Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Marcela Toso escriba una noticia?

Cómo ayudar a que los niños superen situaciones traumáticas

27/09/2009 07:19 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Detección a tiempo, padres, maestros, conductas en la escuela, causas, abuso sexual

COMO AYUDAR A QUE LOS NIÑOS SUPEREN SITUACIONES TRAUMATICAS

Es fundamental detectar a tiempo las manifestaciones de los niños para ayudarlos a superar situaciones traumáticas.

Los padres tienen que conversar con los maestros para chequear cambios producidos a nivel escolar y ponerse a disposición de sus hijos para que sepan que pueden contar con alguien, generando un ámbito de confianza en el cual ellos se sientan cómodos para hablar cuando deseen hacerlo.

En caso de que las actitudes no "vuelvan a la normalidad" pasada una semana o diez días, es recomendable programar una entrevista con un especialista.

Causas

La separación de los padres, la muerte de un familiar cercano, un episodio de violencia, los problemas con los compañeros de curso, los trastornos de alimentación y, en situaciones más severas, los abusos físicos o sexuales, "marcan" a los más chicos, más aún los problemas que no pueden resolverse, borrarse y que dejan "cicatrices", dado que provocan complicaciones en el crecimiento y desarrollo de la infancia y adolescencia.

"Primero hay que estar atento a la presencia de cambios en la conducta: irritabilidad, desconcentración, falta de ganas de jugar, aislamiento. Luego, desde el punto de vista de los padres, es importante conectarse con los maestros para ver si ellos también advierten cambios en el rendimiento o en la conducta", afirmó el doctor Roberto Sivak, médico psiquiatra, coordinador del Grupo de Trabajo Estrés Traumático del Hospital Álvarez(Argentina), quien explicó:

"Finalmente es fundamental hablar con los chicos no estableciendo una situación tensa de indagación, sino poniéndose a disposición, invitándolos a hablar en un clima de confianza. No hay que interrogar, sino dejar en claro que los padres están dispuestos a brindar un acompañamiento, más allá de que en ese momento los niños o adolescentes quieran hablar o no. Esto es útil también cuando se trata de adultos porque básicamente son las personas damnificadas las que eligen cuándo hablar, y cada uno tiene su tiempo".

"Por lo general, cuando no estamos hablando de situaciones traumáticas o de estrés extremas como puede ser un abuso, la muerte de un familiar muy cercano o una separación, pasados ciertos días, los problemas o situaciones que exceden el comportamiento habitual de los chicos evolucionan espontáneamente sin necesidad de intervención profesional", indicó el psiquiatra. "No obstante, si pasa una semana o diez días y los papás sienten que no tienen manera de llegar a su hijo y, además, los síntomas no sólo no desaparecen sino que se profundizan, por ejemplo las pesadillas, la forma de juego, los cambios en la manera de alimentarse, no comen o lo hacen compulsivamente, será el momento de recurrir a un especialista. En ese punto, lo más importante es que el encuentro no sea mencionado y por ende percibido por el damnificado como un tratamiento sino plantearles que simplemente pueden tener una charla", agregó el doctor Sivak, también presidente del capítulo de Estrés y Trauma de la Asociación Argentina de Salud Mental (AASM).

Abuso sexual

Si pensamos en situaciones que pueden provocar traumas en los más chicos, el abuso sexual es, junto con el maltrato físico o el abuso laboral, quizá la más compleja. Esta condición empeora cuando el daño proviene de un familiar cercano e incluso un progenitor.

"Cuando estamos frente a este tipo de cuadros lo óptimo es actuar lo más rápido posible, poniendo en marcha lo que se denomina 'cuestión preventiva secundaria'. Aunque lo que pasó no se puede evitar, cuanto más rápido se lo detecte, mejor se podrá acompañar al chico que está sufriendo esta circunstancia. Esto no quiere decir que el daño pueda borrarse. Por supuesto que siempre quedan heridas o dolores pero hay que dejar un mensaje claro: un niño que fue abusado puede llevar de grande una vida absolutamente normal si atraviesa el debido proceso", explicó la licenciada Beatriz Müller, presidenta de la Asociación Civil Salud Activa de la Argentina.

"Pero para detectar hay que mirar. Entonces son los padres los responsables de prestar atención a la presencia de cambios en la conducta. Si un chico que era sumamente alegre empieza a estar muy triste o pierde el control de los esfínteres o asume posiciones hipersexualizadas y habla de cosas que no tiene que saber, es posible que estemos frente a un problema. Para estos casos -y dado que el abusador puede vivir en la misma casa que el damnificado complicando la advertencia de diversas cuestiones- suele ser útil la visión de alguien 'de afuera', ya sea un familiar, un amigo o un maestro de la escuela", concluyó Müller, quien también se desempeña como presidente del comité organizador del II Congreso Internacional, III Nacional, IV Regional de Violencia, Maltrato y Abuso: "Generando redes. Transfiriendo conocimiento y articulando prácticas" que se llevará a cabo en Buenos Aires del 13 al 15 de Noviembre de 2009.

Fuentes: Doctor Roberto Sivak, Asociación Argentina de Salud Mental

Licenciada Beatriz Müller, Asociación Civil Salud Activa, Argentina

Pro-Salud News


Sobre esta noticia

Autor:
Marcela Toso (3015 noticias)
Visitas:
3826
Tipo:
Nota de prensa
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.