Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Alfapc escriba una noticia?

Astarloza, el triunfo de una vida

21/07/2009 21:43 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Mikel Astarloza es uno de esos ciclistas a los que levantar las manos en una llegada es algo que no le resulta natural, por la falta de costumbre en hacerlo

Para él, lo más normal es atacar desde lejos, buscar escapadas, como lleva haciendo en este Tour de Francia desde que comenzó en Mónaco, para poder meterse por alguno de los resquicios que conducen al triunfo. Hay una frase que repite constantemente: "Sólo me falta ganar".

Por fin lo ha conseguido y nada menos que en el Tour. Había sido tercero en Saint-Girons, en los Pirineos, unas montañas que le gustan menos, que le van mucho peor que los Alpes. Se debate en una contradicción constante: en los Pirineos es donde suele concentrarse toda la afición de Euskaltel, pero los puertos que mejor le van son los de los Alpes, más largos, más tendidos, en los que puede sacar partido de su fuerza. Ganaba en Bourg-Saint-Maurice, después de jugar a la ruleta rusa que suponen las escapadas. En su primer intento no le dejaron irse.

Estaba demasiado cerca en la general y había muchos kilómetros por delante. Volvió a intentarlo y esta vez sí logró meterse en la rueda de la fortuna, junto a otros dieciséis corredores, con nombres importantes en ella como los de Pellizotti, Karpets, Marchante, Michael Rogers, Fedrigo, Moinard, Voigt, que sufriría una caída espectacular en el descenso del pequeño San Bernardo, Fedrigo, Van den Broeck, entre otros.

A partir del momento en el que una fuga se consolida, es cuestión, primero de aguantar, y luego de esperar el momento oportuno, que no siempre llega. En esta ocasión, a dos kilómetros de la meta, el francés Moinard atacó.

Cuando le cogieron, Astarloza no se lo pensó. Saltó. Acertó, cerca de la meta, con otros cuatro corredores por detrás y la indecisión de Van den Broeck y Pellizotti.

Es la tercera victoria de etapa que consigue la formación vasca en todas sus participaciones en el Tour, nueve, mientras que la de Astarloza es la séptima presencia en la ronda gala. Roberto Laiseka (2001) e Iban Mayo (2003) le precedieron en lo más alto del podio. Precisamente cuando Mayo venció, Astarloza iba metido en una escapada, entonces con los colores del Ag2r francés.

Formación francesa Su formación como ciclista es francesa. Estuvo cinco años con ese equipo, que tenía su base en Saint-Etienne, y su centro de operaciones en los Alpes. Si hay unas montañas que conoce son estas. Casi tanto como las de su Guipúzcoa natal. En su carrera sólo hay dos victorias, el Tour Dow Under, en Australia, en 2003, en su segundo año como profesional, y la etapa de este martes.

La vida da tantas vueltas que Mikel Astarloza, que corría en el equipo filial de Euskaltel, el Olarra, en 2001, no encontró hueco en esa formación para pasar a profesionales, o mejor dicho, prefirió no esperar hasta el último momento para conseguir un hueco. Su primo, Iñigo Chaurreau, corría en el Ag2r y apostó fuerte porque le fichasen. Ha llegado al Tour con dos kilos menos que el año pasado y desde que salimos de Mónaco ha perdido otro. Su físico es muy parecido al del responsable de Euskaltel, Igor González de Galdeano, por lo que asimila mucha carga de trabajo, miles de kilómetros.

Se defiende en todos los terrenos, pero tiene un problema que en el ciclismo es un drama: no es un ganador. Esta temporada ha sido cuarto en la Volta a Catalunya, quinto en el Dauphiné Liberé, tercero en el Campeonato de España. También había terminado noveno en el Tour, en 2007.

Conoce todos los puestos que hay entre los diez primeros, menos el primero. Esta victoria supone una recompensa a un ciclista que quiso probar en el remo. Es de Pasajes, y su padre, que fue remero, no le dejó subirse a un bote. "Hasta los dieciséis años, nada", le dijo. Mikel padre había tenido problemas en la espalda, hernias, y no le dejó. Por parte de su madre sus primos eran ciclistas y decidió escoger un deporte más duro todavía que el remo, el ciclismo, como una pequeña venganza.

Se pasaba todo el fin de semana de carrera en carrera. Llegaron a correr hasta seis primos. Los que más lejos llegaron fueron Iñigo Chaurreau y él. También fue un buen pistard, una especialidad que domina. Cuando llueve en San Sebastián, el cemento del velódromo es su compañero de entrenamientos. Su fortaleza física tiene un problema: el peso. Puede coger ocho o nueve kilos durante el invierno. Lleva ya mucho tiempo cuidándose en ese apartado. El último invierno se encerró en el gimnasio para ganar músculo y comenzó su temporada con mucho retraso.

Sus piernas son el mejor reflejo de su estado de forma. Está en el mejor momento de su vida deportiva. Astarloza, que sigue el camino de Luis León Sánchez y Alberto Contador en este Tour, ganaba una etapa que no alteró la clasificación general.

A la espera del gran día en los Alpes, Andy Schleck, acompañado de su hermano Frank, atacó en el pequeño San Bernardo. Contador estuvo con él, al igual que Klöden, Wiggins y Nibali. Armstrong se quedó, no salió a ese primer ataque. Cuando lo hizo, resultó demoledor. Demostró una facilidad insultante en la subida. Cogió muy rápido a quienes iban delante. Todo se calmó. El largo descenso hasta la meta no dejaba ninguna opción. Jens Voigt sufrió una espectacular caída.


Sobre esta noticia

Autor:
Alfapc (799 noticias)
Visitas:
3340
Tipo:
Nota de prensa
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.