tocino, pero a condición de no contentarse tan sólo con la porción blanca de la planta, la que crece bajo el suelo. La mayor parte de los principios activos se hallan por el contrario en la hoja verde, un poco más dura quizás, un poco más amarga también, pero mucho más eficaz.

CEBOLLA: Posee sus adoradores que se reúnen en el mayor secreto en algún bosque de los alrededores de París, pero, y esto es mucho más serio, fue divinizada por los egipcios, que la hacían entrar en buen número de sus preparaciones medicinales. Ya que, como la col (repollo) o el berro, constituye ella sola una auténtica farmacia. Diurética, estimulante, antiescorbútica, afrodisíaca, tiene además la reputación de secundar poderosamente las curas de adelgazamiento al tiempo que favorece la longevidad.

La mejor manera de comerla es, naturalmente, cruda. Algunas personas no consiguen sin embargo soportar su poderoso aroma. Pueden sin embargo sacar provecho de todas sus cualidades regalándose con una sopa muy reconstituyente.

CEREALES: Naturalmente, es bastante raro que uno tenga en su cocina un saco de trigo o de avena. Sin embargo, quizá no resultara inútil proveerse de ellos, debido a los numerosos efectos bienhechores que puede esperarse de su utilización. A condición, por supuesto, de que las plantas hayan sido cultivadas en condiciones «biológicas», y que sus espigas no hayan sido manchadas por los insecticidas.

La avena, en primer lugar, cuya agua de maceración se revela como un poderoso diurético y depurativo.

El trigo a continuación, que, cuando está germinado, es un reconstituyente de primer orden, al mismo tiempo que estimula las funciones sexuales.

Triturados juntos en un molinillo, el trigo y la avena permiten además preparar un caldo insuperable contra la gastroenteritis de los niños de pecho y que ayuda poderosamente a los convalecientes a recuperar sus fuerzas.

COL (REPOLLO): El doctor Blanc la llamaba el «médico de los pobres», y es exacto que la col, tanto la normal como la lombarda, es una especie de panacea. Así, Alain Rollat escribe de ella que «fortifica, corta el camino a los microbios, elimina los gusanos intestinales, purifica el conjunto del organismo, regulariza el trabajo del estómago, del hígado, del intestino, equilibra el sistema nervioso, calma los dolores gástricos e intestinales, favorece la regeneración celular,

etc.».

Añadamos que es insuperable contra los dolores, los reumatismos y la artrosis, al mismo tiempo que da cuenta de las ronqueras más rebeldes.

¿Cómo aprovechar tales beneficios? Comiendo repollo, naturalmente, y a ser posible cruda. Cortada en laminillas finas, se adapta muy bien a las sazones tipo vinagreta.

Cocida, esta preciosa verdura conserva aún una gran parte de sus cualidades, y se puede recuperar una voz clara tomando algunas tazas grandes de su caldo. La «buena sopa de repollo» no es ninguna leyenda.

Si se trata de terminar con un reumatismo rebelde, se empleará una cataplasma de la cual Vincent d'Auffray da la receta en su libro titulado Guide pratique des plantes medicinales (Productions de París): «Retirar del repollo las grandes hojas exteriores, escaldarlas y aplanarlas con una botella o un rodillo de pastelero. Colocar varias hojas una sobre otra para formar una cataplasma, tras haberlas empapado de nuevo en agua muy caliente».

ESPÁRRAGO: Sus puntas son sabrosas, y su tallo leñoso constituye, en decocción, un excelente diurético. Es conveniente sin embargo utilizarlo con moderación, sobre todo quien esté sujeto a cistitis o prostatitis. La preparación, en efecto, resulta muy irritante para el epitelio, y abusar de ella podría provocar un accidente.

ESPINACA: Debemos las espinacas a los árabes, pero fue Popeye el Marino, el pequeño personaje norteamericano de historietas, el que las hizo célebres. Imaginar que puedan proporcionar una fuerza hercúlea, sobre todo cuando son consumidas en lata, es pura fantasía. Lo que sí es exacto, en cambio, es que son ricas en hierro y en ácido fólico, lo cual hace de ellas un excelente reconstituyente.

GIRASOL: No se trata de una verdura propiamente dicha, sino de una flor que proporciona una semilla de la que se extrae un aceite ligero, particularmente recomendado para todos aquellos que sufren del colesterol o de arteriesclerosis.

HINOJO: Egipcios, griegos y romanos lo incorporaban ya a sus preparaciones culinarias, tanto por el sabor que les proporciona como porque

Purga el estómago, aumenta la vista,

De la orina fácilmente provoca la salida.

Y del fondo de los intestinos hace salir los vientos,

como dirán más tarde los doctos médicos de la escuela de Salerno. Sus tallos a la brasa pueden servir para confeccionar sabrosos gratinados, aunque pueden también presentarse simplemente como guarnición para un pescado, como la famosa lubina al hinojo del Mediodía francés.

Sus semillas también son preciosas. Cocidas con leche, permiten confeccionar una tisana que resuelve todos los empachos gástricos o intestinales. En decocción, eliminan las migrañas.

JUDÍA (POROTO): Verdes (chauchas), las judías secundan la acción del hígado y del páncreas; secas, no sirven en principio más que para preparar excelentes fabadas. Sin embargo, en el campo, se cuidan mucho de tirar las vainas tras haberlas desgranado. Secas y hervidas en agua, permiten obtener una bebida muy diurética que soluciona todas las dolencias de los riñones.

LECHUGA: Levin Lemnius escribía de ella que «comerla mucho y a menudo apaga el ardor de la lujuria: aquellos que son propensos a la vida fuera del matrimonio y que quieren guardar su castidad deben usarla a fin de apagar el ardor del deseo carnal».

Eso, por supuesto, puede no convenir a todo el mundo.

Es bueno sin embargo saber también que esta ensalada ayuda a combatir el insomnio pero que, para este uso, es infinitamente mucho más eficaz en decocción.

MAÍZ (CHOCLO): Demasiado a menudo se tiene tendencia a creer que no sirve más que para la alimentación del ganado. En los Estados Unidos, por ejemplo, es considerado como un dulce, y se sirve acaramelado, o frito para acompañar las famosas barbacoas (parrillas). Sin embargo, no es el grano comestible del maíz lo que contiene los principios medicinales más eficaces, sino la barba que corona la espiga. Conviene pues conservarla cuando se tiene la oportunidad de conseguir espigas enteras.

Desecada, esta barba sirve para hacer una decocción que es capaz de multiplicar por cuatro el volumen de la orina excretada en veinticuatro horas.

 

 


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