Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Detective Salvaje escriba una noticia?

Asesino invisible

28/06/2010 14:47 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Análisis de este modesto film de terror de serie B, protagonizado por el televisivo James Brolin

El automóvil como metáfora de progreso, así como de sociedad maquinizada, ha sido frecuentemente utilizado en el mundo del cine y de la literatura, desde James G. Ballard con Crash, hasta Stephen King y Christine, pasando por Steven Spielberg y su ópera prima El diablo sobre ruedas. Es precisamente este último ejemplo el que le viene como anillo al dedo a este Asesino invisible, que toma como referentes filmes sobre posesiones diabólicas sin hacerle ascos al tono de un título tan cercano en el tiempo como Tiburón. De hecho, el film sigue a pies juntillas los parámetros de una clásica monster movie, sustituyendo la amenaza por un coche poseído por el diablo, lo cual daría mucho que hablar respecto a la visión que la sociedad norteamericana tiene de este invento que ha condicionado la vida del siglo XX como pocos. El título original del film, The Car, es sencillo y consecuente en este paradigma, en una cinta que tiene la suerte de no pretender nada más que lo que muestra, y que no se pierde en absurdas metáforas que hubieran oscurecido gran parte de sus logros.

Así pues, Asesino invisible se nos presenta como un thriller sobrenatural, en la que una pequeña comunidad, pacífica y bienestante, ve amenazado su modus vivendi por un ser de ultratumba que tiene la capacidad de ponerse al volante y llevarse por delante todo aquel que se le pone a tiro. No obstante, uno no puede evitar dejarse llevar por cierto soliloquio sociológico y analizar la cinta bajo la perspectiva de los 70, con su crisis del petróleo y sus dilemas respecto al modelo de crecimiento económico, del que el coche no deja de ser el instrumento esencial de ese crecimiento interrumpido. Es posible que su realizador, Eliott Silverstein, no quisiera ir tan lejos, y que tan sólo quisiera plantear una historia de buenos y malos, en la que el coche parece intentar un ajuste de cuentas con la sociedad idílica de la América profunda, ese pasaje desértico de Utah en los que la policía siempre está cuando se la necesita y en la que indios y anglosajones viven en perpetua armonía. Si no se planteara así, quizás la historia no tendría sentido alguno, aunque uno echa de menos un pulso narrativo algo menos austero, y una recreación de personajes de mayor complejidad, tal y como había conseguido Spielberg con Tiburón. Eso sí, la cámara siempre está donde tiene que estar, lo que en sí mismo no es ni bueno ni malo, pero al menos dota a las imágenes de una coherencia interna que ya querría mucho del fantastique contemporáneo. De hecho, en Asesino invisible encontramos ecos formales de John Carpenter, con aquellos personajes en primer plano, mientras la amenaza surge en la lejanía, acercándose por detrás y dejando al espectador en tensión, esperando el desenlace terrible que se supone.

Es posible que su realizador, Eliott Silverstein, tan sólo quisiera plantear una historia en la que el coche parece intentar un ajuste de cuentas con la sociedad idílica de la América profunda

Film de bajo presupuesto, The Car es de todo menos pretenciosa; y aunque la idea no sea demasiado original (ya en un capítulo de la lejana Twilight Zone se planteaba algo muy parecido) es una cinta que se deja ver, que no molesta a la inteligencia del espectador y que mantiene en vilo pese a que todos sepamos ya el desenlace. De las expectativas de cada espectador dependerán sus logros. Eso es todo.


Sobre esta noticia

Autor:
Detective Salvaje (61 noticias)
Visitas:
4841
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.