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El auténtico Lawrence de Arabia: vida, lucha y fin enigmático del héroe, similar al de Lady Di

30/10/2009 19:13 1 Comentarios Lectura: ( palabras)

Este reportaje fuera de serie retrata por primera vez a un Lawrence de Arabia diferente y sacado de la influencia de Hollywood

Primera parte

Existen hombres cuyo destino sobrepasa el del simple mortal, un destino que pertenece al género novelesco, de ficción. Pero esos hombres nacen, viven y mueren como cualquier otro, aunque su historia auténtica y valiosa muchas veces no se llegue a conocer por razones humanas. Como nadie se ha ocupado terminan en el olvido.

Pero hay otros a los que hasta la verdad sobre su muerte física les está negada porque ciertos escritores o políticos o militares, que están en el entramado de los poderes fácticos siguen áun después rechazándolos. Y por "razones de estado", los ocultan o desinforman su vida y luego su muerte. Situar a los "censurados" post mortem, en el lugar que merecen es tarea difícil. Los hay, hombres y mujeres, en muchos rincones del mundo.

Uno de estos es Lawrence de Arabia. Para que este personaje, deje las regiones más obscuras de la ficción, situadas entre la verdad y la mentira en que se halla y su nombre quede limpio para poder sacarlo del mito deformado y pueda entrar con dignidad en la historia, es que Globedia ha trabajado de firme.

La primera tarea ardua del historiador suele la de descifrar el enigma de su muerte natural, pasando por sobre la desinformación y las pistas falsas. En el caso de nuestro héroe, Thomas Edward Lawrence lo hemos emprendido en vista de que la red prefiere navegar en esas regiones obscuras de la mano de Hollywood.

El Coronel Lawrence es una de las figuras más discutidas del siglo XX. ¿Quién fue en verdad Lawrence de Arabia?. ¿Un simple agente secreto de los ingleses o un héroe idealista al que traicionó el "establishement" ofreciéndole para que cerrara el pico honores, dinero y cargos hasta el de Virrey vitalicio de la India, que Lawrence rechazó?. Luego lo ocupó Lord Mounbatten, personaje importante de Buckingham y mentor del príncipe Carlos.Y Winston Churchill le prometió una carrera diplomática con gran futuro si pasaba por el aro de la política del Foreign Office. Lawrence también le rechazó y se desligó totalmente del Gobierno Británico en 1922. En 1935, poco antes de su muerte, Churchill dijo que Inglaterra le echaría siempre de menos porque sabía otear el temporal y luego combatirlo("News of the World, 2 mayo 1935).

Empezaremos por decir que Lawrence no era inglés sino galés, nacido en Tremadoc, que está al norte del País de Gales. Desde niño fue travieso pero corajudo, violento, admirador de las grandes causas y hazañas. Su padre era un noble irlandés. Dicen que Lawrence era hijo adulterino, cosa que no parece probada. ¿Es cierta tal afirmación?. Ni eso es seguro para todos sus biógrafos. Esa ilegitimidad de hijo adulterino -dicen algunos- fue el único complejo que ensombreció su vida, lo cual es muy inexacto, porque hubo muchas cosas que ensombrecieron su vida, pero esa parece que no.

Hay más de ocho biografías sobre Thomas Edward Lawrence. Estudió en Oxford, su padre, como a todos los hermanos, le envió a la Universidad de Oxford. Allí estudió en la College High School y Jesus College. Resultó un alumno brillante, cursando griego, latín, árabe y arqueogía. Como tesis realizó "Medieval Military Architecture", lo que le obligó a realizar antes un curso de de esa disciplina. De 1911 a 1914 excavó en Siria y Mesopotamia, bajo la dirección del célebre arqueólogo David Hogarth. De allí pasó a las órdenes de Sir Charles Leonard Wooley, que dirigió los trabajos sobre el terreno en los desiertos de Egipto, Siria, Nubia y últimamente en Carchemish (Turquía). Se hizo experto en varios dialectos árabes y llegó a expresarse mejor que algunos nativos e hizo amistad con muchos de ellos.

Mucho sabían su trayectoria los historiadores ingleses y más lo galeses que le ponderaban, pero llegó Hollywood con su película "taquillera" "Lawrence de Arabia" bien protagonizada por Peter O'Toole, que sin embargo hizo algo históricamente inexacto, que generó un nubarrón que ocultó la verdadera historia y hechos del Lawrence real. ¡¡Un Oscar para el artista O´Toole!!. Y las puertas de la fama se le abrieron y por ellas penetró la desinformación. Mucha gente creyó y mucha cree a pie juntillas que el film, millonario, refleja la verdad, cuando era un "pastiche" ahistórico, exceptuando las escenas bélicas que reflejan bien la crueldad de aquella guerra.

Y desaparecido para cuando se hizo la película, Thomas Lawrence guardó su silencio de muerto y no pudo naturalmente protestar que su imagen totalmente quedaba distorsionada por el Séptimo Arte y aunque su familia y en especial su hermano menor Arnold, historiador, se quejó amargamente nadie se enteró. Quien hizo el guión-Robert Bolt- logró una chapuza, un western a lo árabe, muy eficaz por sus efectos especiales y los millones invertidos.

Todos sentían siempre -como lo habían sentido sus padres- el peso del yugo del Imperio Otomano y comunicaban sus pensamientos a los científicos extranjeros, con los que se relacionaban y coincidían en que para derrotar el enemigo turco de todos los árabes, había que unirse contra "el Imperio del Mal". El Imperio Otomano llegó a contar con la infraestructura política más eficaz del hemisferio occidental desde la desintegración del Imperio Romano y gobernó sobre muchas comunidades étnicas y religiosas de Europa, Asia y África por espacio de siglos.

Al estallar la Gran Guerra (1914) un arqueólogo llamado Lawrence se metió a soldado

El 1 de Agosto 1914, Alemania invadió Francia, y dos días después Inglaterra declaró la guerra a Alemania. Eso marcó el comienzo de la Gran Guerra (1914-1918).

El Imperio Otomano estaba aliado a Alemania y la Triple Alianza. El derrotarlo era un empresa casi quimérica.

Lawrence se presentó voluntario dispuesto a ir a las trincheras de Francia en las filas del ejército expedicionario inglés, pero fue rechazado por no llegar a la estatura mínima reglamentaria.

Entre los arqueólogos que pululaban en los desiertos que hemos mencionado había gente del Servicio Cartográfico Inglés que trabajaba para el Ejército. Los del Catastro, lo engancharon como adjunto al Servicio de Inteligencia, con el grado de subteniente, con arreglo a sus calificaciones y a sus conocimientos linguísticos y del entorno. La sede central estaba en El Cairo. En 1916 en misión oficial le enviaron a Jidda para tratar con el príncipe Faisal, quien se dirigió a él en inglés, recibiendo de Lawrence una respuesta en correcto árabe. Una semana después era nombrado asesor personal del príncipe. Estaban legalmente en terreno ocupado por los turcos y Faisal, apoyado por los ingleses, fue el encargado de organizar la revuelta árabe contra el Imperio Otomano, aliado del Kaiser. Faisal era sólo tres años mayor que Lawrence. Tenían veintipico años. Eran jóvenes y enfrente estaba el enemigo común. Se entendían a la perfección.

Su energía, perspicacia, sabiduría y discreción, y pronto su coraje le empujaron a Thomas a convertirse en consejero y diplomático biligüe entre ingleses y árabes, a los que representaba como portavoz civil y militar. Estaba bien dotado para luchar conocer al enemigo, los Imperios centrales, que proyectaba cambiar la fisonomía no sólo de Europa y obtener ganancias territoriales y políticas por la acción de las armas. El colonialismo con ribetes racistas es ya de la primera guerra y no era exclusivo tampoco de los alemanes.

Con fuerzas muy inferiores en número, sin oficiales, pero usando tácticas de guerrrilla nuevas propugnadas por Lawrence el ejército árabe consiguió tomar el importante puerto de Wajh a los sorprendidos soldados regulares del Imperio Otomano que tenían que batirse contra hordas nómadas. Y a Lawrence se le unió la tribu árabe de Howaitsat, provocando una desbandada entre los turcos a los que persiguió hasta Ma'an y se detuvo cerca de Akaba, para reunir fuerzas.

Aún hoy hay historiadores árabes que creen que la llegada de Lawrence fue un milagro del Profeta, nunca repetido

Los árabes habían encontrado un líder de tez pálida que hablaba como ellos, vivía como ellos y pensaba como ellos. Se le sumaron incondicionalmente varios emires y jeques de muchas tribus nómadas y el material inglés comenzó a llegar, lo que denotaba confianza por parte de Londres. La toma de Akaba, un puerto muy importante, en medio del delirio popular, fue en sí el principio del fin del Imperio Otomano, que no podía contra aquel alud de tribus árabes que aprendierom pronto las tecnicas de su jefe natural (velocidad de movimientos, armas ligeras, con las nuevas ametralladoras modernas Vickers, que anulaban los pesados cañones turcos, el uso del camello para dar movilidad y transporte). La casta militar turca no estaba preparada para semejante guerra.Y el pueblo se hallaba desorientado.

Lawrence de Arabia es un personaje olvidado de la historia y no del cine. Este es su verdadero perfil

No había frente, ni trincheras, sino grupos pequeños de combatientes, que conocían el terreno, el calor como aliado, con fuego y bombas de mano los trenes volaban. Esa destrucción de las comunicaciones, guerra sin cuartel y sin tregua, fueron la desesperación del alto mando imperial otomano.

Los ingleses dieron su apoyo táctico y estratégico, lo cual les permitía concentrarse en el frente francés que no iba del todo bien (hasta París llegó a ser amenazado por una ofensiva alemana y con el cañón Bertha), sin tener que distraer sus fuerzas en el frente del Medio Oriente.

Puede que Churchill-quien figura por cierto en el tablón de honor de Sandhurst en la que estudió en su juventud- en esos momentos de angustia para el Imperio Británico por los avances alemanes en Francia fuera sincero en las promesas políticas a Lawrence pero no hay duda que para algunos altos militares profesionales británicos, aquellas bandas de árabes desarrapados de tez obscura producían rechazo y aprensión, y para controlar más bien que ayudar a Lawrence, ataviado como un beduino.

Por consejo del propio Winston Churchill, Lawrence fue ascendido, sin ceremonias, a coronel de Ejército de Su Majestad y comandante en jefe de las fuerzas expedicionarias británicas que protegerían de ahora en adelante el flanco derecho de los ejércitos árabes, bajo el mando de Sir Edmund Allenby. Los militares ingleses respiraron con alivio de poder controlar a Lawrence de cerca.

Este famoso general era 27 años mayor que nuestro personaje. Le relevaron del mando del Tercer Ejército británico en Francia y lo trasladaron a Egipto. Puso a disposición de todas las fuerzas aliadas en el frente turco ( incluida artillería ligera), su caballería más moderna, que sin duda fue un factor importante, que Lawrence los traslada a lomos de camello de un frente a otro. Después de la victoria de Akaba, siguieron las campañas de Jerusalén y Siria, y Lawrence obtuvo una victoria casi personal en la toma de Damasco (1918). Lo que para los británicos había parecido durante años imposible. Todo eso se hacía realidad en gran parte gracias a un ex-alumno de Oxford que apenas diez años antes no conocía el manejo de una pistola.

Si Lawrence y sus árabes lograban frenar a los turcos por lo menos hasta que los aliados recibieran refuerzos de Norteamérica, Inglaterra se mostraría generosa a la hora de la victoria- dijeron los aliados. Lawrence soñaba ya con la Gran Nación Árabe. Los ingleses soñaban con deshacerse del Imperio Otomano a cualquier precio. Eran dos sueños distintos y nuestro héroe creyó que todos soñaban lo mismo.Fue el error de su vida.

Así fue la guerra de un antropólogo metido a soldado irregular. Pero aquí comenzaba otra guerra interna, casi personal. Entre Lawrence y los mandos militares profesionales ingleses egresados de academias militares británicas, la más prestigiosa hoy es la de Sandhurst heredera del entonces Royal Militar College. Había mucho de celos y envidia contra aquel intruso y sus pretensiones de "liberación" de los pueblos indígenas.

Esa querella se hizo patente en la reunión decisiva que mantuvo el gabinete de guerra -sin Lawrence- en cuanto al futuro, cuando terminara la guerra. Se reunieron cuando las tropas llegaban a los alrededores de Mosul, octubre 1918. El Comité Oriental del "War Office" británico debió tomar allí su decisión respecto a Lawrence y sus amigos árabes aunque no trascendió nada.

Luego se hizo una reunón final de los grandes jefes aliados en que tomaban parte entre otros, Lord Arthur Balfour, famoso por la "Declaración Balfour", que terminó años después con la fundación de un estado de Israel; Lord Robert Cecil, secretario de Foreign Office, y el Coronel T.E. Lawrence, portavoz de los ejércitos de Medio oriente. Lord Balfour se expresó ruda pero claramente diciendo "que sería ingenuo insistir en conceder la "autodeterminación" a ese amasijo de tribus de tez morena, absolutamente bárbaras, primitivas y desorganizadas..." Tal perorata arrancó aplausos entre los altos oficiales que, de pie y uniformados, flanqueaban la gran mesa. Lord Cecil intervino opinando que se debía de hacer una declaración de principios proclamando la auodeterminación pero haciendo la salvedad que no se podía permitir "que las poblaciones indígenas decidan sobre esto o lo otro por sí mismas porque si no el desorden y la anarquía van a ser peores que la de los turcos...". Propugnaba por unas lineas maestras, bien estudiadas, establecidas por el Gobierrno, que nadie podría transgredir. El Gobierno decidía y los pueblos ahora libres obedecían. Lawrence dijo que bastaba con lo que acababa de oír, se levantó y se fue. El acta de la reunión y la proclamación de la autonomía la redactó Lord Cecil, con una habilidad y doble lenguaje sorprendentes. Es decir todo el poder para el pueblo pero sin el pueblo. Los nativos seguían siéndo nativos.

Thomas Edward Lawrence era galés y parecía que la historia de su pueblo pesaba sobre él como una losa

Empezaremos por decir que Lawrence no era inglés sino galés, nacido en Tremadoc, que está al norte del País de Gales. Desde niño fue travieso pero corajudo, violento, admirador de las grandes causas y hazañas. Su padre era un noble irlandés. Dicen que Lawrence era hijo adulterino, cosa que no parece probada. ¿Es cierta tal afirmación?. Ni eso es seguro para todos sus biógrafos. Esa ilegitimidad de hijo adulterino -dicen algunos- fue el único complejo que ensombreció su vida, lo cual es muy inexacto, porque hubo muchas cosas que ensonmbrecieron su vida, pero esa parece que no.

Los que han estudiado el caso de Lawrence-desde todos su ángulos- afirman en cambio que la historia pesaba sobre él como una losa. Todo lo que le había ocurrido desde el año 1919, le atormentaba más que a un veterano inglés de la Gran Guerra. El novelista galés Alun Richards escribió: "al igual que los griegos, los galeses parecen disfrutar sin saberlo de sus tribulaciones y las alientan al contarlas una y otra vez, prefiriendo recordar el pasado que mirar al futuro". El eminente genetista Steve Jones sugiere que incluso a nivel genético los galeses se han aferrado con terquedad a su identidad y al pasado. Después de analizar muestras de saliva de los escolares de una línea situada desde East Anglia y el norte de Gales, y analizar el ADN de todos llegó a la conclusión de que su teoría del cromosoma galés, virtualmente inexistente en Inglaterra y en Europa, era cierta. Este se transmite genéticamente de padres a hijos y Jones afirma que ese cromosoma es común también entre los vascos pero no entre sus vecinos. Tal tesis excluye cualquier idea de superioridad o inferioridad pero sí establece una diferencia. Es decir que, en parte, el rechazo de Lawrence a lo que le ofrecía el "establishement" inglés era genético.

Derrotados los turcos, al Imperio Inglés no le interesaba ahora la Unión Árabe, que Lawrence había gestado. Y le traicionaron, dejándole en la cuneta en 1919, tras cuatro años de lucha.según hemos visto. Así era el "establishement" también militar.

Si no es por la política oportunista británica y francesa (1919) pudo haber logrado la gran Nación Árabe. Y hoy la faz del mundo podía haber sido distinta, por muchos factores, siendo una de ellos el que cuando a su primo Orde Wingate le nombraron jefe militar de las fuerzas británicas en Palestina, que era mandato británico, al diálogo fue posible. En realidad Orde se puso del lado de los judíos y hasta creó "el ejército de Gedeón", (formado por colonos hebreos) contra los árabes, empleando las de guerrilla de Lawrence. Es decir que eran el reverso uno del otro Lawrence era la voz de Alá y Orde Wingate la de Jehova.

Pero el diálogo en aquel entonces era una posibilidad. Eran parientes y soldados de fortuna, idealistas, no enemigos. Aunque se hizo mucho más difícil con la creación de reinados, emiratos, monarquías árabes artificiales controlados por Inglaterra. En la guerra de Mussolini en Etiopía, ambos estaban con los abisinios eso que Inglaterra prefería al Duce. Todo esto, por su carácter, les venía a ambos ancho. Pero la cohabitación de los árabes con los judíos de la diáspora -en realidad refugiados en Palestina-, era posible aún aunque muy difícil.

De las biografías de su vida quizá la mejor es la de Wilson, la más intuitiva. Va acompañada de notas y documentos que cubren casi todos sus días semana por semana, ya que el escritor dedicó su carrera a Lawrence. Incluso cita testigos personales que él pudo contactar o cuyos papeles consiguió, inobjetables. Su insistencia en demostrarlo todo documentalmente según sus propias palabras "es la de un perfeccionista que escribe una biografía". No discute ni critica a otros biógrafos. Solo conoció a fondo a Liddell Hart, historiador militar, al que ayudó el propio Lawrence en sus trabajos.

En resumen la verdad parece salir victoriosa. Esos documentos demuestran que el poderoso "establishement" británico al héroe porque derrotados los turcos, lo dice también Wilson que a Inglaterra no le interesaba de países árabes, ya que Londres quería siempre tener la sartén por el mango, al final de tanta sangre vertida. Divide y vencerás. Lo cual parece coincidir con el gran genocidio armenio (a manos de los turcos) y que se puso de actualidad-comparable en cifras relativas-al Holocausto. En 2006, el premio Nobel Orhan Pamuk, turco, coincide esencialmente en que los ingleses durante la matanza de armenios se lavaron las manos y miraron hacia otro lado.


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MArio (19/11/2009)

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